miércoles, 29 de abril de 2009

El desapego ciudadano respecto a la UE tiene causas. Un ejemplo en el TD1 de TVE

El TD1 de TVE hoy informa sobre la visita del Presidente del Gobierno a Bruselas y a Estrasburgo.

En la capital belga, Zapatero se reune con el Presidente de la Comisión Europea, Barroso. Eso lo dice TVE, que, sin embargo, comete un gazapo imperdonable a estas alturas: afirmar que por la tarde intervendrá ante el Europarlamento, cuando en realidad lo hará ante la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa.

La Unión Europea y el Consejo de Europa no son, evidentemente, lo mismo.

Otra cuestión sobre la misma información de la actividad presidencial: se despacha en un tiempo récord, tan contado con cronómetro que llega a cortarse una declaración del Presidente antes de que termine la frase correspondiente.

No quiero contar en minutos el espacio que en el mismo informativo se dedica a otros asuntos "muy importantes"... En fin.

El desapego ciudadano respecto a la UE tiene causas: la insuficiente explicación por parte de sus principales actores... y también la insuficiente información por parte de los medios de comunicación.

Tenemos que solucionar ambas cuestiones ya, desde la racionalidad y el respeto, con una voluntad común: hacer que la UE llegue con nitidez a quien pertenece, es decir, a los ciudadanos.

La Presidencia española de la UE, en el primer semestre de 2010, debe ser un momento clave para conseguirlo.

Tiempo de trabajo: así han quedado las cosas

Seguimos con la Directiva de Tiempo de Trabajo. La breve crónica del corresponsal de El País aclara bastante cómo han quedado las cosas.

martes, 28 de abril de 2009

Sin nueva Directiva de Tiempo de Trabajo.

Sin nueva Directiva de Tiempo de Trabajo. Nos quedamos con la que está en vigor. Entrad en el enlace para conocerla un poquito más de cerca. Reflexiono...

Sondeo NYT/CBS sobre los primeros cien días de Obama: no hay sensación de ruptura con la política exterior de Bush

El sondeo sobre los primeros 100 días de Obama en la Casa Blanca de New York Times/CBS hecho público hoy contiene datos muy interesantes, empezando por el elevadísimo grado de popularidad y respaldo que obtiene el Presidente norteamericano.

Sin embargo, no deja de ser curioso que, cuando se pregunta por la política exterior, las cosas no estén tan claras en los Estados Unidos como en Europa. Aquí pensamos, con razón, que Obama está introduciendo cambios cualitativos en la acción exterior de su país.

Pero, según el sondeo, son más los norteamericanos que piensan que la política exterior de Obama no supone una ruptura global con la de Bush (el 44 %) que los que creen que sí (el 43 %).

Las razones pueden ser muchas y variadas: desde que las imágenes siguen mostrando al ejército en Irak y Afganistán, diluyendo cualquier sensación de cambio de etapa pese a los anuncios hechos, hasta que la política exterior no es en Estados Unidos el plato principal del consumo interno.

lunes, 27 de abril de 2009

Una nueva Convención para un gobierno económico y social

Desde el propio título, provocativo y sugerente artículo el de José Ignacio Torreblanca hoy en El País (que está dando un verdadero ejemplo de periódico comprometido con el debate europeo)

Como tantas veces nos ha tocado explicar en los últimos tiempos, el TJCE falla en un sentido determinado porque interpreta la ley en vigor, y en el caso de la UE el desarrollo del mercado único no ha ido en paralelo a la Europa social. De forma que ante las sentencias que citas, la cuestión no es -como han hecho algunos- culpar al TJCE de derechista o neoliberal, sino aprobar leyes que acaben con el desequilibrio normativo existente.

Bueno, eso ya será tarea del próximo Parlamento Europeo...

Veremos si lo consigue porque, aún con el Tratado de Lisboa en vigor, la UE carecerá de competencias en gobierno económico y social que lo permitan en profundidad o casi hasta en superficialidad.

Conseguirlo nos quedó pendiente en la Convención que redactó la Constitución Europea.

Lo mejor sería convocar otra para reformar el Tratado de Lisboa, pero algunos nos llamarían pesados, ¿verdad?, cuando sería lo más realista y pragmático del mundo.

De lo contrario, ante esta u otras crisis, cada europeo irá por su lado, en el G-20 o en casa.

¿Quién presidirá la futura Comisión Europea?

Acabo de leer el artículo que Mario Soares, ex-Presidente de Portugal, pubica hoy en El País con el título "La crisis y los socialistas europeos".

Como Vicepresidente del PSE, me ha provocado tres sensaciones:

- el gusto por zambullirme en auténtica literatura política europea, tan escasa;

- la satisfacción de constatar que los esfuerzos del PSE por conformar un perfil programático propio, en esta época de crisis, van dando sus frutos y se reconocen;

- una frase a bote pronto: ¿cómo no estar de acuerdo con Soares en términos de principio?

Pero el artículo también me ha sugerido una anotación: un partido europeo puede presentar o no un candidato a presidir la Comisión previamente a de que comience la campaña electoral, desde luego.

Pero también puede hacerlo una vez que se haya conformado la Eurocámara y el Consejo Europeo -gracias a la Constitución Europea: obligatoriamente cuando el Tratado de Lisboa esté en vigor y antes por compromiso político- evacúe las consultas con los grupos parlamentarios y actúe teniendo en cuenta las mayorías que se conformen en las urnas.

Además, la Unión se vertebra tanto en torno a opciones políticas diferenciadas como alrededor de la capacidad de pacto, negociación, acuerdo y transacción: es la esencia de la democracia y la base de la construcción europea.

Finalmente, lo nacional también reclama su espacio en este tipo de decisiones.

A la vista de todo ello, ya veremos qué ocurre tras el 7-J.

domingo, 26 de abril de 2009

"El falsificador de pasaportes"

Una propuesta para leer en el próximo puente del 1 de mayo.

No os perdáis "El falsificador de pasaportes", de Cioma Schönhaus (Galaxia Gutenberg - Círculo de Lectores).

El libro relata la experiencia real del autor: un joven judío que pierde a sus padres en los campos de concentración nazis mientras sobrevive en la clandestinidad del Berlín hitleriano en guerra falsificando documentos, para finalmente conseguir huir a Suiza en bicicleta.

La sencillez de sus páginas, la viveza de la narración, el heroísmo cotidiano o el dolor que transmite a cada línea dando cuenta de la tragedia colectiva y personal que supuso el Holocausto hacen de este libro una joya.

Me quedo con una frase de su página 199: "todo lo destructivo acaba volviéndose contra sí mismo".

El paro en la UE y en España: cifras y reflexiones no sobran

Excelente artículo de Andréu Missé en El País sobre la situación de paro en la UE y en España.

Cifras y reflexiones no sobran cuando hablamos del drama -a esta hora- de 4.010.000 personas en España.

Grito "europeas"

El próximo 7 de junio se celebran elecciones europeas.

Subrayo, agrando, pongo en negrillas y grito "europeas".

Se votará para elegir un Parlamento Europeo cada vez más parlamento.

Pero aquí no termina de entenderse.

Igual vale para un roto que para un descosido. O el Pisuerga pasa por Valladolid. O si hoy es martes, esto es Bélgica.

¡Qué más da!

Pues sí da: que la UE va perdiéndose en la conciencia ciudadana y la abstención crece.

Contaremos el 7 de junio por la noche. Y veremos...

viernes, 24 de abril de 2009

Europa necesita más Europa: ese debe ser el mensaje para el 7-J

Excelente artículo de Ulrich Beck en El Mundo con el título "La crisis pide a gritos una nueva Europa". Para quienes estuvimos en la Convención que redactó la Constitución Europea, la frase central del artículo sabe a gloria: "Europa no necesita menos europa; necesita más Europa". Ese debe ser el mensaje de cara a las elecciones del 7-J desde la izquierda. Ese y ningún otro.

