domingo 7 de febrero de 2010

Lo que Krugman ha escrito y no se reproduce: más que criticar, coincide con lo que proponemos, ¡mira por donde!

En medio todavía de una semana difícil para el país, conviene más que nunca hacer hueco a la reflexión. Reflexión para actuar en consecuencia, claro está, no para dormirse en los laureles.

Vayan por delante dos ejemplos.

El primero, el artículo "Van a por España" que publica hoy El País. Desde este blog no se ha dejado de advertir lo que en él se explica.

Pero el segundo es más importante. Se cita y se cita a Paul Krugman estos días, poniendo en su boca palabras que no se reproducen, como si hubiera afirmado que España está en caída libre y que, además, la culpa es del Gobierno. Nada más lejos de la realidad. Lo que hace el Premio Nobel de Economía es señalar que nuestro país está pagando ahora los platos rotos de una unión momentaria que no está enmarcada plenamente en una unión económica. ¡Vaya, exactamente lo que está en la base de nuestras propuestas como Presidencia del Consejo de la UE para conformar una Estrategia 2020 que vaya poniendo los cimientos, por fin, de una unión económica europea digna de tal nombre!

Reproduzco aquí literalmente sus palabras, para que no quepan dudas:

"February 5, 2010, 8:40 am
The Spanish Tragedy

As Europe is roiled by sovereign debt fears, it’s important to realize that the crisis in the largest of the PIIGS (Portugal, Ireland, Italy, Greece, Spain) has nothing to do with fiscal irresponsibility. On the eve of the crisis, Spain was running a budget surplus; its debts, as you can see in the figure above, were low relative to GDP.

So what happened? Spain is an object lesson in the problems of having monetary union without fiscal and labor market integration. First, there was a huge boom in Spain, largely driven by a housing bubble — and financed by capital outflows from Germany. This boom pulled up Spanish wages. Then the bubble burst, leaving Spanish labor overpriced relative to Germany and France, and precipitating a surge in unemployment. It also led to large Spanish budget deficits, mainly because of collapsing revenue but also due to efforts to limit the rise in unemployment.

If Spain had its own currency, this would be a good time to devalue; but it doesn’t.

On the other hand, if Spain were like Florida, its problems wouldn’t be as severe. The budget deficit wouldn’t be as large, because social insurance payments would be coming from Brussels, just as Social Security and Medicare come from Washington. And there would be a safety valve for unemployment, as many workers would migrate to regions with better prospects. (Wages wouldn’t have gone up as much in the first place, because of in-migration).

The point is that this has nothing to do with a spendthrift government; what’s happening to Spain reflects the inherent problems with the euro, which now more than ever looks like a monetary union too far.

Update: Whoops. Yes, Italy is bigger than Spain — and it has been fiscally irresponsible. But in a way that makes the point; Spain, which has been a good actor, is in much more trouble than Italy, which hasn’t."

jueves 4 de febrero de 2010

Lo que interesa a las grandes mayorías

El día ha estado plagado de trabajo, de iniciativas, de reuniones, incluso de entrevistas (mañana a las 20'30 h. podéis ver en el Canal 24 horas la que me ha hecho Europa 2010 en TVE sobre el Programa en política exterior de la Presidencia Española de la UE).

Francamente, la Presidencia Española de la UE va muy bien, a buen ritmo, cumpliendo sus objetivos de construir una Unión más democrática y eficaz.

Curioso, sin duda, pero lógico que cuando ha transcurrido un mes escaso de Presidencia se desate sobre nuestro país una auténtica catarata de artículos (muchos de ellos publicados en la prensa anglosajona y desde fuera de la zona euro) poniendo en duda nuestra viabilidad futura en la moneda única... Coincidencias, sin duda, que no revisten mayor importancia, ¿verdad?

Nuestra economía, como las del conjunto de los países industrializados, no pasa desde luego por su mejor momento. Pero saldrá del bache, porque es una economía real, una de las principales del mundo, sólidamente integrada en el euro, fortaleza del mismo. Se tomarán las medidas necesarias para crear empleo, sanear las finanzas públicas, cumplir como hasta la fecha con el Pacto de Estabilidad y Crecimiento y garantizar la viabilidad del estado del bienestar.

No se nos va a tumbar tan fácilmente. Esto no es cuestión de movimientos especulativos y titulares alarmistas. Esto es una cuestión de voluntad de salir hacia adelante de forma soberana y social.

