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miércoles, 6 de febrero de 2013

Sube la deuda, baja la bolsa: nos deben una explicación: mi artículo en El Huffington Post

Sube la deuda, baja la bolsa: nos deben una explicación


Carlos Carnero

El Huffington Post

06/02/2013 08:02

Nos deben una explicación. O mejor dicho dos. Y no, no se preocupen que no me refiero al Presidente Rajoy sobre el Caso Bárcenas. Lejos de mi ánimo escribir más sobre lo mismo, cuando lo fundamental ya está planteado.

Mis tiros van por otro lado y tienen que ver con los intereses económicos directos de los ciudadanos, con lo que van a notar en su bolsillo por una vía u otra, a raíz de la subida de la prima de riesgo y de la caída de la bolsa en los últimos días, que en ambos casos han sido notables. Notables e inaceptables, la verdad, porque sin necesidad de profundizar mucho se llega a la conclusión de que, al menos en parte -en una buena parte, en realidad- podían haber sido evitadas.

En los dos casos se argumenta que la causa está en la inestabilidad política provocada por los supuestos asuntos de corrupción ligados al Caso del extesorero del PP. Sin duda es así. Pero...

Si el Gobierno hubiera utilizado el ofrecimiento del Banco Central Europeo (formulado el 6 de septiembre, hace ya cinco meses) de activar una línea preventiva de crédito para adquirir ilimitadamente deuda española, hoy estaríamos en condiciones de reducir los daños adicionales de esta coyuntura en la prima de riesgo. Por supuesto que, desde el primer momento de hacer uso de tal posibilidad, se habrían reducido los pagos por intereses de la deuda -que siguen siendo altísimos y suman para 2013 una previsión de casi 40.000 millones de euros-, y ahora tendríamos en nuestras manos un arma (la compra por parte del BCE) contra unos especuladores que, junto a la desconfianza natural de los inversores ante la inestabilidad política, la azuzan interesadamente para volver hacer caja. Pues por mucho que se empeñaran, estaríamos hablando de una prima de riesgo de 200 puntos, no de 350 o 390, y de unos tipos de interés sensiblemente menores a los actuales. En cualquier caso, cada día al alza aumentará la partida a pagar por el estado, o sea, por todos los contribuyentes.

Hablemos ahora de la Bolsa. Cierto, ante la tormenta política hay quien vende para irse a otros mercados o para poner su dinero en una deuda cuya prima de riesgo vuelve a elevarse. Pero los que pagan el pato no son otros que los pequeños y medianos inversores, poco dados a irse de un lado a otro y que ven cómo el valor de sus ahorros -ahora que empezaba a recuperarse un poco- vuelve a venirse abajo. ¿Es normal que en estas circunstancias la Comisión Nacional del Mercado de Valores haya levantado la prohibición sobre las operaciones especulativas en la Bolsa vigente durante los últimos meses? No, no lo es. Los argumentos para tal acuerdo parecen insostenibles: se le da vida al mercado, se evita la sobrevaloración natural de las acciones... No sé si les habrá pasado por la cabeza que con ello arrimarían compradores a la deuda para limitar la subida de la prima, pero si lo pensaron no han conseguido ni de lejos el efecto deseado.

No hay que romperse la cabeza: el Gobierno debe pedir de una vez por todas la línea de crédito preventiva para la compra de deuda por el BCE y la Comisión Nacional del Mercado de Valores tiene que prohibir indefinidamente las operaciones especulativas en la Bolsa, proponiendo que otro tanto se haga en los mercados de valores de la zona euro. Al fin, soluciones lógicas y europeas de pura defensa propia.

Lo de menos es el coste político para el Gobierno de lo primero y el desgaste institucional de la CNMV frente a los mercados de lo segundo.

En todo caso, nos deben una explicación.




martes, 29 de noviembre de 2011

¿Núcleo duro del euro? NO con mayúsculas: mi artículo en Nueva Tribuna


Como nos descuidemos, nos rompen la Unión Europea. Así lo digo en el artículo que acabo de publicar en Nueva Tribuna.

¿Núcleo duro del euro? NO con mayúsculas

Carlos Carnero

Conviene estar atentos a lo que se nos puede venir encima desde Bruselas en los próximos días para decir, sencillamente, NO, con mayúsculas. Un no europeísta, por descontado, un gran no.

Me refiero al invento de cambiar los Tratados de la UE en vigor para configurar un “núcleo duro” o una “primera línea” del euro que la derecha alemana encabezada por la Angela Merkel y secundada por la francesa anda propugnando a los cuatro vientos de las filtraciones periodísticas al mismo tiempo que sigue alentando las dudas sobre algunos países comunitarios para beneficiarse de las dificultades de su deuda. El último ejemplo de tal situación lo protagonizó a su pesar, hace algunos días, Mario Monti, que en la misma rueda de prensa conjunta con Merkel y Sarkozy contempló –supongo que estupefacto- cómo la canciller se dedicaba a espolear a los mercados para que le pidieran a Roma un interés brutal e injustificado por sus emisiones a corto plazo: buena mano…al cuello.

Ahora nos dicen que hay que cambiar los Tratados para conformar una “unión fiscal” entre los socios cumplidores del euro, de la que quedarían fuera los díscolos. “Unión fiscal”, traduciendo de Merkel, no significa otra cosa que consagrar en la norma básica de la UE nuevos criterios de austeridad presupuestaria, o sea, nuevos y más duros ajustes, por si habíamos tenido pocos.

Cuando la OCDE acaba de advertir que la UE entrará en 2012 en recesión y Barack Obama reclama a Barroso y Van Rompuy en la Casa Blanca que pongan su economía a funcionar de una vez, la única idea que se les ocurre a Merkel y a Sarkozy es promover más y mayor dureza, menos gasto e inversión pública. Y encima quieren consagrarlo en los Tratados en tanto que norma de derecho primario. Exactamente lo contrario de lo que necesitamos.

El Tratado de la UE obliga a todos los estados miembros –excepto al Reino Unido y a Dinamarca- a ingresar en el euro, cumpliendo para ello los llamados criterios de convergencia y el Pacto de Estabilidad y Crecimiento en deuda, déficit e inflación. Luego han venido muchas normas que inciden en ese sentido, pero sin rango constitucional: el Pacto Euro Plus o, directamente, la puñalada de la prima de riesgo.