Las elecciones europeas son eso. Ejemplos de lo contrario.

Las elecciones al Parlamento Europeo deben ser eso, ni más ni menos. Tratar de utilizarlas para otras cosas debilita la importancia política de la cita y hace un flaco favor al proyecto europeo.

En el país vecino por el Norte, tenemos ejemplos sobrados de lo que no hay que hacer. Veamos los dos lados del espectro político.

Rachida Dati, ex-ministra de un Sarkozy que impuso su salida del Gobierno hacia Estrasburgo, acaba de demostrar su conocimiento de los asuntos europeos. Según informa Le Figaro, en un coloquio organizado por las juventudes de su partido respondió con brillantez a las preguntas sobre la UE. Una de ellas era sobre el papel de Europa. Su contestación: "Europa se ocupa de lo que se le da para que se ocupe. Y después se ocupa de lo que se le da para ocuparse con las personas que son capaces de ocuparse de esos asuntos. ¿He estado bien?". "Sí, no ha estdo mal", reacciona el interrogador.

En el campo socialista, el candidato y actual eurodiputado Benôit Hamon ha afirmado que la consulta del 7 de junio ha de servir para castigar a Sarkozy. No ve o no quiere ver la diana, que no es el Presidente de la República, sino conseguir una mayoría progresista para contar con una UE más democrática y eficaz.

A la vista de todo ello, estaremos atentos al nivel de abstención en Francia. Y mientras, Europa -y la ciudadanía con ella- paga los platos rotos.

jueves, 23 de abril de 2009

Debate de ideas en la izquierda: Juan Moreno y Pau Solanilla en Nueva Tribuna

Si de algo está necesitada la izquierda europea y, en ese marco, la española, es del debate de ideas. Cuanto más debate, más posibilidad de acertar, qué duda cabe. Así que me parece interesante reflejar el papel que en tal sentido está llevando a cabo Nueva Tribuna, una publicación diaria digital en la que, como sabéis, colaboro habitualmente. Hoy, en concreto, nos ofrece dos artículos cuyos contenidos merece la pena leer. Uno es de Pau Solanilla y lleva el título "PSOE: el reto de la Generación P"; el otro es de Juan Moreno y se titula "Votad malditos". Adelante con las ideas.

El Fondo Monetario Internacional: de nuevo a la carga con su ajuste duro

No seré yo quien dude de la seriedad de los estudios del Fondo Monetario Internacional. Pero sí seré quien insista en que las decisiones del G-20 de aumentar los recursos del FMI y situarle en el centro de la gestión de la crisis económica que sufrimos en la actualidad deberían haber ido en paralelo a una clara indicación en cuanto a la reorientación, al menos keynesiana, de sus decisiones. Ya lo advertí en su momento y la predicción se ha cumplido: el Fondo vuelve a la carga con sus recetas de siempre, es decir, las del ajuste duro. Menos salarios, despido más barato o reforma -o sea, debilitamiento- de los sistemas de pensiones son otra vez, otra enésima vez, sus planes. No y no. Esta crisis la ha creado el capitalismo neoliberal del que el FMI ha sido un adelantado adalid y no puede solucionarse con el mismo modelo. ¿No se han enterado o no se quieren enterar? Cuando se produce un desastre siempre hay quien se aprovecha de la desgracia ajena: a eso se llama pillaje.

Balances objetivos de actividad de los eurodiputados. ¡Y no salgo nada mal parado!

Como todos los años, a medida que se acercan las elecciones europeas, diversos observatorios de actividad de los eurodiputados hacen públicos sus balances. En el caso de parlorama.eu se hace sobre criterios objetivos de presencia y actividad. De ahí obtiene unos resultados que podéis encontrar en este enlace, en lo que se refiere a los parlamentarios españoles. A vosotros corresponde ver si los resultados coinciden con vuestra opinión formada. ¡Vaya: no salgo mal parado, ¿no?!

domingo, 19 de abril de 2009

Diego López Garrido sobre la Presidencia española de la UE y las elecciones europeas: entrevista en Nueva Tribuna

Se acerca la Presidencia española de la UE, con unas elecciones europeas en el recorrido hacia ella. La entrevista que Diego López Garrido ha concedido a Nueva Tribuna nos da excelentes claves para entender lo que está en juego. La tenéis en este enlace y la reproduzo íntegramente:

López Garrido: "Europa no está en el ADN de la derecha española"
ISABEL G. CABALLERO
Acaba de cumplir un año al frente de la Secretaría de Estado para la Unión Europea y afirma a nuevatribuna.es sentirse más europeísta que nunca. Convencido de que el PSOE debe ganar las elecciones del próximo 7-J al Parlamento Europeo, no parece preocuparle demasiado que el PP vaya a plantear estos comicios como unas primarias. “Que cada uno haga el tipo de campaña que quiera y ya veremos el apoyo de los electores”, dice.
NUEVATRIBUNA.ES - 19.04.2004

La cafetería del hotel Miguel Ángel de Madrid es el escenario de esta entrevista. Es sábado por la tarde y pocas horas antes, Diego López Garrido asistía al Comité Federal del PSOE. El pasado 14 de abril cumplió un año al frente de la Secretaría de Estado para la Unión Europea y no ha tenido tiempo para echar de menos la vida parlamentaria en la capital. Se le ve apasionado con el proyecto y optimista sobre el futuro de una Europa unida y de una Europa social. Defiende que el 7 de junio hay que ir a votar, que los europeos nos jugamos mucho y que la derecha no puede copar el espacio donde se tomarán las grandes decisiones del futuro, empezando por la salida de la crisis económica. Los preparativos de la presidencia española de la UE, en el primer semestre de 2010, le copan toda su agenda. Viaje tras viaje y entrevista tras entrevista. Afirma que España tiene un gran reto por delante: liderar el que se presenta como un “momento fundacional o refundador de la UE”, en la era post Lisboa, y siempre que Irlanda dé el sí a la Constitución Europea, cosa de la que tampoco duda.

Nuevatribuna.es. El Comité Federal del PSOE ha aprobado la candidatura para las Elecciones Europeas. Es una lista totalmente renovada de la que se han caído nombres de dirigentes históricos que llevan mucho tiempo trabajando en el Parlamento Europeo, ¿Cómo valora estos cambios?

Diego López Garrido. En la cabecera de la candidatura, la que le da la visibilidad política, son personas que tienen proyección en general y son de reconocida competencia política, como Juan Fernando López Aguilar, Ramón Jáuregui, Magdalena Álvarez, o Carmen Romero, que creo que puede hacer un papel muy bueno. Y luego hay una parte que es la más territorializada, con propuestas que llegan de las federaciones. Todas son personas muy válidas.

NT. De la candidatura salen "pesos pesados" como Carlos Carnero, que ha sido eurodiputado desde 1994 y que representa la corriente de "nueva izquierda" de la usted también forma parte.

DLG. En casos concretos como el de Carlos Carnero o algún otro que no repetirá como Emilio Menéndez del Valle me hubiera gustado que estuvieran en la lista porque creo que es una pérdida para el Partido Socialista Europeo (PSE). Pero estas personas van a seguir trabajando en esta área, en el caso de Carnero, con toda seguridad va a seguir trabajando en el ámbito europeo. Es el vicepresidente del PSE y va a seguir siéndolo. Creo que es muy útil, cara a la presidencia de España en la UE, una persona de la experiencia de Carlos por el conocimiento que tiene sobre las instituciones europeas.

