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sábado, 9 de junio de 2012

El rescate de España: mi post en el blog Alternativas en El País

Parece que, lamentablemente, nos acercamos al rescate de España (en este caso, para las entidades financieras en apuros) por parte del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera y, quizás, el Fondo Monetario Internacional, Así lo indica la prensa española y lo anuncian casi todas las de los periódicos internacionales (como el Herald Tribune de hoy, cuya portada ocupa una enorme foto de Mariano Rajoy). Abordo ese escenario -que sería preferible evitar, en mi opinión- en el post que publico en el blog de El País "Alternativas":

¿Rescatados?

Por: Alternativas
08 de junio de 2012
CARLOS CARNERO

Desde que la crisis financiera de la eurozona empezó a provocar a principios de 2010 seísmos de gran magnitud, España ha conseguido evitar sumarse al grupo de países comunitarios que piden prestadas a la UE ingentes cantidades de dinero para seguir funcionando ante la incapacidad de financiarse por sí mismos.

Los instrumentos de solidaridad entre los miembros de la UE están para ser usados cuando sea necesario, desde luego. Pero si se utilizan conviene tener claras, como mínimo, dos cosas importantes sobre el rescate: que no es la causa de la crisis, sino su consecuencia, y que no sale gratis.

Aunque quizás convenga matizar la primera de las afirmaciones, porque si las cosas no se hacen bien, el primer rescate puede terminar ahondando los problemas y conducir a otros sucesivos, como una bola de nieve.

De confirmarse las informaciones publicadas dentro y fuera de nuestro país, el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera o el Mecanismo Europeo de Estabilidad (dependiendo de si la operación se hace en junio o julio) prestaría a España, vía FROB, una importante cantidad de millones de euros para rescatar a los bancos en apuros, sobre cuya cuantía existen diferentes cálculos.

Así, sería España quien tendría que devolver con intereses el dinero recibido, articulando los procedimientos para que los bancos se lo reintegrasen al FROB, lo que a su vez les obligaría a adoptar decicisiones complicadas. Además, se firmaría un compromiso con valor jurídico entre España y los prestamistas estableciendo las condiciones de la devolución, los procedimientos de supervisión directa y ciertas medidas globales sobre el sistema financiero y, quizás, la economía en general -aunque las primeras ya lo son por sí mismas-, que deberían aplicarse.

Si se cumplen los pronósticos publicados hasta la fecha, los intentos del Gobierno de evitar la fórmula de rescate y sustituirla por una ayuda directa del Fondo o del Mecanismo a los bancos sin pasar por el Estado no tendrían éxito porque para conseguirlo habría que cambiar las normas vigentes, lo que llevaría un cierto tiempo del que no disponemos, suponiendo que todos los actores quisieran hacerlo.



Lo mejor sigue siendo evitar el rescate, por todo lo apuntado. Pero si finalmente se produce en los términos descritos como hipótesis, el quid de la cuestión radicará en sus condiciones. Convendría conseguir que tales condiciones no profundizaran la recesión y que la devolución de lo recibido fuera viable, para no alcanzar un punto de no retorno que nos llevara a un segundo rescate para conseguirlo, y así sucesivamente.



De producirse el rescate (repito: ojalá que no se haga realidad o que, como mínimo, lo sea en términos próximos a los deseados por el Gobierno), la aprobación de sus condiciones debería pasar por el debate y el voto del Congreso.



El Gobierno y la oposición tienen que saber que los prestamistas no quieren bromas, sino unidad de criterio, que sólo podrá alcanzarse a través de una relación fluida y constructiva entre el PP y el PSOE, sin olvidar en ningún caso a los agentes sociales.



Esto es, si el rescate se produce a través del modelo antes señalado, debería alentarse un pacto de estado entre los partidos, los sindicatos y los empresarios que, por otra parte, la ciudadanía está demandando a gritos.