Ni nos hace falta ni es posible crear una Europa a distintas velocidades cuando hablamos del euro. Primero, porque estar en el euro es un derecho y una obligación de todos los estados miembros con los mismos criterios; segundo, porque los parámetros para ingresar en la moneda única ya están fijados suficientemente; tercero, porque la cooperación reforzada no es aplicable en el campo de las competencias exclusivas de la UE, y la monetaria lo es.

Se habla también de un tratado bilateral negociado entre estados que luego se añadiría al acervo comunitario, como se hizo con Schengen. Volveríamos por esa vía a poner en cuestión el avance hacia la unión política y el método que lo gestiona, aumentando el déficit democrático exponencialmente.

Pero la gran cuestión es ¿para qué diablos nos hace falta esa reforma de los Tratados que consagraría un “núcleo duro” o una “primera línea” del euro? ¿Para el bien común? No, en realidad para favorecer los intereses del capital financiero e industrial centroeuropeo y las aspiraciones ideológicas de la derecha que gobierna en Berlín o París.

Veamos. Lo que de verdad nos hace falta es emitir eurobonos y que el BCE compre deuda de los países de la eurozona a cualquier precio. Para eso no hace falta reformar los Tratados. Y si estos se reforman no debe ser para escribir en mármol políticas económicas que tienen alternativa o principios ideológicos que no es obligatorio compartir, sino para establecer un Tesoro europeo, armonización fiscal y una Europa social digna de tal nombre.

Así que mi conclusión es la del principio de este artículo. ¿Reforma de los Tratados para un “núcleo duro” del euro? NO; ¿reforma de los Tratados para un verdadero gobierno económico europeo? SÍ; ¿reforma de los Tratados para santificar la política económica conservadora que nos mantiene en el estancamiento y nos lleva a la recesión? NO; ¿reforma de los Tratados para que la UE pueda intervenir en el ciclo económico para el crecimiento y el empleo? SÍ. ¿Reforma de los Tratados para lo que de verdad importa ahora, o sea, contar con eurobonos y con un BCE que compre deuda de los estados de la eurozona? NO hace falta.

La solución europeísta y eficaz a los problemas de la UE es la federal. Y la que proponen –o insinúan proponer- Merkel y Sarkozy es todo lo contrario: la fragmentación de la Unión.

Ya que confío bien poco en la capacidad de la Comisión para defender el interés comunitario con firmeza, espero que el Parlamento Europeo utilice esta ocasión para restablecer su autoridad y reaparecer de una vez por todas diciendo que no acepta destrozar la Unión de la que es la única institución elegida en las urnas.

Los planes de la Alemania de Merkel y de la Francia de Sarkozy no convienen tampoco a España, por razones evidentes: forzarnos a más ajustes es un suicidio seguro. Por lo tanto, el objetivo no debe ser estar en esa “primera línea” futura del euro, sino de oponerse a cualquier atisbo de inscribirla en los Tratados. Es lo que debe exigirse que defienda el Gobierno español porque conviene al interés de nuestro país: no a una reforma de los Tratados, no al núcleo duro del euro, sí a los eurobonos y aun Banco Central activo frente a los especuladores. En lo primero, el Ejecutivo lo tiene fácil: con que un estado miembro diga no, no habrá atutía. Se llama unanimidad y lleva aparejado el derecho de veto.

El PSOE, consecuentemente con su programa electoral, lo tiene fácil y claro: NO.

lunes, 7 de noviembre de 2011

El cambio europeo puede empezar por España

Aquí tenéis el último artículo que he publicado en Nueva Tribuna:

El cambio europeo puede empezar por España

Carlos Carnero

La hora de decidir quién va a gobernar en España ha sonado precisamente cuando se empieza a hacer camino en Europa el gran debate sobre si podemos y debemos cambiar el rumbo que ha venido aplicándose para tratar de salir de la crisis.

Leer la Carta que Yorgos Papandreu –al que pude oír en directo el pasado mes de julio y al que he tenido el honor de conocer personalmente- al Presidente del Consejo Europeo del 1 de noviembre y escuchar al tiempo el llamamiento de Rubalcaba a la UE para salir de la crisis con un Plan Marshall Europeo de inversión y estímulos, dejando atrás la política del ajuste por el ajuste, me lleva a la conclusión de que muchas cosas empiezan a moverse en el buen sentido.

¿Cuál es ese sentido?

El de transmitir a la ciudadanía europea, incluida la española, el nítido mensaje de que –una vez hecho los esfuerzos de contención del gasto impuestos por la coyuntura- lo que toca son políticas keynesianas orientadas a fomentar el crecimiento sostenible y la creación de empleo a partir de un abandono de la deuda como forma de conseguir ingresos públicos, algo que puede conseguirse, para sostener el estado del bienestar, reforzando la capacidad de imposición progresiva de los estados miembros y de la propia UE, en este caso a través de la Tasa sobre las Transacciones Financieras Internacionales, los gravámenes verdes o la emisión de eurobonos.

Esa es una alternativa que algunos llevamos tiempo defendiendo –lo escribí en Nueva Tribuna el 27 de mayo en “Se puede ganar a la derecha”- y que ahora se abre paso para dejar claro que la política de ajuste duro aplicada hasta la fecha ni es la solución a la crisis, ni es eficaz, ni es justa ni es compartida por cualquier fuerza política europea si se la pretende mantener a cualquier precio y por tiempo indefinido.

La derecha europea así lo pretende, desde Berlín y París hasta Madrid.

Hay quien afirma todavía que el PP no tiene programa. No es mi caso, porque me resulta evidente lo contrario: la derecha española tiene una idea muy clara de lo que quiere hacer, que sin duda ahondará la crisis, elevará el desempleo, destrozará los servicios sociales, romperá el estado del bienestar, hará más ricos a los ricos y más pobres a los pobres y aumentará la desigualdad.