“EL QUE VA A EUROPA VA A TRABAJAR”

NT. En la candidatura figuran dos ex ministros (Juan Fernando López Aguilar y Magdalena Álvarez); ex jefes de gabinete como Enrique Guerrero; la ex mujer de Felipe González…Quizá la gente aprecie que el Parlamento Europeo sea el ‘retiro dorado’ de los políticos.

DLG. No. Las personas que van en las listas al Parlamento Europeo deben ser personas de experiencia. Si hubieran sido absolutamente desconocidas la crítica sería que son personas desconocidas. Ser conocido no puede ser un elemento de crítica. Son personas que tienen capacidad política acreditada y por tanto cuando alguien va al Parlamento Europeo (PE), un parlamento completamente legislador que va a ser el más poderoso de Europa, no se puede hablar de retiro, allí no se va a retirarse, se va a trabajar muchísimo.

LA ESTRATEGIA POST LISBOA

NT. Centrémonos en las elecciones del 7-J. El Eurobarómetro conocido hace unos días refleja una altísima abstención. Sólo un 34% de los europeos dice que votará y, en España, es el 27%.

DLG. La gente, de forma natural, ve más lejos el Parlamento Europeo. La cultura política de los países europeos es una cultura nacional, la cultura más emotiva, más de conocimiento, incluso desde el punto de vista mediático es más nacional. Pero estas elecciones son cada vez más importantes y la obligación que tenemos todos, incluido el PSOE, es poner de relieve en la campaña la trascendencia de estas elecciones. Lo que tenemos que conseguir todos los partidos políticos es decir a los ciudadanos que estas elecciones son las más importantes de la historia de Europa.

NT.¿Por qué van a ser las más importantes?

DLG. Por tres cosas. Primera, la presidencia española para 2010. Necesitamos una delegación socialista fuerte en el PE, porque va a ser nuestro interlocutor. Solamente por eso, para ir con la máxima autoridad posible es fundamental. Segundo: la situación de crisis en la que vivimos, de la que hay que salir con un modelo de crecimiento y empleo basado en la sociedad del conocimiento: la educación como gran política económica, y las políticas sociales, Europa ha tenido débiles políticas sociales y ya no puede permitirse ese lujo. Y tres: la dimensión ecológica, la dimensión verde. Esas tres grandes dimensiones son las que hay que enfatizar en la estrategia del post Lisboa.

También hay que tener en cuenta el papel que Europa va a jugar en la arquitectura del mundo del siglo XXI. No está escrito necesariamente que vaya a jugar un papel puntero. Hoy, en el Comité Federal he apuntado que que el G20 pueda verse superado por el que yo llamo G2 (EEUU-China). Si Europa no se une para salir de la crisis, si no es capaz de adoptar decisiones coherentes, sólidas, solidarias y que aparezca como una voz única como un global players, Europa no va a jugar en la nueva arquitectura del mundo con la fuerza que debería tener.

"EL PP QUIERE PLANTEAR ESTAS ELECCIONES COMO UNA PRIMARIAS"

NT.¿Pero no cree que el hecho de que los dos grandes partidos aborden las elecciones europeas en clave nacional, en número de apoyos electorales, perjudica a la hora de explicar la importancia de estos comicios?

DLG. Bueno, eso puede interferir pero no sé lo que hará el PP, yo me temo que hable poco de Europa y que quiera plantear estas elecciones como una especie de primarias, que las desfigure y las deforme. Me temo que esa va a ser la orientación del PP. No va a ser la nuestra. Nosotros vamos a hablar de Europa porque lo que nos jugamos es el futuro de Europa y las competencias de Europa. Los ciudadanos españoles se merecen que no les estafen en la campaña. La izquierda tiene que hacer una campaña que hable de Europa, sobre todo porque el Parlamento Europeo ya es un actor político operativo.

NT. El PP está planteando estas elecciones como unas primarias, pero algunas encuestas le dan la victoria.

DLG. Están haciendo un discurso nacional. Ellos saben que quedan tres años para las Generales, y su discurso va a ser muy reduccionista, antigubernamental y deformando completamente lo que van a ser estas elecciones. Yo espero que si siguen por eso camino los españoles les den la espalda. Que cada uno haga el tipo de campaña que quiera y ya veremos el apoyo de los electores. Lo que se juega es quién vaya a ese Parlamento Europeo. ¿Los que se creen más Europa como son las fuerzas progresistas o los que se la creen bastante menos, como son las fuerzas conservadoras?

NT. Al PP puede salirle rentable una elevada abstención, la desmovilización de la izquierda.

DLG. Puede que sí. Vamos a ver qué campaña hacen. Puede que quieran que no vayan de las urnas electores que querrían decidir sobre Europa no sobre asuntos que no tienen nada que ver. Nosotros tenemos que hacer todo lo contrario, tenemos que movilizar a la gente, tenemos que promover el voto y hacerlo informando de la trascendencia que tienen estas elecciones.

APUESTA POR EL PLAN BOLONIA

NT. Por ejemplo, ¿qué le diría usted a un jubilado para que fuera a votar el 7-J? ¿Y a un estudiante, con el mosqueo que tienen con el Plan Bolonia?

DLG. Un jubilado tiene que saber que Europa se va a ocupar de sus pensiones. Europa se va a ocupar cada vez más de políticas sociales, como las pensiones o el sistema de salud. Todo eso tiene ya una interconexión supranacional. En el caso de un estudiante tiene que asegurarse que en un futuro va a poder salir de España, trabajar en otro sitio. La UE tiene que desarrollar políticas de empleabilidad que potencien la movilidad y la circulación en toda Europa no solo limitarse a tener un empleo en tu país. Todo eso requiere políticas europeas.

NT. Sí, pero está habiendo muchas protestas contra el Plan Bolonia.

DLG. El Plan Bolonia es un plan pensado para la movilidad de los estudiantes y en ese sentido es muy positivo. Se ha pensado para homologar estudios. Otra cosa es que haya temores de que vayan a costar más los estudios. Por parte del Gobierno se ha dicho una y otra vez que nada de eso, que no van a encarecerse los estudios superiores, que va a haber becas, que va a haber todo tipo de facilidades. De hecho, a pesar de las movilizaciones que ha habido, son una minoría. No veo que haya ningún tipo de preocupación, todo lo contrario, creo que el Plan Bolonia lo que pretende es dar más oportunidades a los estudiantes para que se muevan y dar también más posibilidades de trabajo.

EUROPEOS DE CABEZA Y DE CORAZÓN

NT. Parece que la crisis económica centrará la campaña. Eso es lo que quieren al menos la mayoría de ciudadanos europeos según refleja el Eurobarómetro. Esta encuesta también pone de manifiesto una pérdida de confianza en instituciones como el Banco Central Europeo, el Parlamento o la Comisión. Vamos a peor.

DLG. En un momento de crisis, que no se ve la luz al final del túnel, cuando hay bajón en la actividad económica después de 15 años interrumpidos de crecimiento, eso afecta a la opinión que se tiene sobre casi todo. En Irlanda, que hay encuestas sobre el Tratado de Lisboa, como resultado de la crisis se ha disparado el sí, está en un 60% frente a un 30% del no. La valoración de conjunto es absolutamente positiva, otra cosa son las percepciones o estados de ánimos que tengan los europeos en épocas de crisis. No creo que haya una puesta en cuestión, ni deseos de que un país concreto se salga de la UE.

NT. Ese sondeo también refleja que los poderes y competencias de las instituciones europeas, los valores y la identidad europea solo interesan a un 10% de los ciudadanos. ¿Antieuropeismo, euroescepticismo o simple desconocimiento, desgana?