Una consideración para terminar: con su decisión sobre la edad de jubilación, Hollande ha demostrado lo que muchos pensamos sobre el binomio austeridad-crecimiento: que el ajuste se puede hacer vía ingresos o vía gastos, estando casi inexplorada en España la primera opción.



Nos esperan tiempos difíciles, no sé si los peores o los mejores, siguiendo al Dickens de "Historia de dos ciudades". Depende de nosotros mismos como españoles y de que la UE se convierta por fin en una verdadera unión política, económica y social.

viernes, 13 de abril de 2012

Más democracia en Europa y en España sobre Europa


Excelente artículo de José Ignacio Torreblanca en El País de hoy al hilo del Informe sobre la Democracia en España 2012 de la Fundación Alternativas.

Con el título "Los otros déficits", el artículo de Torreblanca subraya que, en opinión de los expertos consultos por el Informe, el control sin discusión previa de la política española por la UE, el BCE o el FMI es hoy nuestro principal déficit democrático.

¿Solución? Para los europeístas solo puede haber una: produnfizar la democracia comunitaria y, sobre todo, democratizar la toma de decisiones en asuntos europeos en España.

Con la UE somos más soberanos y a la UE no trasladamos soberanía, frente a lo que se dice, sino competencias. En su ejercicio no debe disminuir, sino al contrario, el funcionamiento del estado de derecho: esa es la única garantía de que no ocurra lo que señala la Fundación Alternativas.

martes, 5 de julio de 2011

468.000 $ por dirigir el FMI. ¿Poco?, ¿mucho?, ¿suficiente?


¿Mucho?, ¿poco?, ¿suficiente? No lo sé, la verdad. 468.000 $ cobrará al año la nueva Directora del Fondo Monetario Internacional, según El País. Bastante más, por ejemplo, que el Presidente del Gobierno de España. Puede que en estos momentos de crisis la legitimidad de los responsables políticos, incluyendo a quien encabeza el FMI, deba ser sensible a cómo lo está pasando el común de los mortales. Y actuar en consecuencia, lo que no incluye subirse el salario un 10 % respecto a su antecesor cuando se pide austeridad a los trabajadores, ¿verdad? A Dios rogando y con el mazo dando.
Me lo he pensado mejor. Ahora sí sé mi opinión: no me gusta.

miércoles, 29 de junio de 2011

Grecia sigue caminando frente a la crisis



El Parlamento griego ha aprobado el Plan de Ajuste acordado por el Gobierno de Atenas, la UE y el FMI.

Se trata de una gran victoria para el Primer Ministro Andreas Papandreu y el PASOK, que incluso ha contado con el apoyo de una parlamentaria de la oposición de derechas y la abstención de otro pequeño partido de centro.

Hoy Grecia vive una situación extraordinariamente difícil, creada por la herencia nefasta del Gobierno de derechas de Nueva Democracia que precedió a los socialistas.

Pero esa misma Nueva Democracia, pilotada por Antonis Samarás, ha desoído las llamadas a votar sí al Plan de Ajuste efectuadas por la UE y hasta por el propio Partido Popular Europeo, al que pertenece. Sigue así la estela de otras oposiciones que en otros países de la UE no fueron capaces de entender la gravedad de la situación y la necesidad de poner a un lado los intereses particulares y las diferencias puntuales para actuar con unidad.

Sea como sea, Grecia sigue caminando frente a la crisis, el euro está todavía más fuerte (se cambia a 1'44 $), la prima de riesgo de países como España ha descendido sustancialmente y las bolsas están al alza.