En eso se traduce reducir impuestos a los que más tienen o no crear otros nuevos y, encima, plantearse reducir los gastos públicos. La cuadratura imposible de un círculo que termina derivando en el cuadrado de la política antisocial a ultranza.

Por eso creo tan oportuno el discurso de Rubalcaba, que ya empezó a perfilar a principios de julio y ahora encuentra todo su desarrollo: si la UE quiere salir de la crisis, debe hacerlo por la vía socialdemócrata; intentarlo por la vía neoliberal lleva directamente al fracaso. Y es imprescindible conseguir un giro en la política europea –ahora que cuenta con una gran cantidad de instrumentos de gobierno económico que hemos construido en el tiempo récord de dos años a partir de la Presidencia Española del Consejo- porque ningún país, tampoco España, puede salir solo de esta crisis.

Muchos criticarán la política llevada a cabo por el Gobierno Zapatero, pero no más que los que saben que un Gobierno de la derecha hubiera no recortado, sino cercenado, el estado del bienestar. Muchos dirán aquello de “a buenas horas, magas verdes”, pero no más que los que saben que su movilización ha conseguido que el candidato socialista Rubalcaba arranque con un claro discurso de izquierdas. Muchos pensarán que ya es tarde para rectificar, pero no más que los que saben que nada está decidido hasta que cierran las urnas: el 14-M de 2004 es un buen ejemplo de ello.

Pero, en todo caso, si faltaba algo, basta mirar lo hecho por los gobiernos del PP tras el 22-M. Los progresistas que no fueron a votar o desperdiciaron su papeleta pueden echar un vistazo a la marea verde en defensa de la educación pública para comprobar que se equivocaron. Y no pueden volver a hacerlo.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Cuando la realidad puede ser soñada: Rubalcaba vencedor y Rajoy en La Moncloa


Pocas veces he leído algo tan bueno como el artículo que publica Pedro Díez (el Presidente de la Asamblea de Madrid que la llevó a Vallecas, sí señor) en Nueva Tribuna con el título Ucronías futuras I: despertares, que copio a continuación y tenéis en el enlace. Me ha hecho reir, me ha emocionado y, sobre todo, me ha aún más ganas de votar socialista el 20-N. Disfrutadlo.

Ucronías futuras I: Despertares

Pedro Díez Olazábal

Algo estaba pasando. Las encuestas de salida de los colegios electorales arrojaban datos absolutamente dispares según los diferentes medios de comunicación. Unos confirmaban la victoria del PP, tal como habían venido pronosticando. Otros sin embargo apuntaban que podría haberse dado un resultado sorprendente. Nadie salía a decirle nada a la peña.

En Génova guardaban un silencio inquietante y decían los reporteros allí destacados, que aún no había sido descorchada botella de champán alguna. Los máximos dirigentes de esa formación política permanecían encerrados en una sala y entre los miles de afiliados concentrados en los alrededores del edificio, reinaba una extraña calma. Un rumor no confirmado aseguraba que se había visto a Gallardón cruzar como una exhalación un pasillo en busca de los retretes y tenía mala cara. En Ferraz, por el contrario, los periodistas comunicaban que los dirigentes reunidos en el interior de la sede socialista y las pocas docenas de militantes que aguardaban extramuros, iban pasando del mutismo inicial a un murmullo cada vez más alto. La sorpresa inicial se transformaba progresivamente en euforia contenida trufada de incredulidad.

A las dos horas, se confirmaban las primeras sospechas: con más del sesenta por ciento de las mesas electorales de toda España escrutado, el PSOE aventajaba al PP en varios miles de votos, pocos, pero que ya dejaban muy claro que Rajoy no ganaba y que, pese a todo, Rubalcaba sería el encargado de formar Gobierno, aunque en minoría. En un Congreso con una presencia importante de IU y de los verdes de Equo, en el que las candidaturas nacionalistas repetían resultados y UPD no alcanzaba sus expectativas. Lo contrario de lo que habían venido profetizando analistas y sociólogos desde que el PSOE se había desplomado en las encuestas.

Al filo de las 2 de la madrugada, Rubalcaba hacia acto de presencia ante la prensa y los miles de afiliados y simpatizantes socialistas que – ahora sí – abarrotaban la sede y calles adyacentes, entre aplausos y gritos de júbilo. Se había frenado a la derecha y los españoles habían votado una mayoría de progreso para hacer políticas socialdemócratas y para abordar la salida de la crisis de manera diferente: con políticas de inversión pública y de estímulos y apoyo a la creación de empleo. Un giro copernicano con relación a la línea adoptada por la Unión Europea y a la que el Gobierno saliente había desarrollado.

Algunos diarios y emisoras de TDT despertaban de su estupefacción y comenzaban a lanzar arengas desde sus antenas y páginas digitales: ¡Pucherazo! ¡Otra vez el pérfido Rubalcaba! ¡Esta no es la Hispania de Gárgoris y Habidis - bramaba Sánchez Dragó – me largo a Katmandú! Un demudado González Pons salía ya pasadas las tres de la mañana a farfullar algo como que no sabían muy bien qué había pasado y que iban a exigir una revisión a la Junta Electoral y al Supremo y al Constitucional, porque según el guión, les tocaba a ellos. Aguirre fue la única que, ya apuntando el alba, había declarado que Rajoy la había pifiado de nuevo y que hacía falta un liderazgo fuerte de la derecha.

De pronto fijé mis ojos en la pantalla del televisor en el que una imagen desdibujada, en tono monocorde, explicaba alguna cosa. Me froté los ojos. Presté atención. Era Urdaci leyendo las noticias de las nueve. Informaba del “fracaso” de la tercera huelga general en dos años del Gobierno del PP que los sindicatos “ceceoo y ugete” habían convocado para protestar por la privatización de la enseñanza y la sanidad, el despido masivo de empleados públicos y el alto nivel de desempleo, que ya alcanzaba los seis millones de parados, culpa claro está, decía el presentador, de las erróneas políticas del anterior Gobierno de Zapatero. Además, leía sin pausa: el juzgado de primera instancia había cursado órdenes de detención contra los participantes en piquetes informativos, incluidos Toxo y Méndez, en aplicación de la nueva ley de huelga siguiendo así el camino que varias docenas de “indignados” habían seguido en meses anteriores por haber intentado ocupar otra vez la Puerta del Sol.

lunes, 31 de octubre de 2011

Cosas que pasan

Desde la última vez que hablamos, han pasado muchas cosas.