¿Molesta, verdad? A las grandes mayorías no, desde luego.

martes 2 de febrero de 2010

Presentando la campaña del Consejo de la Juventud de España con motivo de la Presidencia Española de la UE


Hoy he presentado en Madrid, junto a su Presidente, su responsable de relaciones internacionales y el Presidente del Youth Fórum, la campaña del Consejo de la Juventud de España con motivo de la Presidencia Española de la UE. Una campaña inteligente y proactiva, que será sin duda un éxito. Aquí tenéis lo que publica sobre el acto Hablamos de Europa:

"Los jóvenes, protagonistas de la Presidencia gracias al Connection Point
El Consejo de la Juventud de España lanza una campaña para conectar a los jóvenes con Europa

Hacer a Europa más visible para los jóvenes. Este es el objetivo de la campaña "Connection Point" organizada por el Consejo de la Juventud de España y que se pondrá en marcha el próximo 19 de febrero.

Durante el semestre español al frente de la Presidencia del Consejo de la UE se celebrarán cuatro grandes eventos en los que serán los jóvenes quienes tomen la palabra. Sobre el empleo, sobre la cooperación, sobre la igualdad de género y sobre la economía. Asuntos todos ellos que preocupan a los jóvenes europeos por igual.

La primera cita será en Toledo, del 19 al 21 de febrero, con la Consulta sobre Empleo y Juventud. Después, les seguirán otras tres en Valencia, Jerez y Madrid.

Habrá también diversas actividades en la calle y en Internet, como "Info Connection", "Art Connection" y "Connection Game". Con esta iniciativa, se quiere hacer partícipe a los jóvenes en la Presidencia española de la UE, cuyas prioridades tienen muy en cuenta las preocupaciones de los jóvenes.

El Embajador Carlos Carnero, que ha participado en la presentación de la campaña, ha dicho que el Tratado de Lisboa, cuyo desarrollo le corresponde a la Presidencia española, incluye dos cuestiones relevantes, como son "el rango de interlocutor que otorga a los representantes de la sociedad civil " y "la carta de naturaleza en tanto que competencia de apoyo a las políticas de juventud".

lunes 1 de febrero de 2010

Extremadura, región europea y europeísta

Hablan de mi en el HOY de Extremadura, un excelente periódico de una región puntera en el trabajo de difusión y divulgación de Europa y, desde luego, de la Presidencia Española de la UE:

"RUTA ABIERTA
Europa y el empleo
JUAN DOMINGO FERNÁNDEZ

ESTE lunes he asistido en Madrid a una sesión maratoniana, organizada por la Presidencia Española de la UE, en la que se abordaron múltiples aspectos de la construcción europea y sus retos más inmediatos.
A mí me resultaron especialmente ilustrativas las intervenciones de Manuel Pimentel, ex ministro de Trabajo y Asuntos Sociales en el Gobierno de Aznar y la de Carlos Carnero, embajador en Misión Especial para Proyectos en el Marco de la Integración Europea. Esa mesa redonda, que estuvo moderada por el periodista y ex senador Juan G. Bedoya, reciente ganador del Premio Europeo de Periodismo 2009 en España, sirvió no sólo para repasar históricamente el sentido europeísta de muchas generaciones de españoles sino para recordar las palabras de Gracián, cuando sostenía, sin complejos, que «España es la nación más antigua de Europa». Juan G. Bedoya resucitó incluso los conocidos versos de Joaquín Bartrina: «Oyendo hablar a un hombre, fácil es /acertar dónde vio la luz del sol; /si os alaba Inglaterra, será inglés, /si os habla mal de Prusia, es un francés, /y si habla mal de España, es español».
Pimentel equiparó la relación de España con la UE a la de esos matrimonios jóvenes cuyos principios están dominados por una pasión y euforia amorosa que luego suelen dar paso a etapas de pánico o depresión. En su opinión, «no hemos sido agradecidos con la UE». Basta pensar en los miles de millones que han inyectado los fondos estructurales o los programas Feder, Feoga o el Fondo Social Europeo. ¿Lo negativo? No estamos homologados en materia de empleo con el resto de la UE. La intermediación que funciona en el plano de la educación (ahí están, por ejemplo, las becas Erasmus) no se produce en el plano laboral.
Carlos Carnero también es un político de raza. Bromeó incluso con su intervención en las sesiones de mañana y tarde. «Reconozco que deben estar empachados de mí», vino a decir, «porque una doble sesión de Carnero se le indigesta a cualquiera. Si al menos fuera cordero lechal...» Su optimismo militante se tradujo en varias previsiones: España contribuirá eficazmente en estos seis meses a la regeneración económica y a la recuperación del empleo. Aunque facilitó datos inquietantes: los 27 países de la UE tienen 40.000 diplomáticos y 2,5 millones de hombres en armas. Conclusión: «Se necesita una política exterior global». Y más optimismo. Según Carnero, la encuesta del Eurobarómetro prueba que mientras la percepción optimista respecto a la UE es del 66 por ciento en el resto de Europa, en España dicha cifra sube al 70 por ciento. Cuatro puntos más.
Pimentel, que aparte de abogado es economista, rebajó el nivel de entusiasmo. Según dijo, en los próximos meses se van a perder otros 200.000 empleos en España, y a pesar de ello, los puestos de trabajo creados tras la crisis de 1994 no tienen parangón en el resto de Europa. Se ha destruido mucho empleo, pero nadie nos gana en el creado con anterioridad a 2008. El ex ministro de Trabajo señaló otras urgencias. «Si no hay acuerdo social, el Gobierno tiene que actuar». ¿Por qué? Porque muchos empresarios saben que los cambios en la normativa laboral son inevitables y pueden decirse para sí: «No contrates ahora, espérate a que se produzca la reforma»."

