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jueves, 24 de enero de 2008

Manipulación no es información, señora Aguirre

A continuación os reproduzco la pregunta que he presentado ante la Comisión Europea y que hoy recogen diversos medios como El Mundo.es, Metro y ADN en sus ediciones de Madrid.

Manipulación informativa del Ente Público Radiotelevisión Madrid sobre los controles de acceso al aeropuerto de Barajas

El diario El País ha publicado una información según la cual el Ente Público Radiotelevisión Madrid (RTVM) llevó a cabo un montaje falso sobre una supuesta ruta de inmigración ilegal en el Aeropuerto de Barajas que emitió en un reportaje el pasado 14 de enero. El Comité de Empresa de Telemadrid ha considerado el hecho como una vergüenza y un descrédito para el citado Ente, que prueba de nuevo el intento de su Dirección de manipular de forma indecente la información suministrada a la ciudadanía.

Este diputado estima que los hechos puestos al descubierto revisten especial gravedad por dos razones: primera, que de esta forma se pone en cuestión el derecho ciudadano a recibir una información veraz y ética; segunda, que se mina la confianza de la opinión pública en los esfuerzos de los estados miembros de la UE para controlar eficazmente en común las fronteras comunitarias.

Además, quiero recordar que RTVM ya ha sido denunciado reiteradas veces ante las instituciones comunitarias por la manipulación informativa practicada diariamente por su dirección, en contra de los principios establecidos en la Carta de Derechos Fundamentales de la UE.

¿Qué opinión le merece a la Comisión Europea el hecho aquí expuesto? ¿No considera intolerable este tipo de actuaciones?

miércoles, 7 de febrero de 2007

Novedades y comentarios sobre la Constitución Europea: Holanda, Francia, Reino Unido y la posada del Dómine Cabra

Comentaba hace un par de días que en Holanda va a formarse un gobierno de coalición compuesto por los democristianos, los socialdemócratas y un pequeño partido protestante llamado Christen Unie. Ya sabemos algo de lo que su programa dice sobre el futuro de la UE: rechaza el término Constitución, quiere una mejor definición de papeles entre Bruselas y los países miembros, reclama limitar los poderes de la Unión en temas como el social (¡como si tuviera muchos ahora en ese campo!) y aumentarlos en otros, particularmente en justicia e inmigración (¡premio!).
Eso sí, deja al Consejo de Estado la decisión de si es preciso convocar un referéndum sobre un hipotético nuevo Tratado.

Francamente, no me gusta. El término Constitución no es un capricho de quienes elaboramos la Europea en la Convención. Refleja algo más profundo: pasar de una unión fundada en la legitimdad otorgada por los estados miembros a otra que, sin olvidar esta, hunde sus raíces en la legitimidad que da la ciudadanía, con todo lo que ello implica, expresando un paso cualitativo hacia la culminación de la unión política. En cuanto a lo del referéndum, me temo el mensaje que lanza: rebajar al máximo los contenidos del Tratado constitucional para no pasar por las urnas, porque no se garantiza que el NO no vuelva a triunfar. En todo caso, veremos la evolución de las cosas en los próximos meses.

En Le Monde Dominique Strauss-Khan publica un artículo pidiendo explicaciones por la ausencia de Francia en la reunión de los Amigos de la Constitución celebrada en Madrid el 26 de enero. Me pregunto qué hubiera dicho el representante francés en una reunión de ese tipo. La respuesta la sirve el propio DSK: dar la vuelta a la Constitución como un calcetín, porque en su discurso no cabe más que la prevalencia del NO francés. Todos debemos comprender que la única salida es un acuerdo político que nos permita llegar a los 27 a la estación término, respetando la columna vertebral de la Constitución. Ahora se habla de preservar su sustancia. Bien. Pero me temo que algunos entienden sustancia como la que tenía el sopicaldo de la posada del Dómine Cabra...Y eso no.

España tiene que hacerse valer. Lo digo porque un comentarista escribía ayer en The Guardian que el problema de la Señora Merkel es que a Alemania le falta un socio fuerte a favor del SÍ en este proceso. ¿Nuestro país no lo es? Claro que lo es: con un referéndum hecho y ganado, siendo uno de los seis grandes de la UE, es evidente. Pero no basta lo que uno piense de sí mismo. Tienen que pensarlo los demás. Por eso la reunión del 26 de enero fue un éxito. Mas como un primer paso.

domingo, 28 de enero de 2007

Premios Goya: yo se lo daría a "Volver"

Si estuviera en mi mano, el Goya a la mejor película se lo daría a "Volver".

Confieso que me encantan las novelas del Capitán Alatriste. Las he leído todas y estoy esperando con impaciencia que mi chica termine la última para sumergirme en las andanzas de ese personaje y sus compañeros.

Pero "Volver" me tocó el corazón. La dirección de Almodóvar, genial; el guión, de un realismo impresionante; la interpretación de Penélope Cruz y sus colegas de reparto, insuperable.

Soy madrileño y estoy orgulloso de ello. Pero también me siento castellano-manchego, de donde es mi madre, que emigró a esta capital siendo todavía una niña para trabajar como asistenta, expulsada de su tierra por el hambre y la miseria creadas en España por la guerra civil provocada por los fascistas y mantenidas a rajatabla por la dictadura de Franco.