Por ejemplo, las decisiones de la Cumbre de la Eurozona: después de tanto comentarista augurando su fracaso, va y sale bien. ¡Qúe contrariedad para algunos! Ya lo dice hoy Jean Marie Colombani en su artículo en El País: "Estamos lejos de las caricaturas. Así, el comentario dominante anunciaba a una Alemania nostálgica del deutsche Mark y dispuesta a salir de Europa. En unas horas, el mismo comentario se transformó en un toque de atención contra los dictados de Alemania en la cumbre de Bruselas."

Por mi parte, llevo casi dos semanas participando en actos europeos y europeístas:de la Fundación 1 de Mayo sobre la crisis de la deuda, de la Fundación Alternativas sobre fiscalidad europea, las Jornadas organizadas por la Fundación CIVES en Valladolid y las de la Federación de Mujeres Progresistas en Madrid, ambas sobre ciudadanía activa.

En fin, esto se mueve y mucho, no paramos.

Tanto como el panorama político, en el que cada vez es más nítida la diferencia de ideas y propuestas entre Rubalcaba y Rajoy.

Rubalcaba, renovando el discurso con autocrítica, defendiendo la austeridad bien entendida y la prioridad de la inversión pública junto con el estado del bienestar, más Europa, más igualdad. Y una gestión correcta del éxito del Gobierno Zapatero, y de él mismo en particular cuando fue ministro del interior, de haber arrinconado a ETA hasta conseguir que los terroristas anuncien el fin definitivo de su violencia contra la democracia y todos nosotros.

¿Y Rajoy? Afortundamente, hoy hemos conocido la solución a los problemas de España en forma de Programa electoral del PP.

Así que este era el programa de Rajoy, guardado bajo siete llaves hasta 20 días antes de las elecciones. Esto y solo esto: bajar los impuestos del capital y los sueldos. O sea, ricos y pobres, los de arriba y los de abajo, lo de siempre, como Dios manda. Gracias por las aclaraciones.

lunes, 29 de agosto de 2011

Reforma de la Constitución: mi artículo en Nueva Tribuna

Apoyando la reforma de la Constitución promovida por el PSOE y el PP, publico en Nueva Tribuna el artículo "Techo de gasto: armas contra los especuladores":

Techo de gasto: armas contra los especuladores

Carlos Carnero

Con las cosas importantes, mejor hablar claro. Y antes de que en España se desate la mundial –como se dice ahora- sobre si la reforma pactada por los grandes partidos para fijar en la Constitución el techo máximo de gasto de las administraciones públicas es de derechas o de izquierdas o de si debe ir a referéndum o no, conviene llamar al pan, pan, y al vino, vino.

Lo primero es hacer un poco de memoria y no olvidar las operaciones planificadas de los especuladores financieros contra España durante la primera mitad del mes de agosto, cuando parecía que la prima de riesgo de la deuda no tenía límite en su subida, como tampoco la bolsa encontraba un suelo en su caída.

Eso se paró. ¿Cómo? El Banco Central Europeo (BCE) compró masivamente deuda española y, así, desbarató las operaciones especulativas. O sea, fue la UE quien salió en nuestra defensa, no es que se produjera un milagro.

Es imaginable que el BCE tomó su decisión tras fuertes discusiones de sus directivos y en medio de evidentes resistencias de algunos de sus principales accionistas, que no son otros que los estados miembros de la UE.

Es obvio que los especuladores volverán a la carga. Lo tienen planificado. Y conviene que el arma de la compra de deuda por el BCE siga cargada y a punto.

Así que, para que, llegado el momento, nadie ponga pegas a apretar el gatillo contra los especuladores, no está de más dar seguridades. Una de ellas, entre otras, puede ser fijar el techo de gasto en la Constitución.

Se argumenta que tal medida es de derechas. Pero resulta que en el único ejemplo existente, Alemania, fue acordada por conservadores y socialdemócratas y no ha impedido que ese país cuente con un envidiable estado del bienestar.

Se dice que hacerlo significa aceptar imposiciones foráneas que atentan contra nuestra soberanía nacional. Por favor, seriedad. A estas alturas de la integración europea, decir algo así es tan absurdo como que un alemán afirme que cuando el BCE compra deuda española con euros germanos se le está robando o que adoptar medidas de Europa social (un salario mínimo europeo, por ejemplo) es una injerencia inaceptable en el modelo laboral de cada país.

En fin, las circunstancias han cambiado (agosto habla por sí mismo) y la reforma constitucional en marcha será útil. Entre otras cosas, porque dará credibilidad a los argumentos en favor de demandar medidas tan importantes como la puesta en circulación de eurobonos, un Tesoro europeo y armonización fiscal, en lo que los ingleses llaman trade-off y nosotros toma y daca.

Termino: la derecha puede pensar que fijar el techo de gasto limitará la intervención de lo público en la economía, al igual que la izquierda puede estimar que eso dependerá de la estructura y orientación del gasto y de las cláusulas de flexibilidad contenidas en la reforma constitucional.

En todo caso, servirá para seguir disparando contra los especuladores con las armas de la UE. Y eso, para un europeísta, es bueno por definición.

Ah!, se me olvidaba: díganle ustedes a los tiburones que dirigen los fondos de alto riesgo que esta reforma la vamos a hacer por referéndum (dentro de varios meses) y les habrán dado una gran alegría. ¿Hace falta explicar por qué? No, claro.

viernes, 12 de agosto de 2011

Las peticiones del PP con motivo de la crisis

El PP ha pedido la comparecencia de Zapatero en el Congreso con motivo de el repunte de la crisis en agosto. Difícil no compartir el análisis del editorial de El País sobre tal contribución a afrontar los problemas:

Urgencias con retraso

El PP tiene que apoyar la solvencia española en lugar de pedir cuentas por una crisis global

12/08/2011

En medio de una caída bursátil que deteriora gravemente el valor de las empresas y después de una cadena de ataques especulativos contra las deudas española e italiana, que desestabilizaron el euro durante varios días, el PP se ha decidido a exigir una "comparecencia urgente" del presidente Zapatero en el Congreso para que explique la grave "situación económica y financiera" de España. Las urgencias del PP llegan con cierta demora. El diferencial de la deuda se ha estabilizado, debido a la intervención de la autoridad monetaria (el Banco Central Europeo) que es la institución que dispone de resortes (compra de deuda en el mercado secundario) para enfriar la prima de riesgo de los países atacados. Lo que podía hacer el Gobierno no era comparable a la poderosa acción del BCE, pero en todo caso ya se ha anunciado un plan adicional para garantizar la corrección del déficit en 2011.