DLG. Europa no es un Estado sino un conjunto de Estados, con tradiciones nacionales, con lenguas, con culturas distintas, y con sentimientos políticos diferentes. Nunca podrá la UE ser sentida como se siente tu país. La identidad europea es una identidad en evolución y a medida que se consolida la UE va en crescendo. Sobre todo hay una gran identidad de Europa que nos une a todos que es la creencia en los valores de la libertad, de la democracia, de los derechos humanos, de la igualdad entre el hombre y la mujer. Tenemos que trabajar para que los europeos no sean solo de cabeza sino que sean europeos de corazón y esa va a ser uno de los propósitos que va a tener la presidencia de la UE, trabajar para que en Europa haya cada vez más un fuerte sentimiento europeo.

UNA EUROPA SOCIAL Y UNA VISIÓN ESRATÉGICA DE LA ENERGÍA

NT. Háblenos de esa presidencia. ¿Qué objetivos se ha marcado el Gobierno?

DLG. El Gobierno ve la presidencia española como una gran oportunidad para España y para Europa. Se produce en un momento muy especial, en el que habrá habido una renovación del PE, hay una nueva Comisión, probablemente haya un nuevo Tratado, así que es un momento fundacional, o refundador de la UE. Es una presidencia bastante decisiva y determinante en la que hay muchas esperanza puestas. España va a ser el país de referencia en esta legislatura, es el país que tiene que lanzar las grandes políticas que se van a desarrollar después. Tenemos que apostar por la lucha contra el cambio climático. Creemos además que una dimensión de ese crecimiento futuro moderno tiene que ser más social. La UE ha sido débil en políticas sociales porque se las han quedado los Estados, y la UE tiene, cada vez más, que llevar a cabo potentes políticas sociales. Ese es el objetivo, no solo una Europa comercial sino una Europa social.

NT. En lo que respecta a la lucha contra el cambio climático, ¿en qué lugar colocamos el debate de las nucleares?

DLG. El Gobierno no quiere nuevas centrales nucleares. No apostamos por las nucleares, aunque cierto es que hay un debate sobre las centrales, sobre si se prolonga su vida o sí no. Nosotros apostamos por las energías renovables a nivel europeo y porque Europa siga liderando la nueva forma de crecimiento y estamos encontrando una receptividad de la administración norteamericana de Obama muy alentadora. Eso va unido a la política de la energía, Europa no tiene una política común, se ha perdido muchísimo tiempo y ha estallado esa situación como cuando ha habido la crisis del gas entre Rusia y España que ha afectado a muchos países europeos. Tenemos que ir a una diversificación de fuentes de energía y diversificación de orígenes geográficos para diversificar el riesgo y tenemos que ir a una interconexión o "vallado europeo" para hacer un mercado común de la energía.

UN AÑO AL FRENTE DE LA SECRETARÍA

NT. Cumple un año al frente de la secretaría de Estado para la UE. ¿Ha cambiado en este tiempo su visión de Europa o, más concretamente, sobre la política europea?

DLG. Se ha enriquecido porque lo he vivido desde dentro y he adquirido una experiencia de conocimiento que no tenía. Lo que me he sentido en este año es admirado y fascinado de la potencia y de la versatibilidad de Europa y de la necesidad que tenemos de Europa. Todo pasa por la UE, hay pocas políticas trascendentales que se puedan hacer desde un país solamente, muy pocas, todo requiere una complicidad europea. Yo era europeísta, ahora soy cien veces más europeísta, pero de corazón y de cabeza.

NT. De antieuropeísmo precisamente es de lo que hoy ha acusado Zapatero al PP.

DLG. De hecho el PP no ha dudado en un momento determinado, en aquel momento de los malhadados mandatos de Bush y Aznar, no dudó en romper Europa si era necesario. Digamos que es algo que no está en el ADN de la derecha española. Y espero que lo esté porque es importante que esté en todos los países y en todos los partidos políticos europeos.

Tantos y tantos amigos...

Informa El País en su crónica de hoy de que Juan Antonio Barrio de Penagos se ha referido a mi ausencia en la candidatura europea del PSOE en su intervención ante el Comité Federal del PSOE. Tantos y tantos amigos...

sábado, 18 de abril de 2009

Nueva Tribuna recuerda mi trayectoria europea

Los medios de comunicación siguen hablando de mi, como en el caso del artículo que publica Nueva Tribuna hoy.

Agradezco que recuerden mi trabajo por y para Europa.

Voy a seguir haciéndolo, en primer lugar, para que los socialistas sean la primera fuerza en el Parlamento Europeo y, desde luego, en España el próximo 7-J.

Hoy la Unión, frente a la crisis y el desorden internacional, son más imprescindibles que nunca.

Pero me preocupa cada vez más el fantasma de la abstención, que podría alcanzar niveles récord y pavorosos en los comicios de junio. Hay que hacer todo lo posible por evitarlo, dando a conocer desde ya y todos los días lo que es la Unión Europea a los ciudadanos, con el sentido de que les pertenece, como ocurre con lo público en toda democracia.

viernes, 17 de abril de 2009

¡Qué días tan tristes y a la vez tan hermosos! ¡Hasta me llaman personalidad!

Recibo cientos de llamadas, sí, cientos. Igual que de mensajes y correos electrónicos.

¡Qué días tran tristes y a la vez tan hermosos! ¡Cuántos amigos, cuántas buenas gentes, cuánta honestidad, cuántas ganas de seguir luchando, cuánto futuro!

Fijaos: hasta me llaman personalidad, por ejemplo en el ABC de hoy. O también el honor de que Carlos Carnicero, con el que me han confundido tantas veces a causa de la cercanía fonética de los apellidos, me ponga al frente de su columna diaria.

El PSOE es un gran partido, el mejor de este país, el que debe seguir ganando las elecciones para que los trabajadores de España y nuestra nación en su conjunto hagan frente con éxito a sus retos. Lo demás son accidentes del camino.

More in sorrow than in anger

En estos día nublados de la primavera, cuando uno se aferra con fuerza a la frase de mi amigo Shakespeare ("act more in sorrow than in anger"), otro amigo, Pedro Pablo Novillo, esta vez de La Mancha infinita en territorio y grandeza de corazón castellano, escribe sobre mi en su blog en términos que el paso de los días no borrará. Lo reproduzco a continuación:

abril

Un tiempo de casi obligado descanso me permite descubrir el paso acelerado del tiempo. Ya abril, cuando apenas despuntó la primavera hace días. Y este escaparate sin registrar nuevas hace meses (salvo la delicia de los comentarios de la Sargenta Pimienta, que lo renueva y lo revive).
Toca escribir, y me apetece. En especial después de que mi amigo Carlos (otros dirán el doctor Monroy) me haya 'revisitado', que así le gusta decir a él -y en francés, elegante y respetuoso con su maestro- que me ha vuelto a operar, para seguir obrando el milagro de restablecer la química de mi cuerpo, poco obediente a los paradigmas de la normalidad, a los rangos aceptables y comúnmente aceptados.
Han sido sólo 25 años los que han pasado (tiempo acelerado) desde aquella primera vez/visita, cuando los dos éramos, por más jóvenes, más sensatos. Hoy, al menos él, más sabios y, por lo mismo, menos conformistas. Sabio, y humano: así se lo quise agradecer y reconocer con el regalo de mi ejemplar de 'Ritournelle de la faim', el último de Le Clézio que me compré en París en otra fecha señalada, y que me había echado al zurrón de las lecturas por si la estancia en el hospital se prolongaba.
Toca escribir para felicitar a las gentes sabias (y espero que felices) por el aniversario que siempre celebro: ese 14 de abril que recuerda la esperanza, la decencia, la ética civil y la alegría truncadas. Lo hice desde la habitación 1015, y ahora en este espacio que a todos llega, y no sin una cierta tristeza al ver en la prensa que el que fue tantos años mi Partido (el Partido, decíamos, y yo hubiera escrito incluso ayer 'mi' PCE) sigue empeñado en renegar de lo mejor de su historia, que es -en alguna medida- lo mejor de mi historia: de la Constitución que tanto nos costó, por la que tanto trabajamos, que tanto soñamos, por la que tantos tanto sufrieron.
Tiempo de sueños, de lucha y de recuerdos, de anhelo de futuro. De Partidos y de amigos. Sobre todo, de amigos. De la conversación -¡cuánto tiempo, Isabel!- con los que son tan de siempre que da igual qué tiempo nos haya pasado.
Teniendo estos días un presente tan inmediato como reciente que ocupa mi tiempo y mi sueño (Bruselas, comité de educación, ganas de más Europa, necesidad de abrir nuevos espacios comunes, euroescépticos combatidos con optimismos a prueba de (casi) todo como el mío), otro Carlos, otro amigo -y qué críos érais, ¿te acuerdas?- se 'cae' de las listas a las elecciones al Parlamento Europeo. Se ve que trabajar más que ninguno (dejémoslo, si quieres, 'como el que más') no es valor, sino demérito. Que creerse a fondo (y ahora, tiempo de crisis, más que nunca) que reforzar y hacer crecer, hacer más soberana y más competente, a la Unión es el único futuro que nos está permitido a las gentes de izquierda y progresistas, tiene valor escaso porque da igual quien allí nos represente (incluso que aquello de allí sea consuelo, descansadero o trampolín, que no causa por sí sola suficiente y apasionante).
No seré yo quien anime al desánimo, no. Pero sí quiero desde aquí, en este modesto altavoz de tan cortos vuelos, rendirte homenaje, Carlos Carnero, joven amigo, y darte las gracias, y reconocer tu trabajo.
No sé si lo harán los muchos que deben a tu esfuerzo y a tu entusiasmo que la Europa de la que tanto tiempo estuvimos expulsados siga siendo un luminoso objeto de deseo, pero sí lo queremos hacer tus amigos, los que tanto te apreciamos y te queremos.
Hoy dice la prensa, en portada y grandes titulares, que 'la crisis hunde la confianza en las instituciones de la Unión Europea'. Nos tocará, seguro, levantar de nuevo esa bandera. Y ahí estarás tú, y yo contigo, que nadie nos tiene que enseñar que luchar por lo evidente, a pesar de todo, merece la pena.

jueves, 16 de abril de 2009

¿Nuevo récord de abstención en las elecciones europeas?

Pero lo más relevante y tremendamente preocupante es, sin duda, el Eurobarómetro publicado ayer sobre el grado de confianza de la ciudadanía en la UE y sus instituciones. El País -nuestro gran medio de comunicación europeo y europeísta- hace un gran despliegue en primera y en páginas interiores -incluyendo un artículo de opinión de Lluís Bassets- sobre el mismo. Y no es para menos, porque, de materializarse las previsiones del macrosondeo, la abstención que se perfila en las elecciones a la Eurocámara sería, sin más comentario, pavorosa. No solo por ser la más elevada hasta la fecha (en la UE y en España), por la debilidad que implicaría para el Parlamento Europeo y por el incremento de escaños que podrían obtener los partidos populistas y extremistas en un escenario así, sino ante todo porque reflejaría una cuestión de fondo que ya es dramática a estas alturas: ¿qué se está haciendo mal para que una construcción tan necesaria como la UE sea percibida tan lejos de las soluciones para los problemas de la vida cotidiana? Seguimos necesitando una Constitución Europea como la que la elaboramos en la Convención como el agua, amigas y amigos.

El País y el ABC sobre las candidaturas a las elecciones europeas

La elaboración de las candidaturas al Parlamento Europeo se va concretando. El PSOE aprobará la suya el 18 de abril en el Comité Federal. Los medios de comunicación se hacen eco de la adopción de decisiones en ese sentido. Reproduzco la que publica en El País Anabel Díez, la periodista que sigue desde siempre las actividades socialistas para ese periódico en este enlace. Y también la que sale en las páginas de ABC, firmada por Gabriel Sanza, en este otro enlace.

lunes, 13 de abril de 2009

Rodolfo Benito sobre una salida progresista a la crisis

Excelente artículo de Rodolfo Benito en Nueva Tribuna sobre cómo articular una salida progresista a la crisis, como propone Comisiones Obreras. Os lo recomiendo.

domingo, 12 de abril de 2009

El PSOE ganará las elecciones europeas con argumentos y soluciones

Bueno, como todavía hay regiones que el lunes siguen de vacaciones -y en las que no es así, continúa lloviendo-, os propongo echar un vistazo a otro artículo de The Guardian (no penséis que quiero poner a prueba vuestro inglés, pero, ¡qué le vamos a hacer!, textos interesantes los hay donde los hay) del que son autores uno de los principales exponentes de la izquierda laborista británica, John Cruddas, y la Vicepresidenta de los socialdemócratas alemanes, Andrea Nahles, con el título "A new path for Europe". Su contenido coincide prácticamente con el del Manifiesto del Partido Socialista Europeo para las elecciones del 7 de junio que, es bueno recordarlo -para mi, desde luego, gratificante, como Vicepresidente del mismo que soy-, aprobamos en Madrid el pasado 1de diciembre. Hoy que El Mundo publica una encuesta que da ganador al PP en los comicios europeos, mi sencilla y contundente respuesta es que no, que los ganará el PSOE si somos capaces de demostrar que tenemos argumentos y soluciones frente a la crisis desde Europa que los conservadores no poseen. Y seremos capaces, estoy seguro.

Eirc Hobsbawm nos ofrece una pequeña joya de la Política para acabar esta extraña Semana Santa

Se acaba esta Semana Santa pasada por agua, nieve y cualquier fenómeno meteorológico y qué mejor alternativa para decirle adiós que pasar un ratito de reflexión leyendo una pequeña joya de la Política con mayúsculas: el artículo publicado el viernes en The Guardian por Eric Hobsbawn con el título "Socialism has failed. Now capitalism is bankrupt. So what comes next". Que lo disfrutéis.

martes, 7 de abril de 2009

Zapatero, Obama y, exactamente en dos meses, las elecciones europeas

Pues sí, quedan exactamente dos meses, dos, para las elecciones al Parlamento Europeo. Dos meses en los que habrá que hacer un esfuerzo excepcional para motivar al electorado a acudir a las urnas si queremos derrotar al principal adversario que a todos los europeístas se nos presenta en estos comicios: la abstención. De momento, la semana internacional que acaba de terminar ha puesto de manifiesto que el Mundo, con sus crisis y sus esperanzas, necesita una Europa más unida, democrática y eficaz que esté a la altura de la oportunidad que nos depara la llegada de Obama a la Casa Blanca. Zapatero ha jugado en ese sentido un papel protagonista en estos siete días que en los que muchas decisiones, propuestas e ideas se han puesto encima de la mesa para construir un futuro inmediato mejor. Su participación protagonista en la Cumbre del G-20 en Londres, el 60 Aniversario de la OTAN en Estrasburgo y Baden-Baden, el encuentro UE-USA en Praga y, finalmente, el II Foro de la Alianza de Civilizaciones en Estambul pone de manifiesto que España, con un gobierno socialista, está en el centro de la escena internacional. La reunión Zapatero-Obama ha resumido perfectamente ese nuevo y proactivo papel de nuestro país, mostrando a dos líderes en la misma longitud de onda. Lo lógico es que la ciudadanía comparta esa onda y la respalde en las urnas en 7 de junio, porque una mayoría progresista en la Eurocámara -empezando por una mayoría del PSOE en las elecciones europeas- es lo que la realidad demanda. Así estaremos en mejores condiciones todavía de afrontar con éxito la Presidencia española de la UE, en el primer semestre de 2010. Días y semanas apasionantes nos esperan.

lunes, 6 de abril de 2009

Obama-Zapatero: la misma longitud de onda

El encuentro Obama-Zapatero en Praga ha sido todo un éxito, porque es obvio que ambos se encuentran, como sus países, en la misma longitud de onda. Será bueno para Estados Unidos, España y el conjunto de la UE fortalecer al máximo la relación de dos gobernantes progresistas que pueden contribuir a sacar al Planeta del paradigma neoliberal que le ha sumido en la crisis económica y el desorden mundial.