Un paso más, pero imprescindible, para salir de esta crisis creada por el neoliberalismo y la falta de regulación de los mercados, no lo olvidemos.

jueves, 23 de abril de 2009

El Fondo Monetario Internacional: de nuevo a la carga con su ajuste duro

No seré yo quien dude de la seriedad de los estudios del Fondo Monetario Internacional. Pero sí seré quien insista en que las decisiones del G-20 de aumentar los recursos del FMI y situarle en el centro de la gestión de la crisis económica que sufrimos en la actualidad deberían haber ido en paralelo a una clara indicación en cuanto a la reorientación, al menos keynesiana, de sus decisiones. Ya lo advertí en su momento y la predicción se ha cumplido: el Fondo vuelve a la carga con sus recetas de siempre, es decir, las del ajuste duro. Menos salarios, despido más barato o reforma -o sea, debilitamiento- de los sistemas de pensiones son otra vez, otra enésima vez, sus planes. No y no. Esta crisis la ha creado el capitalismo neoliberal del que el FMI ha sido un adelantado adalid y no puede solucionarse con el mismo modelo. ¿No se han enterado o no se quieren enterar? Cuando se produce un desastre siempre hay quien se aprovecha de la desgracia ajena: a eso se llama pillaje.

sábado, 4 de abril de 2009

Mezclarse con la conciencia: mi artículo valorando la Cumbre de Londres

Publico hoy en Nueva Tribuna un artículo valorando la Cumbre de Londres, con el título "Mezclarse con la conciencia", en el que trato de hacer lo que creo imprescindible desde la izquierda: una lectura crítica de sus conclusiones. Lo tenéis en el enlace y lo reproduzco a continuación:

CUMBRE DE LONDRES: MEZCLARSE CON LA CONCIENCIA

Las informaciones y valoraciones de políticos y medios de comunicación sobre la Cumbre del G-20 celebrada ayer en Londres no dejan prácticamente aire para la duda: ha sido un éxito en todos los terrenos. ¡Ojalá, a la vista de la que está cayendo sobre las espaldas de la ciudadanía de todo el Planeta!

Sin embargo, creo que es imprescindible, frente a ese auténtico tsunami, buscar el espacio para respirar y hacer una lectura crítica de lo acordado a la vista de la realidad económica que ha provocado la crisis y, hasta la fecha, la alimenta con fuerza, sin visos de bajar la potencia de la máquina destructora de empleos y esperanzas.

Seamos sensatos: no ha sido la avaricia de unos cuantos ejecutivos bancarios ni la irresponsabilidad de un puñado de especuladores financieros ni la existencia de los paraísos fiscales lo que nos ha puesto al borde del abismo. Ha sido algo más profundo lo que nos ha empujado a él: la existencia de un capitalismo desregulado y, por primera vez, hegemónico en todo el Mundo que hemos convenido en llamar globalización neoliberal. La crisis de sobreproducción que estamos viviendo es consustancial al sistema y únicamente cambios estructurales en el mismo pueden sacarnos de ella a medio plazo, no medidas inconexas que ataquen los síntomas de la enfermedad sin ir a las causas de la misma.

Para entendernos, la diferencia es, usando un ejemplo televisivo, muy simple: o bien preferimos ponernos en manos del Doctor House, con su mal genio y sus dolorosas palabras, o a cargo de los atractivos facultativos de Anatomía de Grey, preocupados ante todo por solucionar sus relaciones personales. En caso de elegir, yo no tengo dudas.

Está bien que se dote de más recursos al Fondo Monetario Internacional, pero si es para promover planes de desarrollo económico no basados en su clásica receta de ricino: el ajuste estructural. Es correcto que se provean dineros para la ayuda al comercio, pero siempre que se haga en el marco de una regulación que contemple todas las consecuencias, en el Norte y en el Sur, de hacerlo. Es adecuado que se anime a concluir la Ronda de Doha para el desarrollo (en cursiva, para que resalte su verdadero objetivo), pero hubiera sido mejor poner fechas para conseguirlo y, ante todo, compromisos de contenidos para hacerlo. Es bueno que se decida sacar los colores a los paraísos fiscales –si es que tienen vergüenza-, pero hubiera sido preferible conjurarse para cerrarlos (el Reino Unido lo tiene bien fácil, ¿verdad?). Es excelente que se cree el Consejo de Estabilidad Financiera, pero uno se pregunta por qué es imposible reformar el mandato y el proceso de toma de decisiones de las estructuras ya existentes (por ejemplo, el Fondo) para llevar a cabo esas tareas. Es necesario que el G-20 exista y asuma funciones de dirección política de la economía, pero la duda es por qué es inconcebible entronizar un gobierno económico mundial en el marco de una ONU reformada, único lugar en el que se sientan todos los que no estuvieron en la capital británica.

