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viernes, 20 de abril de 2012

Crisis de la representación y desafíos de la democracia: seminario Alternativas-Río Grande do Sul de Brasil

Interesante Seminario organizado por la Fundación Alternativas y el Gobierno de Río Grande do Sul de Brasil sobre “Crisis de la Representación y los Desafíos de la Democracia en el Siglo XXI”. Será el 4 de mayo en la sede las instituciones europeas en Madrid (Paseo de la Castellana, 46). No me lo perdería. El programa lo tenéis en el enlace.

lunes, 16 de abril de 2012

Dossier en El Siglo dedicado al Informe sobre la democracia en España 2012 de la Fundación Alternativas

El semanario El Siglo dedica en su número de esta semana un amplio dossier (8 páginas) al Informe sobre la democracia en España 2012 de la Fundación Alternativas. Merece la pena.

Mejorar la democracia en su viaje (ida y vuelta) a Bruselas: mi post en el blog Alternativas en El País

Mejorar la democracia en su viaje (ida y vuelta) a Bruselas

Carlos Carnero

Blog Alternativas

15 abril 2012

El desarrollo de la crisis comenzaba a evidenciar hace tiempo lo que el Informe sobre la Democracia en España 2012 de la Fundación Alternativas ha elevado a conclusión a partir de la encuesta cualitativa a 200 expertos consultados: nuestro mayor déficit democrático es que la UE adopta acuerdos que afectan de lleno a nuestra vida como país sin que se apliquen procesos de toma de decisiones asimilables al Estado de derecho.

Frente a lo que se afirma habitualmente, los países que la componen no ceden a la UE soberanía, sino competencias. La explicación es sencilla: a partir del Tratado de Lisboa (herencia de la Constitución Europea), cualquier socio comunitario mantiene siempre la capacidad de abandonar la Unión si así lo desea, ejerciendo plenamente su soberanía, y mientras permanezca en su seno, lo hace junto con el resto de las instituciones comunitarias, que se limitan a aplicar las competencias que les han atribuido los Estados miembros; es más, tales competencias se aplican a través de mecanismos en los que los socios son siempre decisivos.

Es evidente que España, como cualquier otro socio europeo, es más soberana por estar en la UE. Pero también es verdad que muchos gobiernos tratan de evadirse del control y el proceso de toma de decisiones democráticas propias de los Estados nación a través de la Unión. Así, se dice "los ajustes se deciden en Bruselas y desde allí nos los imponen; de forma que: uno, olviden que yo los he votado a muchos kilómetros de nuestra capital; dos, me limito a aplicarlos o como muchos a trasponerlos, como si de un reglamento o una directiva se tratara; tres, no me impongan antes lo que he de decir o después lo que debo hacer desde el parlamento nacional porque sus poderes para lo primero no existen (me limito a informarles) y para lo segundo los límites son estrechos".

Por esta vía vamos muy mal y sólo conseguiremos dos cosas: deslegitimar a la UE hasta en los países más europeístas y degradar la democracia en el nivel nacional. Y, ante ello, la alternativa es clara: el juego democrático no puede ser de suma cero, sino todo lo contrario: sin rebajar la democracia nacional hay que aumentar la europea, que forman el mismo ordenamiento jurídico. Eso significa mejorar la democracia en su conjunto, sin que se debilite en el viaje de ida y vuelta a Bruselas.

¿Cómo? Por ejemplo: el traspaso de competencias a la UE no puede hacerse quitando el poder de decidir en los terrenos que abarcan al legislativo nacional sin aumentar al tiempo el del Parlamento Europeo; además, los gobiernos, antes de acudir a reuniones del Consejo Europeo o del Consejo sobre temas especialmente relevantes deben informar al Parlamento nacional y recabar del mismo un mandato explícito, aunque sea flexible para mantener su capacidad de negociación; los electos nacionales, en fin, deberían poder analizar políticamente lo acordado en Bruselas para sancionar o no lo hecho por su gobierno.

Una verdadera Constitución Europea y una ley específica que regule en España la actuación de nuestro país en Bruselas para hacerla más controlable y transparente se hacen cada vez más necesarias. Por el bien de la democracia y de la unidad europea.

viernes, 13 de abril de 2012

Más democracia en Europa y en España sobre Europa


Excelente artículo de José Ignacio Torreblanca en El País de hoy al hilo del Informe sobre la Democracia en España 2012 de la Fundación Alternativas.

Con el título "Los otros déficits", el artículo de Torreblanca subraya que, en opinión de los expertos consultos por el Informe, el control sin discusión previa de la política española por la UE, el BCE o el FMI es hoy nuestro principal déficit democrático.

¿Solución? Para los europeístas solo puede haber una: produnfizar la democracia comunitaria y, sobre todo, democratizar la toma de decisiones en asuntos europeos en España.

Con la UE somos más soberanos y a la UE no trasladamos soberanía, frente a lo que se dice, sino competencias. En su ejercicio no debe disminuir, sino al contrario, el funcionamiento del estado de derecho: esa es la única garantía de que no ocurra lo que señala la Fundación Alternativas.

jueves, 12 de abril de 2012

La democracia aprueba con un 5'8: Informe sobre la democracia en España 2012 de la Fundación Alternativas



Ante un auditorio que llenaba la sala Ramón Gómez de la Serna del Círculo de Bellas Artes de Madrid, la Fundación Alternativas presentó ayer el INFORME SOBRE LA DEMOCRACIA EN ESPAÑA 2012, que ha estado dirigido por Joaquín Estefanía.

Él mismo, Pere Portabella (Presidente de la Fundación), Belén Barreiro (Directora del Laboratorio de Alternativas, responsable directo del Informe)y Felipe González tomaron la palabra en un acto que ha coincidido con un momento particularmente crítico para la economía española ya durante el mandato de Rajoy al frente del Gobierno.

El Informe representa un esfuerzo único por analizar la salud de la democracia en España, que viene saliendo a la luz con carácter anual desde su primera edición en 2007. Su radiografía de la realidad española señala lo bueno y lo malo de nuestro momento democrático con un ánimo constructivo, proponiendo qué se puede mejorar, a partir de los análisis de diferentes investigadores (politólogos, sociológos, economistas...) y de una encuesta cualitativa que recoge la opinión de un elenco amplio y representativo del pensamiento en nuestro país.

Esta vez, la democracia española vuelve a aprobar con un 5'8 en una escala de calificación que va de 0 a 10. Una buena noticia que debería alentar a los responsables públicos (políticos o no) y, ante todo, a la ciudadanía a empujar y trabajar por elevar la nota como reflejo de un aumento de la calidad de nuestra convivencia y nuestras libertades.

Quizás en ese marco es en el que se inscribió la compartida llamada al consenso y al acuerdo para hacer frente a la crisis porque así lo demandan los acontecimientos dentro y fuera de España. Rajoy ya ha dicho que se basta y se sobra con la mayoría absoluta, frente a la oferta de acuerdo de Rubalcaba. Pero una cosa es la mayoría numérica y otra el liderazgo, que busca aglutinar a diferentes que definen y comparten objetivos comunes, como señaló ayer en El Debate de TVE Nicolás Sartorius, Vicepresidente de Alternativas.

En fin, otro éxito de la Fundación Alternativas a través de un Informe que ya está disponible en librerías.