Mostrando entradas con la etiqueta Nick Clegg. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Nick Clegg. Mostrar todas las entradas

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Europa y el Reino Unido: de nuevo, malas noticias

De nuevo no muy buenas noticias desde el Reino Unido sobre Europa. Ahora es el turno de una ley que el Gobierno conservador-liberal de Cameron ha propuesto para someter a referéndum cualquier transferencia de poderes o competencias de Londres a Bruselas. Difícil de interpretar un concepto tan amplio. Me temo que, de ser aprobada, terminará siendo usada con criterios de oportunidad. Y eso podemos terminar pagándolo todos en la profundización del proceso de construcción europea. ¿Están los liberales de Clegg seguros de lo que están apoyando?, ¿se corresponde con su europeísmo? Preguntas que se hace el editorial de The Guardian que tenéis en el enlace y que os recomiendo.

sábado, 8 de mayo de 2010

Elecciones británicas: arriba y abajo


Elecciones británicas: ya sabemos los resultados, nos queda por conocer el gobierno. A caballo entre Madrid y Málaga, publico un artículo en Nueva Tribuna sobre los comicios:

Arriba y abajo

* Carlos Carnero

NUEVATRIBUNA.ES - 7.5.2010

Al final, el Reino Unido no es tan diferente de otros países europeos, no ha cambiado tanto como para no reconocerse en su propia historia.

Los resultados de las elecciones generales, si demuestran algo, es que la existencia de intereses sociales contrapuestos, mal que les pese a los profetas de la modernidad, es un hecho innegable.

No hay otra explicación a lo que las urnas han dictaminado: la victoria conservadora no se ha conseguido a costa del hundimiento laborista porque, en resumidas cuentas, a la hora de ejercer su voto, cada británico ha terminado sopesando si le tocaba estar upstairs (arriba) o downstairs (abajo).

Muchos pronosticaban que los liberales terminarían incluso superando a los laboristas. Pero Clegg ha sido incapaz de materializar las renovadas ansias de cambio del sistema político que representaba su partido porque nunca dejó claro si, a la hora de la verdad, no terminaría apoyando a Cameron por la coincidencia general de sus programas económicos.

Brown ha perdido, es innegable, pero no a costa de una práctica desaparición del laborismo como hace algunos meses se presuponía. Ha pagado el cansancio del electorado tras 12 años de gobierno y también sus propios errores tácticos, pero no ha dejado de representar al grueso de la clase obrera y las clases medias bajas que difícilmente podrían apoyar un retorno del thatcherismo a través de los drásticos recortes anunciados por los conservadores en el caso de llegar a Downing Street.

Además, el dirigente laborista también ha puesto de manifiesto las limitaciones de la telegenia para decidir el voto. Los gurús mediáticos podrán preferir a quienes den bien en tele o ven con los dos ojos, pero los electores saben que en el fondo lo que se decide son políticas.

Desde luego, el Reino Unido ha demostrado que las encuestas se cumplen como tendencia: los conservadores han vencido. Pero, todo el mundo debería saber, a la luz de los resultados en las islas, que las tendencias sólo se materializan en realidades en términos gruesos.

Habrá que estar atentos al gobierno que se forme, que seguramente será uno encabezado por Cameron. Desde Europa, lo que cabrá en ese caso es trabajar para que el Reino Unido no se aleje de la Unión Europea, o mejor dicho, que sea consciente de que sus problemas, incluso con la libra, se solucionan en la Unión y con la Unión.

También cabe la posibilidad de que Brown consiga una coalición con los liberales y siga en el poder. El precio sería hacer más proporcional al sistema electoral, cuestión irrenunciable para Clegg. La bocanada de aire fresco en la estructura política británica sería, en ese caso, verdaderamente histórica.

Por lo demás, extraer lecciones británicas en español puede ser un ejercicio poco útil. A no ser que sea para sacar la moraleja sobre el cumplimiento no estricto de los sondeos. Allá cada uno con su propia valoración.

Carlos Carnero

viernes, 30 de abril de 2010

Elecciones británicas: todo continúa abierto


Último debate de la campaña electoral británica. Resultado: ganó Cameron, pero todo sigue abierto de cara al 6 de mayo, especialmente teniendo en cuenta que votos y escaños no van exactamente a la par en un sistema uninominal basado en el first-past-the post. Clegg no afloja sus expectativas y, como afirma el sondeo de Guardian sobre el enfrentamiento, Brown sigue en la pelea. Por cierto, no os perdáis el artículo publicado ayer en ese periódico británico por Garton Ash: esclarecedor. Y genial la foto de Jeff Obers/BBC.

sábado, 17 de abril de 2010

Las elecciones británicas, al rojo vivo


Las elecciones británicas, al rojo vivo tras el primer debate televisado entre candidatos de la historia del Reino Unido, tras un primer y fracasado intento a principios de los 60. Como me decía ayer un amigo diputado en los Comunes, la novedad en esta campaña es que la política en las islas tiende a continentalizarse en que ya no se trata solo de dos partidos, sino de tres: izquierda (Labour), derecha (Conservative) y una tercera formación capaz de jugar un papel clave (Liberal) junto a formaciones nacionalistas (SNP) o minoritarias (Greens, UKIP) que también tienen su palabra. En todo caso, os recomiendo el último artículo de Garton Ash, publicado en The Guardian, y seguir la edición digital de este periódico en este momento crucial.