En cuanto a la caída permanente de las Bolsas, que ayer volvieron a repetir cambios radicales de tendencia entre las primeras horas de la mañana y el momento del cierre, el PP sabe o debería saber que responde a los temores de que en los próximos meses, quizá también en 2012, la economía mundial, y en especial la europea, entre en una fase de estancamiento. Salvo que el primer partido de la oposición considere que La Moncloa decide con sus errores o aciertos la tendencia de la economía mundial, poco podrá explicar el presidente del Gobierno que no sepa ya Mariano Rajoy. La solución decidida por los organismos supervisores de España, Francia, Bélgica y probablemente Italia de limitar las llamadas ventas a corto en los mercados, que tanta volatilidad provocan, tampoco puede explicarse desde la óptica de la política interna. Cosa diferente es que Zapatero explique las razones de las medidas que prepara.

Nunca está de más que un presidente del Gobierno informe a sus ciudadanos, en el Parlamento o desde cualquier de sus tribunas, pero la petición "urgente" del PP, realizada desde el lugar de veraneo de sus líderes, solo es otro ejemplo de oportunismo. Precisamente porque esta crisis tiene carácter global es por lo que se reclama al PP que respalde los ajustes aprobados en el Estado central y en las autonomías. Calcula quizá que cuanto peor sea la situación con mayor razón podrá un eventual Gobierno suyo culpar a la herencia recibida de sus dificultades con la economía.


Chacales y corderos: mi artículo sobre el repunte de la crisis en Nueva Tribuna

En el último repunte de la crisis, muchos hemos tratado de analizar las causas de y las salidas a la situación. Yo lo he hecho en un artículo publicado en Nueva Tribuna el 1 de agosto y que tenéis en el enlace y copio a continuación:

De chacales y corderos

Carlos Carnero

Había que ser ciego para no ver a 31 de julio lo que iba a pasar en agosto con la deuda pública española e italiana: los fondos de alto riesgo y otras manadas de especuladores financieros habían decidido hacer su ídem gracias a nuestro dinero.

¿Cómo atacan las fieras a los rebaños de corderos? Tienen su táctica:

1º Compran bonos alemanes, haciendo caer el interés que se paga por ellos: a mayor demanda con una oferta estable baja el precio de los mismos.

2º Al caer el interés que se paga por los bonos alemanes a diez años y aunque el de los españoles o italianos no se moviera, se agranda la diferencia entre ambos conjuntos: la llamada prima de riesgo.

3º La subida de la prima de riesgo se provoca justo en los días de la semana previos a una subasta de deuda española o italiana: esta vez comenzó a crecer el lunes 1 de agosto y así ha seguido los días 2, 3 y 4 porque en este último (jueves) estaba convocada una subasta en la que se pretendía colocar entre 2.500 y 3.500 millones de euros de bonos españoles.

4º En dicha subasta, la subida artificial de la prima de riesgo obliga al Tesoro emisor a pagar un interés mucho mayor del que la realidad hubiera indicado: el negocio para los chacales está hecho.

5º Obviamente, la perspectiva de un interés del seis y pico por ciento (o más) por la deuda es sumamente atractiva para quienes tienen su dinero en bolsa: venden sus acciones y destinan el capital a la compra de bonos del estado, provocando una caída espectacular del Ibex; más aún: una parte de las órdenes de venta se activa automática y mecánicamente a través de programas de ordenador que relacionan prima de riesgo y caída de los valores.

6º Primera consecuencia: los especuladores se forran; segunda: los estados se vuelven a endeudar con los intereses ruinosos pagados para colocar la deuda; tercero: las empresas se descapitalizan.

Una manera inmediata de romper el espinazo a los especuladores: que el Banco Central Europeo compre masivamente deuda de los países afectados en el mercado secundario, destrozando las expectativas bajistas de los fondos de alto riesgo. Pero el BCE lleva 18 semanas sin hacerlo. ¿Por qué?

Otra manera de limitar los desmanes: que se apliquen las decisiones de la reciente Cumbre del Eurogrupo y el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera compre deuda de los atacados en el mercado secundario. Pero eso, cuando esté en vigor, solo podrá hacerse en caso extremo y por unanimidad de los estados del euro: demasiado lentamente para aplicarlo en cuestión de 24 o 48 horas.

Y, desde luego, una vía fundamental y duradera: que se conforme deuda europea a través de la emisión de eurobonos, impidiendo que los lobos se lancen sobre sus víctimas de una e una o de dos en dos, explotando las contradicciones internas del rebaño.

Parece la película “Psicosis”. Ahora, la entrada la pagamos todos los ciudadanos a precio desorbitado mientras los especuladores toman el sol de agosto en playas de lujo riéndose a carcajadas de nuestra ingenuidad de ganado ovino.

Otra cosa: según la derecha, el resto de la oposición y los editoriales de los periódicos, la convocatoria de elecciones generales anticipadas generaría confianza económica de forma inmediata. ¡Qué inocentes! El camino hasta tales comicios estará plagado de ataques especulativos, porque los fondos de alto riesgo utilizarán su convocatoria para vender inestabilidad y provocar la subida del precio a pagar por la deuda, hundiendo los índices bursátiles. Y no digamos lo que pasará cuando se forme un nuevo gobierno: sea cual sea su presidente, los ataques no solo no cesarán, sino que aumentarán exponencialmente porque –dirán los fondos de alto riesgo- no se pueden fiar de las intenciones del nuevo inquilino de La Moncloa. A no ser que Europa actúe, evidentemente.