Obama, Turquía y la UE

Obama, como todos sus predecesores en la Casa Blanca, ha urgido a la UE ha aceptar en su seno a Turquía. Como español y como socialista estoy plenamente de acuerdo con que Ankara sea un día miembro pleno de la Unión, para lo que apoyo la continuidad de las actuales negociaciones de adhesión, de forma que, cuando Turquía cumpla los criterios de Copenhague -como se ha hecho con todos los países candidatos- pase a ser un miembro más de la Europa comunitaria. Algunos, como Sarkozy y Merkel, han recordado lo obvio, un tanto contrariados: que es la UE quien decide. Entonces, ¿por qué enfadarse con un propósito que el Presidente norteamericano tiene todo el derecho a exponer, si la decisión está y va a seguir estando aquí?

Obama y el Doctor Strangelove

Seguramente, una de las manifestaciones más relevantes del Presidente Obama durante su gira europea ha estado centrada en las armas nucleares. Su compromiso de llevar a cero (¡sí, hemos oído bien!) el número de cabezas nucleares estadounidenses tiene, en mi opinión, tres destinatarios: uno, Rusia, con quien se ha empeñado en continuar negociando en el marco del tratado START, referido a los misiles intercontinentales; dos, a otras potencias nucleares democráticas; y tres, desde luego, a aquellos países que sin ser estados de derecho poseen tales armas de destrucción masiva o lo intentan (Irán). La idea es tan clara como innovadora: la promesa de poner a cero el contador estadounidense puede y debe poner en marcha una dinámica que se abra paso hacia el desarme atómico cuando en el mundo todavía están activas miles de cabezas nucleares. La frase de Obama es rotunda: por una paradoja de la historia, cuando más lejana parece una guerra nuclear, más cercano es un ataque atómico. Como subraya hoy el International Herald Tribune, Obama (como yo) tenía tres años cuando llegó a las carteleras aquel Doctor Strangelove empeñado en destruir el Planeta a base de reacciones termonucleares. Ese mundo de hace 50 años no puede seguir existiendo y amenazando nuestra vida aunque sea por un simple error. Es hora de mandarlo al baúl de los recuerdos.

sábado, 4 de abril de 2009

Mezclarse con la conciencia: mi artículo valorando la Cumbre de Londres

Publico hoy en Nueva Tribuna un artículo valorando la Cumbre de Londres, con el título "Mezclarse con la conciencia", en el que trato de hacer lo que creo imprescindible desde la izquierda: una lectura crítica de sus conclusiones. Lo tenéis en el enlace y lo reproduzco a continuación:

CUMBRE DE LONDRES: MEZCLARSE CON LA CONCIENCIA

Las informaciones y valoraciones de políticos y medios de comunicación sobre la Cumbre del G-20 celebrada ayer en Londres no dejan prácticamente aire para la duda: ha sido un éxito en todos los terrenos. ¡Ojalá, a la vista de la que está cayendo sobre las espaldas de la ciudadanía de todo el Planeta!

Sin embargo, creo que es imprescindible, frente a ese auténtico tsunami, buscar el espacio para respirar y hacer una lectura crítica de lo acordado a la vista de la realidad económica que ha provocado la crisis y, hasta la fecha, la alimenta con fuerza, sin visos de bajar la potencia de la máquina destructora de empleos y esperanzas.

Seamos sensatos: no ha sido la avaricia de unos cuantos ejecutivos bancarios ni la irresponsabilidad de un puñado de especuladores financieros ni la existencia de los paraísos fiscales lo que nos ha puesto al borde del abismo. Ha sido algo más profundo lo que nos ha empujado a él: la existencia de un capitalismo desregulado y, por primera vez, hegemónico en todo el Mundo que hemos convenido en llamar globalización neoliberal. La crisis de sobreproducción que estamos viviendo es consustancial al sistema y únicamente cambios estructurales en el mismo pueden sacarnos de ella a medio plazo, no medidas inconexas que ataquen los síntomas de la enfermedad sin ir a las causas de la misma.

Para entendernos, la diferencia es, usando un ejemplo televisivo, muy simple: o bien preferimos ponernos en manos del Doctor House, con su mal genio y sus dolorosas palabras, o a cargo de los atractivos facultativos de Anatomía de Grey, preocupados ante todo por solucionar sus relaciones personales. En caso de elegir, yo no tengo dudas.

Está bien que se dote de más recursos al Fondo Monetario Internacional, pero si es para promover planes de desarrollo económico no basados en su clásica receta de ricino: el ajuste estructural. Es correcto que se provean dineros para la ayuda al comercio, pero siempre que se haga en el marco de una regulación que contemple todas las consecuencias, en el Norte y en el Sur, de hacerlo. Es adecuado que se anime a concluir la Ronda de Doha para el desarrollo (en cursiva, para que resalte su verdadero objetivo), pero hubiera sido mejor poner fechas para conseguirlo y, ante todo, compromisos de contenidos para hacerlo. Es bueno que se decida sacar los colores a los paraísos fiscales –si es que tienen vergüenza-, pero hubiera sido preferible conjurarse para cerrarlos (el Reino Unido lo tiene bien fácil, ¿verdad?). Es excelente que se cree el Consejo de Estabilidad Financiera, pero uno se pregunta por qué es imposible reformar el mandato y el proceso de toma de decisiones de las estructuras ya existentes (por ejemplo, el Fondo) para llevar a cabo esas tareas. Es necesario que el G-20 exista y asuma funciones de dirección política de la economía, pero la duda es por qué es inconcebible entronizar un gobierno económico mundial en el marco de una ONU reformada, único lugar en el que se sientan todos los que no estuvieron en la capital británica.

En fin, la pregunta no es si lo decidido en Londres va o no en la buena dirección, porque en ese caso la respuesta es SÍ con mayúsculas, sino si todo el esfuerzo puesto en marcha en la Cumbre (más el de los planes de estímulo de ámbito nacional o regional) no terminará siendo alimento de un sistema atado a las mismas dinámicas. Barack Obama pedía a los europeos más gasto frente a la crisis, a semejanza de los Estados Unidos. La respuesta, afortunadamente, fue no a ese tipo de gasto, porque en América da la impresión de que el nuevo déficit del estado (¿quién lo pagará, dentro o fuera?) puede desaparecer en el agujero sin fondo de una espiral de crisis que necesita cada vez más recursos para alimentar las mismas dinámicas que la han creado, no para hacerlas desaparecer, porque de la inversión productiva al gasto corriente va tanto trecho como el que media entre la economía social de mercado y el laissez faire-laissez passer con el hombro de lo público para apoyarse cuando vienen mal dadas.

Dos apuntes más y una conclusión.