Zapatero frente a los gurús, o por qué les molesta tanto a algunos la Presidencia Española de la UE

Ataque tras ataque, algunos desvelan qué les molesta de la Presidencia Española de la UE. Lo analizo en el artículo que publico en Nueva Tribuna:

Zapatero frente a los gurús
* Carlos Carnero
NUEVATRIBUNA.ES - 1.2.2010

Ha bastado que España, al frente de la Presidencia del Consejo de la UE en este semestre, se atreviera a proponer la unión económica europea para que, de repente, editorialistas y gurús –el término ya lo dice todo- hayan organizado la tremolina.

Alguno comenzó calificando el Programa de la Presidencia Española como anodino, algo, a estas alturas del debate, hasta moderado. Otros, como el economista Nouriel Roubini, decidieron ir por derecho: España es un peligro para la zona euro. De ahí se pasó sin solución de continuidad a plantear nuestra salida de la moneda única.

¿Conspiración contra España? ¿Retorno de la pertinaz campaña contra los PIGS del sur de la UE?

Los tiros van por otro lado: el que se refiere al carácter profundamente europeísta y netamente progresista de la Presidencia Española, ahora que comienza una nueva Europa con el Tratado de Lisboa.

La cuestión es sencilla de plantear para los que han decidido hacernos blanco de todas sus preocupaciones. Cuando la crisis en el nivel internacional parece atenuarse -al menos en sus efectos más espectaculares, como los financieros-, creen llegado el momento de proponer salir de la misma con una receta basada en las mismas causas que la provocaron. Mercado sin control, bancos lanzados a satisfacer una ambición sin límites, ausencia de regulación internacional, monetarismo a ultranza, cuestionamiento del modelo social que conocemos como estado del bienestar. “Business as usual”. Quienes proponen salir de la crisis “autrement” molestan.

A todo aquello hay que decir no. Primero, porque la crisis no ha terminado, habida cuenta del desempleo existente o de las cifras de descenso del PIB en muchos países desarrollados, empezando por los más fuertes. Segundo, porque la referida salida no es otra cosa que un retorno al pasado que nos depararía más crisis, pero en plural. Tercero, porque si esta crisis es un problema, lo fundamental es saber convertirla en una oportunidad.

Oportunidad para abrir una nueva etapa que consolide un futuro sostenible para las grandes mayorías. Esta es la hora del gobierno económico mundial y, desde luego, del europeo, no del neoliberalismo que nos ha metido en la gran recesión.

Eso pasa por definir mecanismos que posibiliten la entrada de la política con mayúsculas en los asuntos económicos internacionales, a partir de las decisiones del G-20, presionando para que no solo se estudien, sino que se implementen medidas como una tasa sobre las transacciones financieras internacionales destinada a fomentar el crecimiento y superar la pobreza en el Planeta.