Porque esta es la moraleja: no hay solución nacional a los ataques de los chacales. Solo existe la europea. Pero ahora que la UE tiene la escopeta para dispararles, ¿está dispuesta a utilizarla? Tengo dudas, porque el gatillo alemán sigue encasquillado. No sé si los dirigentes gubernamentales de Berlín se dan cuenta de que por mucho que vendan hoy a China, su único mercado seguro siempre es el de los países de la UE (la oposición del SPD, afortunadamente, sí es consciente de la situación y propone en consecuencia). Todavía lo es, aunque al paso que vamos tendremos que cambiar el tiempo verbal y decir era. Ellos sabrán, porque aunque a algunos no les guste, en este barco del euro vamos todos y de él ni se baja ni se puede bajar a nadie. ¡Faltaría más!

miércoles, 27 de julio de 2011

Las políticas de los conservadores son una receta para el desastre: Stiglitz en Público


Excelente entrevista en Público con Jospeh Stiglitz, Premio Nobel de Economía y miembro del Consejo Científico de la Fundación Ideas, que ha visitado Madrid para asistir a la reunión de ese órgano con el candidato socialista a la Presidencia del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba.

El título de la entrevista es toda una declaración de intenciones que muchos compartimos: "las políticas de los partidos conservadores son una receta para el desastre".

domingo, 17 de julio de 2011

Debe ganar Rubalcaba: mi artículo en Nueva Tribuna

Debe ganar Rubalcaba

Carlos Carnero

Nueva Tribuna nos invita a pronunciarnos sobre si puede ganar Rubalcaba. Es una buena pregunta, aunque insuficiente, porque le falta otra: ¿debe ganar Rubalcaba? Y esta segunda, en pura lógica, debe ser contestada antes que la primera.

Solo hay una alternativa -una nada más- a que Rubalcaba gane las elecciones: Rajoy. Esto es, solo cabe otro gobierno español que no sea socialista: el de la derecha. Esta es la realidad.

Por eso me llama la atención que haya quien, antes que nada, escriba taxativamente “Sr. Rubalcaba: lo siento pero no le creo”, como Don Manel García Biel. No se trata de creer o no en un candidato personalmente, ni tampoco de creer o no en si cumplirá todos sus compromisos electorales, asuntos que entran dentro de la aproximación subjetiva de cada uno de nosotros.

La cuestión es bien distinta: si se está de acuerdo con sus propuestas y si se está dispuesto a exigir, de llegar a La Moncloa, su cumplimiento.

¿Estamos de acuerdo con las primeras propuestas desgranadas por Rubalcaba, es decir: impuesto sobre las transacciones financieras internacionales, impuesto sobre las grandes fortunas, eurobonos, agencia europea de calificación de deuda, protección y mejora del estado del bienestar (empezando por sanidad y educación) y rechazo frontal de su privatización o sometimiento al repago (que no copago, porque ya pagamos con nuestros impuestos y cotizaciones), sistema electoral más proporcional, cambios legislativos para impedir la corrupción, entre otras?

Si la respuesta es afirmativa, cabe una pregunta complementaria: ¿propone algo parecido la derecha? Evidentemente, no: todo lo contrario.

Es decir, si consideramos que en una nueva coyuntura económica debe abrirse una nueva etapa política en la que el PSOE retome un programa de cambio nítidamente de izquierdas para salir de la crisis, entonces está claro que pensaremos que debe ganar Rubalcaba.

Otra cosa son consideraciones del tipo no le creo porque el Gobierno de Zapatero ha aplicado tal o cual política, o, en términos de sal gruesa, afirmar que los cuadros del PSOE “ya no son un partido de izquierdas, ni un partido socialista ni socialdemócrata. El PSOE es hoy claramente un partido de centro puro, social-liberal, que tiene la suerte de que la derecha en este país es derecha pura y dura”, como hace el Sr. García Biel, que incluso va más lejos: “El PSOE, debe decirse claramente, es irrecuperable para la izquierda, hasta podría decirse que es nocivo que se presente como un partido de izquierdas, porque contamina a todas las izquierdas”. ¡Ahí es nada! ¡Penalti y expulsión!

Pero ¿quién tiene el sello para expedir certificados de izquierdas?, ¿quién puede arrogarse el derecho a afirmar que el otro no es de izquierdas?, ¿en nombre de qué pensamiento crítico y abierto –propio de la izquierda, se supone- se quiere situar en el campo ideológico opuesto a cientos de miles de militantes del PSOE?, ¿pero es que se considera que los millones de electores del PSOE que votan a este partido porque estiman que representa a la izquierda están equivocados, alucinados o, también objetivamente, por hacerlo, son de derechas?

Demasiadas veces en la historia quienes se creían en posesión de la única verdad y del certificado de la izquierda auténtica cometieron errores que los trabajadores terminaron pagando con creces.

No seré yo quien llame al voto útil, faltaría más.

Pero sí afirmaré alto y claro que votar a Rubalcaba es tan de izquierdas o más que hacerlo al candidato de IU, al de ICV o al de cualquier formación que se reclame de la izquierda. Ni más ni menos.

No me resigno a que, desde un discurso de salón, se nos invite a que la izquierda pase una temporada en la oposición para “regenerarse”. No me resigno porque frente a Aznar no vivíamos mejor. No me resigno porque no tenemos derecho a permitir sin más que los trabajadores o los sectores más débiles de la sociedad sufran el programa de una derecha que va a cargar contra el modelo social que hemos construido y a hacer retroceder las impresionantes conquistas de igualdad que hemos puestos en marcha.

¿O es que nos olvidamos de su discurso polvoriento sobre la España autonómica, de sus recursos contra la Ley del Aborto y la legislación que asegura la igualdad de todos independientemente de su orientación sexual, de su apuesta por la energía nuclear, de su posición respecto a la educación para la ciudadanía o de sus intereses a favor de la privatización de los servicios públicos?

Desde luego, yo no me olvido y por eso no quiero que gane la derecha. En la oposición no se vive mejor, sino que se pierde tiempo para el avance político y social.