El primer apunte: la imagen de la UE en la Cumbre de Londres ha quedado hecha fosfatina. Sin voz propia (¡cómo se hecha en falta la Constitución Europea que elaboramos en la Convención!), representada por un primer ministro checo en funciones de un perfil político lamentable, con muchos socios a la mesa (un detalle, sentada para cenar en un extremo de la misma, frente a la ASEAN, ¿demostrando el concepto que el Reino Unido tiene de la Unión?), con algunos organizando ruedas de prensa a dos, nadie se ha acordado de ella como tal, aunque sea el conjunto económico y comercial más potente y sólido del Planeta. Para un federalista como el que escribe, ha sido duro ver cómo retornábamos a hace sesenta años, cuando la Unión no existía, hasta en el lenguaje: ahora se habla de los “europeos”, y no, por supuesto, de la UE.

El segundo apunte: chapeau a la presencia de España en Londres, conseguida con ahínco por el Presidente Zapatero en base a un discurso progresista, constructivo, mediador incluso, nunca en menoscabo de la UE, que ha servido durante la Cumbre a empujar en favor de la adopción de decisiones y compromisos para avanzar. No quiero exagerar, pero tras el ingreso de España en la Unión, nuestra ya indiscutible presencia en el G-20 ha sido el mejor homenaje a la España que hizo todo lo humanamente posible para no salir de la historia precisamente cuando se ha cumplido el 70 aniversario de la victoria del fascismo en la Guerra Civil.

Mi conclusión es que a la Declaración de Londres se le van a presentar dos pruebas de fuego: que funcionen sus contenidos en términos de alivio de la crisis y, sobre todo, que sirvan, en un proceso acumulativo, para reformar a fondo el capitalismo, si no queremos que, una vez pasado lo peor de la tormenta, este vuelva de nuevo a sus peores andadas. En el primer caso, el sueño de esperanza abierto en el ExCel londinense nos abocará a una realidad mejor. En el segundo, nos abocará a una pesadilla. Y si esto último ocurre, habrá quien en Wall Street no tendrá problemas en repetir la respuesta del segundo asesino de Clarence -en el Ricardo III de Shakespeare- cuando el primer asesino le pregunta qué hará si vuelve su conciencia: “no me mezclaré con ella”. No lo dudemos, será así.

Carlos Carnero

jueves, 2 de abril de 2009

Acuerdo en la Cumbre de Londres: Declaración y una primera cuestión

La Cumbre de Londres ha finalizado con un acuerdo reflejado en la Declaración que os enlazo aquíen inglés (única versión disponible a esta hora). Conviene leerla muy despacio. A bote pronto me asalta una cuestión: está bien que el FMI vaya a contar con muchos más fondos pero...siempre y cuando se utiicen para contibuir a afrontar los problemas y promover el desarrollo sobre bases distintas a las aplicadas hasta la fecha a lo largo de su historia, es decir, las de los planes de ajuste duro, ¿no?

Un gesto humano de Michelle Obama

¿La imagen más bonita, hasta ahora, de los prolegómenos de la Cumbre de Londres? El cariño y la cercanía directas de Michelle Obama cogiendo por el hombro a la Reina Isabel II, que respondió rodeándole la cintura. Tengo la impresión de que la soberana británica estaba deseando una muestra de cariño público tras tantos años de protocolo.

... Pero la imagen de la UE como tal Unión en Londres está hecha fosfatina

El único problema es que la presencia de la UE como tal Unión (sic) en la Cumbre de Londres está hecha, sencillamente, fosfatina. ¿Razones? La ausencia de mecanismos constitucionales que permitan expresar con una sola voz las importantes decisiones adoptadas por el Consejo Europeo en el último semestre frente a la crisis. El Tratado de Lisboa, hijo pequeño de la Constitución que elaboramos en la Convención, es más necesario que nunca.

Cumbre del G-20: excelente artículo de Diego López Garrido en El País...

Excelente artículo, hoy en El País, del Secretario de Estado para la Unión Europea, Diego López Garrido, sobre la Cumbre del G-20, que demuestra que el Gobierno español tiene ideas claras para actuar con fuerza en la reunión de Londrés en la que participa el Presidente Zapatero. Lo tenéis en el enlace y lo reproduzco a continuación:

G-20: las caras del proteccionismo

DIEGO LÓPEZ GARRIDO

EL PAÍS - Opinión - 02-04-2009
Si me pidieran un deseo para la trascendental cumbre del G-20 que hoy se celebra en Londres, no lo dudaría un segundo: el lanzamiento de un mensaje nítido y contundente contra el proteccionismo y a favor de la cooperación internacional sin fisuras, para combatir la crisis y superarla.

No es fácil un pacto contra el proteccionismo. Entre otras cosas, porque hay muchas caras en el prisma: el proteccionismo económico, pero también el social y el político. El más patente de los proteccionismos es el económico. Ante una crisis tan pavorosa, es fácil para un Gobierno producir decisiones endogámicas. En política fiscal, en política industrial, en política comercial.

La experiencia empírica muestra que los estímulos fiscales (de demanda o de oferta), si no son coordinados a nivel internacional, no sirven. La Unión Europea ha realizado un considerable esfuerzo fiscal inversor, cuyos resultados hay que esperar que se hagan realidad. Ahora toca coordinar la fuerte inyección monetaria de Europa con la que han realizado Estados Unidos, China y otros países.

El proteccionismo industrial es difícil de combatir, pero no hay más remedio, porque lo contrario (ayudas de Estado sin contrapartidas de reformas estructurales de productividad y competitividad) es condenar a la decadencia a sectores productivos enteros.

En cuanto al proteccionismo comercial, tenemos en él el desafío más importante. Sin embargo, es en el que menos se ha avanzado. Desde que, en noviembre de 2008, en Washington, el G-20 decidió alertar contra el proteccionismo, 17 miembros de este selecto grupo han adoptado 47 medidas dirigidas a la restricción de los intercambios comerciales, intensificando las barreras arancelarias. El G-20 debe hacer justamente lo contrario y dar un empujón definitivo a la conclusión de la ronda Doha. Sería la decisión más potente para frenar la implacable recesión que mina la economía mundial.

Pero hay otra cara del proteccionismo. A él se encaminan los países que consideran, erróneamente, que se puede paliar la crisis haciendo que en su ámbito nacional se degraden las condiciones laborales, que el empleo se haga más precario, que se facilite el despido, que se deterioren los derechos sociales y se entre en el peligroso territorio de la selva de la economía sumergida.

Éste es un camino sin retorno, que daña a los trabajadores, debilita el consumo y termina por hacernos más pobres a todos. Es un "proteccionismo" que no protege. Y sólo se puede combatir mediante la concertación nacional e internacional de los agentes sociales y públicos, sindicatos, empresarios y Gobierno.

El G-20 tiene que hacerse eco del terrible impacto social de la crisis y proponer medidas parael mantenimiento del empleo existente, y para la educación y formación de los futuros nuevos empleos de calidad. En esa dirección deben ir precisamente los proyectos inversores en infraestructuras físicas y tecnológicas orientadas a un consistente crecimiento y desarrollo sostenible. Sin esa filosofía no tiene sentido el esfuerzo fiscal de los Estados, traducido en déficit muy elevados y en un endeudamiento público de magnitud enorme, aunque imprescindible.

Hay, en fin, otra cosa que el G-20 tiene la obligación de evitar. Es la más poderosa cara del proteccionismo: la política. Si hay algo que una crisis así pone a la orden del día es el "sálvese quien pueda", especialmente en los países más desarrollados, y en Gobiernos que sólo miran a las próximas elecciones.