En fin, la pregunta no es si lo decidido en Londres va o no en la buena dirección, porque en ese caso la respuesta es SÍ con mayúsculas, sino si todo el esfuerzo puesto en marcha en la Cumbre (más el de los planes de estímulo de ámbito nacional o regional) no terminará siendo alimento de un sistema atado a las mismas dinámicas. Barack Obama pedía a los europeos más gasto frente a la crisis, a semejanza de los Estados Unidos. La respuesta, afortunadamente, fue no a ese tipo de gasto, porque en América da la impresión de que el nuevo déficit del estado (¿quién lo pagará, dentro o fuera?) puede desaparecer en el agujero sin fondo de una espiral de crisis que necesita cada vez más recursos para alimentar las mismas dinámicas que la han creado, no para hacerlas desaparecer, porque de la inversión productiva al gasto corriente va tanto trecho como el que media entre la economía social de mercado y el laissez faire-laissez passer con el hombro de lo público para apoyarse cuando vienen mal dadas.

Dos apuntes más y una conclusión.

El primer apunte: la imagen de la UE en la Cumbre de Londres ha quedado hecha fosfatina. Sin voz propia (¡cómo se hecha en falta la Constitución Europea que elaboramos en la Convención!), representada por un primer ministro checo en funciones de un perfil político lamentable, con muchos socios a la mesa (un detalle, sentada para cenar en un extremo de la misma, frente a la ASEAN, ¿demostrando el concepto que el Reino Unido tiene de la Unión?), con algunos organizando ruedas de prensa a dos, nadie se ha acordado de ella como tal, aunque sea el conjunto económico y comercial más potente y sólido del Planeta. Para un federalista como el que escribe, ha sido duro ver cómo retornábamos a hace sesenta años, cuando la Unión no existía, hasta en el lenguaje: ahora se habla de los “europeos”, y no, por supuesto, de la UE.

El segundo apunte: chapeau a la presencia de España en Londres, conseguida con ahínco por el Presidente Zapatero en base a un discurso progresista, constructivo, mediador incluso, nunca en menoscabo de la UE, que ha servido durante la Cumbre a empujar en favor de la adopción de decisiones y compromisos para avanzar. No quiero exagerar, pero tras el ingreso de España en la Unión, nuestra ya indiscutible presencia en el G-20 ha sido el mejor homenaje a la España que hizo todo lo humanamente posible para no salir de la historia precisamente cuando se ha cumplido el 70 aniversario de la victoria del fascismo en la Guerra Civil.

Mi conclusión es que a la Declaración de Londres se le van a presentar dos pruebas de fuego: que funcionen sus contenidos en términos de alivio de la crisis y, sobre todo, que sirvan, en un proceso acumulativo, para reformar a fondo el capitalismo, si no queremos que, una vez pasado lo peor de la tormenta, este vuelva de nuevo a sus peores andadas. En el primer caso, el sueño de esperanza abierto en el ExCel londinense nos abocará a una realidad mejor. En el segundo, nos abocará a una pesadilla. Y si esto último ocurre, habrá quien en Wall Street no tendrá problemas en repetir la respuesta del segundo asesino de Clarence -en el Ricardo III de Shakespeare- cuando el primer asesino le pregunta qué hará si vuelve su conciencia: “no me mezclaré con ella”. No lo dudemos, será así.

Carlos Carnero

lunes, 23 de marzo de 2009

Subrayando algunas buenas decisiones del Consejo Europeo

Otras noticias, sin duda relevantes, han relegado las decisiones del Consejo Europeo a un segundo plano en los medios de comunicación españoles.