El Gobierno al que ha pertenecido Rubalcaba no ha hecho todo bien, pero mucho sí. Lo hecho mal habrá que cambiarlo. Lo hecho bien, profundizarlo. Pero eso Rubalcaba debe ganar las elecciones.

Y ahora sí contesto a la primera pregunta de Nueva Tribuna: ¿puede ganar Rubalcaba?

Sí, si se presenta con el programa de izquierda de gobierno que empezó a apuntar en su discurso de aceptación de la candidatura el 9 de julio. Sí, porque su perfil y trayectoria (de promoción del estado del bienestar, de lucha contra el terrorismo, de adversario de la derecha, entre otras muchas cualidades) van a animar a muchos votantes progresistas desencantados. Sí, porque discurso y persona van a atraer a muchos votantes de izquierdas en todo el país y de todo origen político y social. Sí, porque hay una mayoría progresista en este país.

Puede ganar, pero, sobre todo, debe ganar. Y ese tiene ser el objetivo de todas las izquierdas, cada una desde su identidad y su derecho a tratar de ser hegemónica, papel que encarna hoy el PSOE.

miércoles, 25 de mayo de 2011

Se puede ganar a la derecha: mi artículo en Nueva Tribuna

Se puede ganar a la derecha

Carlos Carnero

25 Mayo 2011

Yo también estoy indignado. Sobre todo cuando compruebo que el capítulo “La #spanish revolution” comenzado a emitir en sesión continua el 15 de mayo, ha venido seguido por el episodio programado para la noche del 22 en versión color azul titulado “La #spanish involution”.

Pero en mi caso hay un segundo motivo de indignación: que algunos empiecen a dar por sentado que la victoria del PP en las elecciones municipales y autonómicas se repetirá inevitablemente en las generales de 2012.

No solo es irresponsable y muy típico de la izquierda española, sino que además no responde racionalmente a la realidad.

Primero, porque el voto en ambos comicios no tiene por qué ser el mismo: basta ver el número total de papeletas cosechadas por los partidos en las municipales, muy por debajo del que reciben en las generales, para comprobar que hay margen cuantitativo para la variación de resultados.

Y segundo, más importante: si algo ha quedado claro el 22 de mayo es que el PP es incapaz de rentabilizar el descenso socialista: donde estos pierden 1.500.000 electores, los otros ganan 500.000. A lo que habría que añadir el mínimo avance de IU (200.000 votos más, con la que está cayendo, es una magra cosecha).

Dicho todo esto, creo que es imprescindible para la izquierda mayoritaria y de gobierno, o sea, el PSOE, hacer tres cosas:

- resistir la presión de la caverna para adelantar las elecciones. No tanto por ganar tiempo, sino para evitar la zozobra del país en términos económicos. La decisión del Gobierno de permanecer ya ha cosechado sus primeros resultados: el descenso de la prima de riesgo de la deuda y su colocación a tipos inferiores a la última subasta. Y deberá servir para otros necesarios: cerrar la reforma de la negociación colectiva entre sindicatos y empresarios y finalizar la reestructuración de las Cajas.

- presentar un candidato a la presidencia del Gobierno sólido, conocido por el 100 % del electorado, respetado, con una alta valoración ciudadana verificada por haber demostrado al tiempo su capacidad para gestionar la cosa pública en sus temas más importantes (y espinosos) con solvencia y plantar cara a la derecha con éxito. Un candidato, por lo tanto, capaz de recuperar la confianza de la práctica unanimidad del electorado progresista en todo el territorio nacional.

- proponer un programa electoral que, una vez ordenada la casa en el terreno económico durante esta legislatura, contenga cuatro grandes líneas de contrato con la ciudadanía: la recuperación económica en base a políticas activas de creación de empleo (inversión pública, en primer lugar), no contemplando ni un solo recorte más del Estado del bienestar o de la capacidad adquisitiva, sino al contrario, la desaparición de los ajustes que están en vigor en cuanto sea posible; a tal fin, cambiar el eje para garantizar la salud de las cuentas públicas y su financiación: no disminuir más los gastos sino aumentar los ingresos, dejando a la deuda en segundo plano y situando en el primero el incremento de los ingresos fiscales, elevando la progresividad del sistema para que paguen más los que más tienen; un nuevo capítulo de continuidad en la ampliación de derechos llevada a cabo con fuerza a los largo de estos ocho años; y una regeneración radical de la vida democrática que incluya reformas imprescindibles: ya es hora de adoptar las listas abiertas, la proporcionalidad estricta (¡basta ya de que voten las hectáreas!) entre votos y escaños, la transparencia absoluta en la toma de decisiones, medidas nítidas frente a la corrupción y la berlusconización y, en fin, la puesta en marcha de cuantas formas de democracia participativa sean posibles: reformar la Constitución o la Ley Electoral no es imposible, hay que proponerlo si es preciso.

Por descontado, no se trata de protagonizar un giro de 180 grados que no tendría credibilidad. Pero sí de dar por concluida una etapa de estabilización económica cuya gestión, precisamente, permite ahora comenzar otra que tenga como guía la profundización del estado del bienestar y la reducción del paro, empezando por el juvenil y el de larga duración. Una etapa para la que es imprescindible reconstruir el bloque político de la izquierda política, sindical y social.

Creo que con apuestas de ese tipo (cuya formulación lleva en sí misma la autocrítica por los errores cometidos, faltaría más) se puede generar el necesario compromiso político demostrando, una vez más, que ni todos los políticos son iguales ni ha desaparecido la diferencia entre la izquierda y la derecha. Esto es, se puede conseguir que la indignación tenga consecuencias y las pague quien ha generado la crisis: la derecha.

Miguel Ángel Aguilar en El País: claro e inteligente

Excelente artículo de Miguel Ángel Aguilar en El País tras las elecciones municipales y autónomicas: claro e inteligente, como siempre, ahora que tantos periodistas se apuntan a caballo ¿ganador?

viernes, 1 de abril de 2011

Si Cameron se llamara Rajoy...