Y también por que la Unión deje de ser como tal un enano político-económico. Para conseguirlo, necesitamos una política económica europea junto a la unión monetaria y al mercado único, es perentorio contar con un Tesoro Europeo y es imprescindible construir una Europa social.

La Presidencia Española de la UE se ha atrevido a dar el primer paso, concitando un creciente consenso europeísta en torno a su propuesta. Más, desde luego, que el coro de ataques recibidos, que no cesarán, no nos engañemos.

Por eso ha sido más conveniente que nunca la firmeza del Presidente Rodríguez Zapatero en Davos, recordando con claridad que el nuestro es un país serio, que nuestra deuda está 20 puntos por debajo de la media europea (con un Tesoro que dedica el 5 % de sus ingresos a pagarla), que en 2013 habremos vuelto al 3 % de déficit y que, a diferencia de parte del mundo anglosajón, aquí el sistema financiero ha aguantado gracias, entre otras cosas, a los controles existentes.

La importancia de lo público ha vuelto con la crisis, pero para quedarse. La relevancia de regular democráticamente también. Y eso no les gusta ni a quienes nunca les complació la UE, ni el euro ni, seamos sinceros, la ampliación al sur.

¡Qué le vamos a hacer, tendrán que resignarse! Porque este debate de ideas vamos a ganarlo los europeístas, España incluida.

Carlos Carnero

domingo 31 de enero de 2010

Ha fallecido Howard Zinn

Nos llega desde California una mala noticia: ha fallecido Howard Zinn, el gran historiador norteamericano de izquierdas. El obituario que hoy publica El País resume su trayectoria, desde su obra hasta su activismo.

Abro las páginas de su obra magna, "La otra historia de los Estados Unidos" ("A people's History of the United States") y no me resisto a rendirle homenaje reproduciendo las últimas palabras del libro:"Los lectores y los escritores casi siempre hemos estado en el lado de los guardianes. Si entendemos eso, y actuamos en consecuencia, la vida no sólo será más satisfactoria ahora mismo, sino que nuestros nietos o nuestros biznietos quizás puedan ver un mundo diferente y maravilloso".

En ello estamos, Howard. Hasta siempre.

sábado 30 de enero de 2010

Guerra de Irak: no se arrepienten de nada. "No regrets"

Y no se arrepienten de nada. "No regrets". Con esta frase cerró ayer el Sr. Blair su comparecencia ante la Comisión de Encuestra del Reino Unido sobre la Guerra de Irak. Poca diferencia con palabras pronunciadas en castellano o también en inglés poco antes. Ni falsas evidencias, ni intereses ocultos, ni muertos, ni vivos, ni destrucción, ni responsabilidad política o moral. Nada de nada, pelillos a la mar. La mar salada. Aquí tenéis un excelente editorial de The Guardian sobre la citada comparecencia. Lo dicho. No se arrepienten de nada. "No regrets". Nosostros tampoco.

Buceando en la historia de Europa: "La noche de los tiempos", de Muñoz Molina

No todo iba a ser hablar de la Presidencia Española de la UE, que no solo de pan vive el hombre...

Así que hoy me gustaría seguir escribiendo sobre Europa a través de la literatura, elogiando un libro que acabo de terminar: "La noche de los tiempos", de Antonio Muñoz Molina.

Difícil, sin duda, describir tiempos como los que abarca el libro: los prolegómenos y el estallido de la Guerra Civil española a partir del golpe de los militares insurrectos del 18 de julio de 1936. Pero a través de la páginas (casi 1.000) de la novela de Muñoz Molina he podido reconocer los pensamientos y, sobre todo, las sensaciones (la luz, el color, los olores, el ambiente, la geografía física y humana)que yo mismo había imaginado viviendo aquellos días.

Descripciones extraordinarias (aunque fugaces)de personajes históricos, como las del que fue Presidente del Consejo Don Juan Negrín -al que siempre he admirado por su firmeza, su coraje y su lucidez- o la del Presidente de la República Don Manuel Azaña -por el que siento un profundo respeto, anclado sobre todo a partir de la lectura de sus Diarios-.

Y un final tan moral que, aunque es difícil de esperar, uno podía/debía haber imaginado desde el primer momento.