Sin embargo, creo que, a pocos dìas de la Cumbre del G-20 en Londres, los acuerdos adoptados por los líderes de la UE son positivos y conviene subrayarlos. Me centraré en algunos de ellos:

1- la insistencia en la supervisión de los mercados financieros y la desaparición de los paraísos fiscales;

2- la aportación de 75.000 millones de euros suplementarios al Fondo Monetario Internacional para que pueda contribuir a afrontar la crisis en aquellos estados que más inyecciones de emergencia necesiten;

3- el aumento hasta 50.000 millones de euros del fondo destinado a sostener a los países de la última ampliación, es decir, los socios del Centro y Este de Europa, que están atravesando en algunos casos situaciones particularmente difíciles;

4- la creación de un instrumento dedicado a promover las conexiones energéticas y de comunicación, dotado con 5.000 millones de euros.

En todas esas decisiones, España, con Zapatero a la cabeza, ha jugado un papel relevante.

Pero es en la última en la que se ha visto directamente beneficiada, pues de los 5.000 millones disponibles, 350 llegarán a nuestro país para la participación en la conexión gasística con el Norte de África, la eléctrica con Francia y la construcción de una planta de almacenamiento de CO2 en León.

lunes, 10 de noviembre de 2008

Economía mundial: soñar para no tener pesadillas

Nos acercamos rápidamente a la Cumbre anticrisis del 15 de noviembre. Es el momento, por tanto, de opinar sobre lo que puede o debe dar de así desde una perspectiva europea y progresista. En ese sentido va el artículo que acabo de publicar en Nueva Tribuna, al que podéis acceder pinchando sobre el subrayado, pero que reproduzco íntegramente:

Economía mundial: soñar para no tener pesadillas

Carlos Carnero

La semana comienza llena de buenos presagios: Barack Obama ha ganado las presidenciales, el Consejo Europeo ha sido capaz de ponerse de acuerdo en una posición común que exponer y defender en la Cumbre contra la crisis y, finalmente, España estará en esa cita el próximo 15 de noviembre. Y, sin embargo, uno tiene la sensación de que a esas agradables vibraciones les falta una partitura de fondo que, si las cosas empeoran, evite que la orquesta lance un “viva Cartagena” y se disperse sin orden ni concierto, dejando al público sin espectáculo y sin empleo. ¿A qué partitura me refiero? Me explico.En primer lugar, cunde la euforia sobre el papel de la UE en esta crisis. Yo mismo la estoy viviendo. La rápida reacción frente a la crisis encabezada por Nicolás Sarkozy, Gordon Brown y José Luis Rodríguez Zapatero ha permitido que, por primera vez en años, la Unión no fuera a remolque de los acontecimientos, sino que se pusiera al frente de la manifestación. Al cajón han ido todos los artículos pesimistas sobre la incapacidad comunitaria para jugar un papel activo en el Mundo. Desmadejados han quedado los argumentos euroescépticos. Reforzada ha sido la confianza en el enorme tesoro que representa el euro como moneda única. Tanto es así que el año que viene podría revertirse la tendencia bajista en la participación en las elecciones europeas, ahora que buena parte de la ciudadanía piensa que la UE sirve para algo más que para ocuparse de la intendencia más pedestre.Pero todo esto, con ser bueno, no basta y, todavía peor, puede convertirse en efímero si no se aprovecha el impulso político para crear un auténtico gobierno económico de la UE. ¡Ahora o nunca! La crisis demuestra que la UE como tal –no la suma del PIB de sus miembros- no es un enano político, como dicta la frase hecha, sino ante todo económico –más allá de lo monetario, lo agrícola, lo comercial y, en buena medida, lo medioambiental-, porque no cuenta con reglas constitucionales que establezcan una política económica común y los instrumentos para aplicarla. Lo sabemos bien: nos hacen falta competencias y mecanismos de toma de decisiones en política económica, necesitamos una hacienda pública europea basada en un presupuesto comunitario mucho mayor que el actual y en impuestos europeos –que no tienen por qué suponer un incremento de la carga fiscal sobre el contribuyente-, requerimos una política industrial que aproveche todas el capital humano, material, técnico y científico acumulado durante siglos, es imprescindible una política social y de empleo, con un salario mínimo europeo y regulaciones que garanticen el futuro del estado del bienestar y eviten el dumping social. Quiero ser claro: este es el momento de empujar para conseguir lo que no fue posible alcanzar en la Constitución Europea y en su hijo, el Tratado de Lisboa. Por eso, cuando este entre en vigor, deberemos aplicarlo inmediatamente para, basándonos en sus valores, objetivos y derechos y gracias a sus nuevos procedimientos, dotarle de su capítulo fantasma: el del una unión económica y social. De lo contrario, la UE hiperactiva de estas semanas terminará encallando ante nuevas difcultades o, sencillamente, se parará cuando la presidencia francesa de paso a la checa y la sueca -precisamente los dos países que más reticentes se han mostrado a las conclusiones del últimos Consejo Europeo-, a la espera del semestre español en 2010.En segundo lugar, el G-20 debe reunirse para ser superado. ¿Perdón? Sí, habéis leído bien. El asunto en juego no es cómo salir de esta crisis, sino cómo gobernar la globalización. Y eso ni puede ni debe hacerse a través de estructuras irregulares sin vocación de permanencia. Desde ellas –de ahí lo esencial de la participación ahora, cuando todo comienza-, lo que necesitamos es promover una gestión de la economía global basada en el derecho y la igualdad, lo que pasa, antes que nada, por reformar las Naciones Unidas y su Consejo de Seguridad, porque no es asumible por más tiempo que ese organismo esté basado, en su composición permanente, en el poder nuclear, y en su pertenencia temporal, en la lotería rotatoria. Al contario, en él se deberían sentar los países política, económica y socialmente más representativos -incluida la UE con voz propia- de los diferentes ámbitos de la comunidad internacional y tendría que ejercer funciones de gestión otorgadas por una nueva Carta de la ONU reformada que pusiera bajo su égida –para su profunda renovación- estructuras existentes como el FMI o la Organización Mundial del Comercio u otras que habría que crear como una Organización Financiera Internacional con poderes de regulación y supervisión o una Organización Contra el Cambio Climático que sustituyera al salto del canguro de los acuerdos de Kyoto. Esta sería la única vía para abordar de manera integral, permanente, democrática y segura la vida del Planeta, integrando al tiempo todos los objetivos imprescindibles: crecimiento económico, coto al capitalismo financiero desregulado e irresponsable, creación de empleo, lucha contra la pobreza, liberalización comercial y protección del medio ambiente. ¿Hace falta un nuevo Bretton Woods? Sí, claro. ¿Hace falta un nuevo San Francisco? También.Mi apuesta es alta: la UE tiene en ese sentido que luchar por exportar su modelo de economía social de mercado, bucando una alianza con la nueva administración norteamericana y con los paíse emergentes y en vías de desarrollo.¿Estoy soñando? Puede, pero lo hago para no tener pesadillas.

miércoles, 22 de octubre de 2008

Zapatero debe estar en la cumbre de Nueva York para que la voz progresista se oiga con fuerza en la solución a la crisis

Zapatero debe participar en la Cumbre de Nueva York para que la voz progresista se oiga con fuerza en la solución a la crisis económica y financiera.

Así lo defiendo en un artículo que publico en Nueva Tribuna, una vez que la Administración Bush ha decidido un formato de reunión que excluye a nuestro país, que es apoyado en su empeño de asistir por Sarkozy, Brown o Durao Barroso.

He aquí las razones para que España participe expuestas en mi artículo:

La conferencia internacional (al paso que vamos, me dan ganas de llamarla la "madrede todas las cumbres", la verdad sea dicha) que abordará en noviembre la crisis financiera puede salir bien o mal, como todas las reuniones, por supuesto.