Pero no hay una salida nacional a la crisis. Ni hay una salida "occidental" a la crisis. Esta crisis sistémica sólo puede superarse a través de un pacto -explícito o implícito- de carácter global. El G-20 es el mejor de los mecanismos que tenemos para despejar de la ruta la tentación de recuperar el proteccionismo/nacionalismo político.

Es proteccionismo político ciego no utilizar ese potente instrumento creador o facilitador de solidaridad que es la Unión Europea. La UE tiene, más que nunca, que hablar con una sola voz en la reunión de Londres. Si no lo hace así, no sólo no podrá luchar contra la crisis, sino que ésta se convertirá en la mayor amenaza para el proyecto europeo, para su continuidad, su profundización y su solidez, es decir, para el bienestar y el progreso de nuestros ciudadanos.

Es proteccionismo político de la peor especie dejar desprotegida a la mayor parte de la población mundial. La más pobre e inerme ante el retroceso de la economía. De ahí la necesidad de que los fondos del FMI se dupliquen, como poco. Porque las inversiones van a las emisiones de bonos de los países centrales, descartando a los países en vías de desarrollo o emergentes. Solamente el FMI puede atenderles; y eso requiere una decisión clara y efectiva del G-20. El Consejo Europeo ya acordó una inyección en el FMI de 75.000 millones de euros.

Es también proteccionismo nacionalista la cínica permisividad con los paraísos fiscales, que son consentidos por sus países de referencia (algunos europeos), y que están en los engranajes más oscuros de la enfermedad especulativa demencial culpable de la mayor crisis que hemos conocido.

El otro resultado que se espera de Londres es una reforma "real y completa" (Consejo Europeo de diciembre de 2008 dixit) del sistema financiero internacional. Una reforma que implante un gobierno efectivo del mismo. Con tres ramas: la internacional (FMI y FEF), la europea (informe Larrossiére) y la estatal (supervisores nacionales). Se trata de un control financiero supranacional contra la hipocresía de un sistema que se ha caracterizado por la opacidad proteccionista, la impunidad y la codicia sin límites.

Tiene, pues, muchas tareas el G-20 en Londres. La más urgente, hacer triunfar la cooperación internacional y, con ello, evitar el más grande de los obstáculos para salir de la crisis: el proteccionismo nacionalista en sus diversas dimensiones.

No se conseguirá todo en un día, ni todo se va a poder abordar. Más adelante, en diciembre, llegará el otro gran desafío para salir de la crisis, la Conferencia de Copenhague sobre el cambio climático. Si el G-20 da un salto cualitativo en Londres, será más fácil hacerlo en Copenhague después.

La economía de tipo capitalista, en su dimensión más global y más dominada por un sector financiero apenas regulado, ha recibido un golpe asfixiante con efectos letales sistémicos. La respuesta que se le dé, y el modelo de crecimiento que prevalezca en el futuro sólo pueden provenir de un impulso también global, pero de naturaleza estrictamente política. En este momento, tal impulso lo puede dar una acción concertada de EE UU, la Unión Europea y determinados países emergentes. Únicamente la política puede evitar que la tentación proteccionista termine por devorar lo que la crisis aún no ha destruido.

miércoles, 1 de abril de 2009

Nuevo llamamiento de los socialistas europeos al G-20

La voz de los socialistas europeos sigue sonando fuerte de cara a la Cumbre del G-20 que tendrá lugar mañana en Londres. Este el es último llamamiento realizado por el PSE a la misma:

Party of European Socialists

1 April 2009

LAST CALL TO G20

PES President Poul Nyrup Rasmussen today made an emergency call on behalf of Europe4s socialists and social democrats to the G20 to agree a new global stimulus package to create jobs and growth.

Rasmussen said “There is a clear need now for a new global stimulus package. Europe now has over 19 million unemployed in Europe, and economic activity is forecast by the OECD to plunge by 4.3 per cent this year alone. Unemployment in Europe will rise to 25 million by the end of the year. It is an economic and human disaster, and will be even worse in developing countries where hundreds of thousands of children will die due to the loss of family income because of the crisis.”

“Angela Merkel and Nicolas Sarkozy must accept the need for a new European investment effort. No one is fooled by the claims of the European Commission that Europe is investing 3.3% of GDP because the real figure is less than the 2% recommended by the IMF. The US, Japan and China are making serious efforts, now Europe must join them in helping the world to get out of the crisis.”

“The G20 must also begin the process of reforming the IMF, bringing in better international financial regulation and clamping down on tax avoidance. A crackdown on tax havens could provide the funds to make a real difference in the global fight against infectious diseases, maternal mortality and poverty. Tougher measures to restore bank lending are also vital.”

PES party leaders and Prime Ministers, meeting on March 19 agreed a seven point strategy to tackle the crisis including global action involving

- strongly coordinated, proactive fiscal stimulus policies to take the world economy out of recession and on the path to sustainable development;
- completion of the Doha Development Round, ensuring that it benefits all countries;
- achievement of the UN Millennium Goals and the decent work agenda;
- strengthened IMF resources and new financing instruments to face down the rapid contraction of inward investment, aid and trade currently hitting the developing world;
- no to slow down in negotiations for a new global climate deal “on the contrary, the recovery must lead to economic transformation across the world for a low-carbon future”;
- reform of global governance

As the G20 meets in London a larger global gathering is taking place in Brussels under the umbrella of the Global Progressive Forum – bringing together progressive politicians, trade unions, NGOs and grassroots activists to discuss a Global New Deal to tackle the economic, energy, climate and food crises. Taking part are former President Bill Clinton, Pascal Lamy, Howard Dean, Antonio Guterres, Juan Somavia, Poul Nyrup Rasmussen, Lionel Jospin, Vandana Shiva, Salima Ghezali, Susan George, Taslima Nasreen, Aminata Traore and Chico Whitaker. Many participants will on Friday at midday sign a declaration for a New Global Deal based on sustainable development and social justice.

1 de abril de 2009: un homenaje a quienes defendieron la libertad y la independencia nacional

Hoy se cumplen 70 años del fin de la Guerra Civil, en la que España se desangró durante tres años de lucha fraticida para, después, caer en la etapa más negra de su historia: el franquismo.

Pocos imaginaban el 18 de julio de 1936 que el golpe de estado de unos militares traidores a su propio juramento, representando a las clases adineradas más reaccionarias del país, iba a provocar una catástrofe nacional de tales dimensiones.

Recuerdo muy bien las palabras de mi añorada abuela paterna, Isabel, cuando nos hablaba de la guerra.

Por un lado, siempre me gustó la palabra con la que se refería a Franco y sus conmilitones: insurrectos, porque resumía en un término sonoro e inequívoco la justa indignación de la legalidad frente a quienes habían decidido no respetarla.

Por otro, me conmovió en todas las ocasiones el relato de cómo desde su casa vieron con lágrimas en los ojos alzarse la bandera de los insurrectos en Atocha, tras tres años de resistencia heroica del pueblo de Madrid.

Finalmente, su reflexión de que antes de ver otra guerra preferiría dejar el mundo de los mortales simplificaba sencilla y profundamente el sufrimiento vivido.

Hoy disfrutamos de una democracia que asienta sus valores en los que representó la II República, los mismos por los que lucharon tantos españoles leales y luego, en todo el mundo, tantos hombres y mujeres que se dejaron la vida frente al fascismo, el nazismo y el militarismo japonés.

Por eso, el 1 de abril de 2009 tiene que ser una jornada de homenaje a todos los que defendieron la libertad y la independencia nacional en aquellos tres años de lucha y un compromiso con la democracia y el Estado de Derecho que después hemos sabido construir entre todos.