De la película se dice con justicia que refleja perfectamente el alma de Castilla-La Mancha. Pero no se dice lo que a mi me parece más impresionante: cómo traslada a la pantalla la vida en los barrios obreros de Madrid a los que llegó la inmigración y la fuerza de las mujeres que en los distritos populares sacaron adelante a sus familias con esfuerzo y, sí, valentía cotidiana.

Cuando veo a Penélope Cruz en "Volver" veo a esas mujeres, a las mías, a las de todos, guapas, fuertes, trabajadoras, haciendo frente a los problemas con coraje. Y me emociona profundamente.

Solo faltaba que encima los tangos me pongan la piel de gallina y hasta me sepa muchos de memoria ("Volver" entre ellos, por supuesto, cantando por mi tocayo Gardel).

Así que espero que "Volver" se lleve un montón de Goyas.

miércoles, 27 de septiembre de 2006

Promover la inmigración legal

El Pleno del Parlamento Europeo aborda hoy su debate anual sobre los avances en el espacio de libertad, seguridad y justicia. Uno de los principales asuntos será, sin duda, el de la inmigración.

Lo ocurrido en la frontera europea española, italiana y maltesa este verano, es decir, el drama humano de miles de personas tratando de escapar de la miseria jugándose literalmente la vida en el mar, ha sacudido a la opinión pública y movilizado a los gobiernos a fin de combatir la inmigración ilegal.

El Gobierno español lo está haciendo bien, porque actúa con un policy-mix equilibrado (control de fronteras, colaboración de la Unión, repatriación respetuosa con la ley, cooperación al desarrollo) y centrado en la defensa de principios y derechos incuestionables para la democracia.

Por mi parte, creo que ha llegado la hora de afrontar la inmigración ilegal promoviendo la legal. Me explico: en realidad, la mejor manera de vaciar de sentido a las mafias y responder a las ambiciones de quienes desean encontrar un nuevo futuro a corto plazo, contribuyendo al desarrollo de los países de destino, es fomentar un flujo organizado de inmigrantes.

Para eso hace falta una política europea común, lo que exigiría un nuevo marco constitucional. Si llega a existir, seguirá habiendo inmigración ilegal durante un tiempo, pero cada vez será menor.

¿Por qué no dedicamos parte de nuestro esfuerzo a alcanzar ese objetivo? Tenemos sobradas razones para hacerlo.

El Pleno del Parlamento Europeo aborda hoy su debate anual sobre los avances en el espacio de libertad, seguridad y justicia. Uno de los principales asuntos será, sin duda, el de la inmigración.

Lo ocurrido en la frontera europea española, italiana y maltesa este verano, es decir, el drama humano de miles de personas tratando de escapar de la miseria jugándose literalmente la vida en el mar, ha sacudido a la opinión pública y movilizado a los gobiernos a fin de combatir la inmigración ilegal.

El Gobierno español lo está haciendo bien, porque actúa con un policy-mix equilibrado (control de fronteras, colaboración de la Unión, repatriación respetuosa con la ley, cooperación al desarrollo) y centrado en la defensa de principios y derechos incuestionables para la democracia.

Por mi parte, creo que ha llegado la hora de afrontar la inmigración ilegal promoviendo la legal. Me explico: en realidad, la mejor manera de vaciar de sentido a las mafias y responder a las ambiciones de quienes desean encontrar un nuevo futuro a corto plazo, contribuyendo al desarrollo de los países de destino, es fomentar un flujo organizado de inmigrantes.

Para eso hace falta una política europea común, lo que exigir ía un nuevo marco constitucional. Si llega a existir, seguirá habiendo inmigración ilegal durante un tiempo, pero cada vez será menor.

¿Por qué no dedicamos parte de nuestro esfuerzo a alcanzar ese objetivo? Tenemos sobradas razones para hacerlo.

domingo, 28 de mayo de 2006

Competencias de la UE y emigración

CARTAS AL DIRECTOR
Competencias de la UE y emigración
Carlos Carnero (eurodiputado socialista)

EL PAÍS - Opinión - 28-05-2006

Su editorial Sin papeles en Europa termina con una frase que comparto plenamente. Al hablar del viaje de la vicepresidenta Fernández de la Vega a Bruselas afirma que, a pesar de los resultados positivos obtenidos, la Comisión Europea no pudo ofrecer mucho más a España para afrontar el problema de los cayucos que llegan a Canarias "porque el mal llamado Ejecutivo comunitario sigue teniendo competencias muy limitadas en materia de inmigración". Le propongo que la próxima vez alarguen con un párrafo el editorial y digan el por qué: que la Constitución Europea no está en vigor.

Basta con que reproduzcan uno de los artículos de la euroconstitución para que se entienda: "La Unión desarrollará una política común de inmigración destinada a garantizar, en todo momento, una gestión eficaz de los flujos migratorios, un trato equitativo de los nacionales de terceros países que residan legalmente en los Estados miembros, así como una prevención de la inmigración ilegal y de la trata de seres humanos y una lucha reforzada contra ambas". No haría falta que publicasen todas las medidas operativas que contempla el texto para hacerlo. Otro gallo nos cantaría si la Constitución Europea ya estuviera en funcionamiento, porque la UE tendría competencias suficientes para actuar en muchos campos prioritarios. Por eso merece la pena sacarla adelante.