Pero, desde mi punto de vista, para establecer si sus resultados han sido positivoso negativos no bastará en fijarse en su capacidad para acordar medidas de choquefrente a las turbulencias generadas por la irresponsabilidad y la avaricia de unospocos-muchos -no hay contradicción entre las dos palabras juntas, en este caso-, si seguimos con la terminología luterana que se está imponiendo en algunos discursos.

No. El balance será suficiente si los responsables -me gusta más que líderes- que sesienten en torno a la mesa toman decisiones para reformar el sistema global y nosolo para frenar el arrastre al abismo de su sector financiero contaminado.

Siguiendo las ideas de Jeffrey Sachs en The Guardian y -modestamente- mi artículodel lunes en El País, apunto cuatro grandes temas que deben ser incluidos en la agenda:

1- transformar el FMI en una entidad global de crédito en caso de crisis como últimorecurso de seguridad, para lo que sería preciso fomentar el establecimiento de una Tasa Tobin que genere los fondos necesarios a tal efecto, eso sí, gestionados deforma democrática, transparente y multilateral;

2- convertir el Banco Mundial en un instrumento para la financiación del desarrolloen los países del Tercer Mundo, a partir de tal Tasa Tobin y del dinero puesto adisposición por los estados miembros del Norte, de forma que contribuya eficazmente a alcanzar los Objetivos del Milenio fijados por las Naciones Unidas;

3- integrar plenamente en las soluciones a esta crisis la lucha contra el cambioclimático: ¿no sería más sencillo crear un impuesto mundial sobre el uso decombustibles fósiles a la vista de que el farragoso sistema de comercio de emisiones en vigor no nos lleva a ninguna parte definida?;

4- aprovechar la ocasión de tener reunidos a los grandes contendientes para impulsarla conclusión de la Roda de Doha para el Desarrollo lanzada hace años por la OMC, hoy que está más claro que nunca que la economía real debe primar sobre lafinanciera.

Tales decisiones serán posibles, quizás, gracias al empuje de la UE y a la victoriade Obama. Para ello es imprescindible que en la Cumbre participen los países de mayor peso económico y de mayor impulso político, como España.

Por eso es correcta la posiciónde Zapatero de exigir la participación de nuestro país en la reunión. España es una de las principales economías mundiales y representa un punto de vistaprogresista que tiene que hacerse oir en esa Cumbre. En mi opinión, quizás esteúltimo elemento sea el clave para nuestra presencia en el encuentro.

Sea como sea, está claro que Zapatero y Brown han encabezada la acción europea enesta crisis, como han reconocido muchos, empezando por Sarkozy, Barroso o el PartidoSocialista Europeo.

Conseguir, pues, la participación española no es solamente un asunto de pura lógicani es una cuestión de prurito nacional. Es conseguir que la voz progresista se oigacon fuerza donde se toman las decisiones.

martes, 29 de abril de 2008

El Fondo Monetario Internacional, responsable de la crisis alimentaria internacional

Acabo de leer en el avión una noticia que publica hoy El País que me ha ratificado en mi profunda convicción de que en política hay que hablar claro, abandonando no la educación y las buenas formas, pero sí lo políticamente correcto. Cómo no, la noticia la protagoniza mi admirado Jean Ziegler, en su calidad de relator de la ONU, señalando con el dedo a algunos de los máximos responsables de la actual crisis alimentaria, entre los que figura el Fondo Monetario Internacional, hasta hace no mucho dirigido por el español Rodrigo Rato.