Si se aplicara en España el Plan de Ajuste que David Cameron está aplicando en el Reino Unido, habría que reducir en 60.000 millones de euros el gasto público, despedir a 250.000 funcionarios y aumentar un 245 % las tasas universitarias. Así lo afirma un estudio de la Fundación Ideas que podéis encontrar en el enlace y tenéis explicado en este vídeo. Mariano Rajoy ha declarado que le gusta el Plan de Cameron. ¿Traducción? No hace falta.

sábado, 22 de enero de 2011

Rabalcaba versus Rajoy: sigue la reflexión

Buen artículo el de Fernando Vallespín, ayer en El País, con el título "Miedo en el cuerpo", que versa sobre el tema que yo mismo abodaba en la entrada inmediatamente anterior a este en mi blog: la posible victoria del PSOE si se enfrentan como candidatos Rubalcalba y Rajoy. La reflexión es más interesante si cabe cuando en Sevilla la derecha se reúne en torno a Aznar y su discurso extremista.

lunes, 17 de enero de 2011

Elecciones 2012: la partida está abierta

Sondeo de la SER sobre intención de voto.

La distancia del PP sobre el PSOE es de 11 de puntos (mucho menor que la señalada en otros sondeos, por cierto).

Hay otros dos datos tan significativos como ese, pero en este caso intranquilizadores para los peperos: la mayoría no ve la necesidad de un cambio de gobierno y, si Alfredo Pérez Rubalcaba fuera el candidato socialista, vencería con claridad a un PP encabezado por Mariano Rajoy.

Es lo mismo que decía la última encuesta de El País, también comentada en este blog.

¿Moraleja?

Nada está decidido de cara a 2012, sino más bien al contrario.

Así se explican las prisas del PP y del ABC -entre otros medios de la derecha- por que haya elecciones anticipadas, ¿verdad?

domingo, 9 de enero de 2011

Un 38 % del electorado desearía que ganase el PP y un ¡37%! el PSOE (con la que está cayendo)

Relevante encuesta electoral para el PSOE la que publica hoy El País.

No se trata solo de que el PSOE recupere en un mes (un mes, repito) cuatro puntos respecto a la derecha, sino sobre todo de dos datos aún más significativos.

El primero: cuando se pregunta por quien desearía el encuestado que ganara las elecciones, un 38 % responde que el PP y un ¡37%! que el PSOE, con la que está cayendo. Solo hay una lectura posible: el enorme voto oculto socialista.

El segundo: con Rubalcaba como candidato, el PSOE ganaría de calle a un PP encabezado por Rajoy. Hipótesis interesante, sin duda.

sábado, 4 de diciembre de 2010

Rajoy, con los controladores de la huelga salvaje y contra el Gobierno y los ciudadanos


Huelga salvaje de los controladores contra la ciudadanía y las leyes. El Gobierno asume con responsabilidad y firmeza sus responsabilidades para defender a ambos: a la gente y a la legalidad. Mientras, el Sr. Rajoy se apunta a favor de los controladores contra el Gobierno y los pasajeros. Cada uno se define a sí mismo en momentos como este. Y esa definición queda para siempre.

sábado, 6 de noviembre de 2010

Zapatero, en Afganistán: la noticia más importante del día, sin duda

No me cabe ninguna duda de que la noticia más importante del día ha sido la visita del Presidente Zapatero (acompañado por las ministras Jiménez y Chacón) a las tropas españolas en Afganistán. ¡Qué diferencia entre la participación de España en esta misión de paz y reconstrucción en aplicación de la legalidad internacional con la decision del Gobierno del PP (incluido el entonces Vicepresidente Rajoy) de meternos en la guerra ilegal e inmoral de Iraq (bueno, ahora con Irak, tras las modificaciones de la ortografía del castellano decididas por las academias), una catástrofe que continúa pagando el precio de la entente Bush-Blair-Aznar!

domingo, 31 de octubre de 2010

Rajoy concita la unanimidad al desvelar parte de su agenda oculta

Don Mariano Rajoy cosecha las primeras reacciones de diferentes sectores sociales que han conocido un anticipo de su agenda oculta.

Su adhesión al durísimo plan de ajuste del Sr. Cameron ha recabado el rechazo de los sindicatos, que pueden comprobar que, frente a lo que a veces se ha dicho a la ligera, las políticas del PSOE y las del PP no son lo mismo.

Su propósito de recortar los derechos de las mujeres y los de las personas homosexuales, propiciando la modificación de las leyes del aborto y de la que ampara el matrimonio entre personas del mismo sexo, han recibido una dura constestación, que incluye calificativos de homofobia.

Y eso que el Director de El País anuncia en la entrevista que no ha publicado por falta de espacio lo dicho por el líder del PP sobre política exterior. Una lástima, la verdad, quedarnos sin conocer su agenda oculta también en este terreno.

Don Mariano se ha sincerado y muchas y muchos hoy ya saben lo que nos espera si llega al Gobierno. ¿Qué esperaban?

Rajoy desvela su agenda oculta

Hay que agradecer al Director de El País, Javier Moreno, la entrevista que ha hecho y hoy publica su periódico a Don Mariano Rajoy, Presidente del PP.

La agenda oculta de Don Mariano, a partir de hoy, ya no lo es tanto. Ahí van tres perlas de la entrevista:

- de llegar al Gobierno, aplicaría un ajuste similar al del Primer Ministro británico, Sr. Cameron, que ha convertido a los planes del resto de gobiernos europeos (incluido el español) en un juego de niños. La extrema dureza de dicho plan, que implica drásticos recortes en el estado del bienestar, es la referencia del PP.

- de llegar al Gobierno, derogaría (en sus palabras, afirma que no se compromete a no hacerlo, que es lo mismo) la Ley que ha permitido el matrimonio de personas del mismo sexo: en consecuencia, negaría un derecho esencial ejercido ya por miles de españoles.

- de llegar al gobierno, lo haría pensando en la plena honradez de D. Francisco Camps, haciendo caso omiso de las evidencias. Un magnífico código ético.

No me extrañaría que, poco a poco, la recuperación de la iniciativa política por parte del Gobierno y el conocimiento formal de las ideas del PP fuera dando la vuelta a las encuestas.

Seguro que hoy el entrevistado se arrepiente de la entrevista... Pero espero que muchos, empezando por las centrales sindicales, no.