Bravo por Muñoz Molina. Porque bucear en aquellos tiempos es hacerlo en la historia de Europa. Y él lo hace a fondo.

martes 26 de enero de 2010

Intervención en el Parlamento de Cataluña

Bueno, amigas y amigos. En este peregrinar explicando a la ciudadanía la Presidencia Española de la UE, ayer intervine en las XIX Jornadas sobre la UE organizadas por el Movimiento Europeo de Cataluña en el Parlamento de esa Comunidad.

Mejor que intentar contaros yo mismo mis palabras, reproduzco a continuación la entrada de en su blog de Eva Peña, que también tenéis en el enlace:


"Lunes 25 de enero de 2010
El movimiento europeo en plena forma

Esta mañana, con un tiempo típicamente bruselense en Barcelona, me he dirigido al Parlament de Catalunya, paraguas en ristre, para asistir a una prometedora jornada europeísta, concretamente la XIX Jornada del Consell Català del Moviment Europeu. Ante una sala abarrotada de eurodiputados, periodistas, politólogos y también algunos profesores, empresarios y estudiantes, se han vivido intensos momentos de debate sobre los retos que afronta Europa para ser creíble, las trampas que esconde el Tratado de Lisboa, el papel que debería cumplir la Presidencia española y por fin la fórmula para ayudar a las empresas europeas a triunfar en el mundo globalizado.

En vista de la vastedad del programa esperaba encontrar una buena dosis de la típica retórica vacía, aderezada con algunas palabrejas de la jerga comunitaria. Nada más lejos de la realidad. Tras presentaciones, abre fuego el Embajador en misión especial para proyectos de la UE, Carlos Carnero, quien tiene por costumbre no defraudar como ponente, por su pasión y convencimiento característicos, que hoy ha vuelto a manifestar constatando que Lisboa da vida al movimiento europeo y dota de contenido federal a las instituciones.

Certeramente puntualiza que cuando emplea el término federal lo hace en su acepción más positiva, es decir no centralizado y no burocratizado, sino basado en la gestión compartida. Por ello admite Carnero que Lisboa jamás habría sido el resultado de una CIG (conferencia intergubernamental), y que sin la Convención Constitucional este Tratado jamás se habría pergeñado, de ahí que bautice a Lisboa como el hijo de la Constitución, con una similitud genética del 95% entre ambos, lo cual es mucho decir, y destaca el nuevo y poderosísimo Parlamento Europeo, al que textualmente cataloga como mucho más poderoso que el más poderoso de los parlamentos nacionales de la Unión. Lisboa justifica por tanto, a juicio del orador, el uso de ese instrumento por parte de la Presidencia española para innovar, de ahí que valore la agenda española tan amplia y ambiciosa aún a riesgo, no ya de que resulte anodina como dicen, sino que no se alcancen los objetivos. Por ello desgrana algunos de los retos ineludibles, a saber:

- Lograr que el Servicio Europeo de Acción Exterior esté funcionando en abril de 2010 (nutriéndose de funcionarios ya en plantilla del Consejo y la Comisión, y aprovechando las oficinas de las delegaciones de la Comisión en el mundo, que por primera vez representarán a la UE como entidad jurídica).
- Aprobar y desplegar la cláusula de solidaridad en el semestre.
- Trabajar por el mercado energético común.
- Desarrollar la digitalización del comercio electrónico.
- Concretar el espacio europeo de educación superior (más allá de Bolonia).

Destaca Carnero, no sin cierto ánimo provocador, que tras el fracaso de Copenhague sería inimaginable un mundo gobernado por un G2 sin Europa como actor internacional, de ahí el interés en que el SEAE sea una realidad, y se dote de un reglamento adecuado para empezar a rodar y con el tiempo propiciar una política de seguridad común y una única voz de la UE en el mundo. El optimismo de Carnero no se ve enturbiado por las preguntas más escépticas (o las que directamente atacan a la credibilidad dudosa de Zapatero para liderar "algo") en la ronda de debate, e insiste en que el trabajo en la Unión es un tour de force de visiones enfrentadas, pero que España es un país ahora mismo totalmente al servicio de la causa, y por ello la ambiciosa agenda europeísta presentada por el Gobierno de España se pretende tenga continuidad en las posteriores presidencias belga y húngara. Cosecha aplausos Carnero, a pesar de que no ha respondido a las alusiones a la poca autoridad de España para dar recetas económicas o cuestionar la eficacia de la estrategia Lisboa 2010, dado que ahora mismo incumplimos el propio Pacto de Estabilidad y Crecimiento. Perdonado está porque representa al gobierno español, y esperar autocrítica de un político profesional sería pedir demasiado. Con todo, me llevo una imagen positiva del Embajador y ha demostrado saber qué teclas hay que tocar para seguir por la senda de la integración."