La ONU culpa de la crisis alimentaria a la "política aberrante" del FMI
Ziegler pide una moratoria de cinco años para los biocombustibles
RODRIGO CARRIZO - Ginebra - 29/04/2008
El relator especial de la Organización de las Naciones Unidas para el Derecho a la Alimentación calificó ayer de "auténtica tragedia" el aumento del precio de los alimentos y pidió fondos suplementarios para atajar el hambre. En el marco de una reu-nión del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, con las 27 agencias que conforman el organismo, Jean Ziegler culpó del drama a los biocarburantes, a las "políticas aberrantes" del Fondo Monetario Internacional (FMI) y a la especulación.
El experto considera "un crimen contra la humanidad" los biocarburantes El Fondo prima cultivos de exportación frente a los de subsistencia
El Fondo prima cultivos de exportación frente a los de subsistencia
La comparecencia ante los medios de comunicación iba a ser una simple conferencia de despedida y balance de gestión del saliente relator especial de la ONU. Pero el suizo Jean Ziegler la terminó convirtiendo en una incendiaria llamada de atención. El sociólogo y escritor, autor de El imperio de la vergüenza, no dudó en calificar la producción de biocarburantes de "crimen contra la humanidad".
Ziegler tampoco ahorró críticas a organismos como la Organización Mundial del Comercio y acusó a su director, Pascal Lamy, de tener una línea de trabajo, "totalmente contraria a los intereses de los pueblos mártires del hambre, porque son los pagos proteccionistas los que permiten a los campesinos cultivar alimentos". Calificó igualmente al FMI de seguir "políticas aberrantes" por desarrollar cultivos de exportación para reducir la deuda exterior en detrimento de las "agriculturas de subsistencia", y abogó por el fin de los "cultivos coloniales".
Dentro del aluvión de críticas, consideró positivo el "cambio de postura" del director del FMI, Dominique Strauss-Khan, quien ha invitado a los gobiernos "a dar una prioridad absoluta a los cultivos alimenticios".
El suizo lanzó además una llamada urgente a todos los donantes del Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU a incrementar sus ayudas, puesto que la subida de precios de los últimos tres meses ha provocado una caída del poder adquisitivo del 40%. Según los expertos, la ayuda adicional debería elevarse a 476 millones de euros. "De este programa dependen 75 millones de personas", recordó antes de proponer "una moratoria total de cinco años sobre la producción de biocarburantes".
En declaraciones a este diario, Ziegler disculpó a los países que optan por la agricultura de exportación: "Lo hacen no por cinismo, sino porque necesitan divisas para poder pagar sus deudas y seguir los dictados aberrantes del FMI". El sociólogo aboga por "reglas más duras, en particular en la comercialización de materias primas. Hay que regular las Bolsas de manera que los especuladores pierdan sus ganas de especular".
El relator, cuyo mandato termina mañana, ha sido elegido para integrar el Comité Consultivo del Consejo de Derechos Humanos. Antes de marcharse subrayó que "la transformación masiva de cultivos en biocarburantes ha provocado la escalada de precios de productos básicos esenciales para la supervivencia de millones de personas".
Según datos de la FAO, Fondo de la ONU para la Agricultura y la Alimentación, en el último año el trigo se ha encarecido un 130%, el arroz un 74%, la soja un 87% y el maíz un 53%. Ziegler subrayó que, "si en Europa una familia dedica un 10% de su presupuesto a la alimentación, en el mundo en desarrollo esa proporción puede llegar al 90%".
El polémico analista destacó los casos trágicos de Gaza y Darfur y advirtió de que "millones de personas pueden morir de hambre en los próximos meses" si no se toman medidas. En un oscuro vaticinio, afirmó que "las revueltas del hambre que han tenido lugar ya en 37 países van a intensificarse, y el número de personas afectadas por la malnutrición va a aumentar en los próximos cinco a seis años".
La atención mundial continúa hoy en Suiza. Ban Ki-moon hará públicas sus conclusiones tras reunirse ayer con los directivos de las 27 agencias. Su objetivo era "elaborar un plan de batalla ante la crisis". Ziegler se mostró escéptico: "No creo que Ban Ki-moon disponga de los medios para enfrentarse a las multinacionales que controlan la producción de biocarburantes", dijo a este periódico
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