viernes 22 de enero de 2010

Unión económica europea: plus ultra - Mi artículo en Nueva Tribuna

Pues yo también me lanzo a opinar sobre la propuesta española de unión económica europea. Lo hago a través de un artículo que acabo de publicar en Nueva Tribuna, que tenéis en el enlace y reproduzco a continuación:

Unión económica europea: plus ultra
* Carlos Carnero

NUEVATRIBUNA.ES - 22.1.2010

El archireproducido –en la prensa conservadora española, sobre todo- comentario editorial del Financial Times que criticaba con particular dureza el programa de la Presidencia Española de la UE nada más comenzar su semestre está teniendo, paradójicamente, tantas consecuencias positivas que, a fin de cuentas, deberíamos agradecer al rotativo británico haberlo publicado porque ha servido para subrayar dónde está lo realmente importante de lo que nuestro país pretende al frente del Consejo de la Unión. Me explico.

El quid de la cuestión, en esta Europa de 2010, estriba en si estamos decididos a ir más allá de lo que tenemos, traspasando fronteras virtuales que se habían convertido en tabús intocables o en dogmas irrebatibles, empezando por ese que, repetido hasta la saciedad, la crisis económica y financiera se ha encargado de poner directamente en cuestión: la unión económica estaba prácticamente culminada con la entrada en vigor del euro y solo podía entenderse como tal al conjunto formado por la moneda, el Pacto de Estabilidad y Crecimiento, el mercado único y la coordinación abierta en lo social que hemos conocido como Estrategia de Lisboa, aderezado todo ello con un presupuesto comunitario que alcanza a duras penas el 1 % del PIB de la UE.

Pero la crisis, la emergencia en la globalización de nuevas potencias, el retraso europeo en I+D+i, la caída de del crecimiento (incluso en Alemania: un 5 %) o el aumento del paro (empezando por nuestro país), han puesto de manifiesto que contando únicamente con aquellos mimbres (útiles, necesarios, desde luego) la UE seguirá siendo como tal Unión un enano económico incapaz de garantizar, y al alza, lo que de verdad importa: el empleo, la calidad de vida y el estado del bienestar.

Por eso, España, al frente de la UE, se ha decidido a afirmar algo tan clásico como “plus ultra”, planteando lo absolutamente necesario y, claro está, levantando algunos gritos de “anatema” y, por el contrario, muchas exclamaciones de “ya era hora”, como se ha demostrado en el pleno del Parlamento Europeo con motivo de la comparecencia de Rodríguez Zapatero.

Y no nos engañemos: cuando se habla de unión económica se habla de unión política, pues una y otra son indisolubles, a los ojos de la ciudadanía y, por descontado, de los socios terceros, desde los Estados Unidos a China.

La propuesta española, compartida por la Comisión Europea, de sustituir la Estrategia de Lisboa por una Estrategia de Crecimiento y Empleo 2020 basada en un conjunto de decisiones comunes, indicadores objetivos y estímulos –que podríamos denominar condicionalidad positiva- presupuestarios es la que la UE de hoy y del futuro necesita, pues solo actuando como un gigante económico en tanto que Unión, Europa será capaz de ocuparse del día a día de la gente.

Para eso, la UE necesita un auténtico gobierno económico y social en el que el euro y el Pacto de Estabilidad y Crecimiento sean instrumentos y no fines, junto con otros como un Tesoro suficiente que le permita intervenir de manera eficaz en el ciclo económico mundial e interno. Los trabajadores europeos en primer lugar, pero también los empresarios, saben que eso es lo que hay que hacer cuanto antes, más allá de diferencias puntuales. Por ello, la Estrategia 2020 requiere de un Pacto Social Europeo que renueve el que nos ha permitido estas décadas gloriosas.

Deberán superarse muchas reticencias. Leeremos muchos editoriales en contra. Nos meterán muchos palos en las ruedas. Pero el camino irá haciéndose, entre otras razones porque los desarrollos cuantitativos experimentados en la construcción europea –ya que vamos de clásicos- terminarán generando otros cualitativos.

Ya digo: plus ultra.