domingo, 31 de enero de 2010

Ha fallecido Howard Zinn

Nos llega desde California una mala noticia: ha fallecido Howard Zinn, el gran historiador norteamericano de izquierdas. El obituario que hoy publica El País resume su trayectoria, desde su obra hasta su activismo.

Abro las páginas de su obra magna, "La otra historia de los Estados Unidos" ("A people's History of the United States") y no me resisto a rendirle homenaje reproduciendo las últimas palabras del libro:"Los lectores y los escritores casi siempre hemos estado en el lado de los guardianes. Si entendemos eso, y actuamos en consecuencia, la vida no sólo será más satisfactoria ahora mismo, sino que nuestros nietos o nuestros biznietos quizás puedan ver un mundo diferente y maravilloso".

En ello estamos, Howard. Hasta siempre.

sábado, 30 de enero de 2010

Guerra de Irak: no se arrepienten de nada. "No regrets"

Y no se arrepienten de nada. "No regrets". Con esta frase cerró ayer el Sr. Blair su comparecencia ante la Comisión de Encuestra del Reino Unido sobre la Guerra de Irak. Poca diferencia con palabras pronunciadas en castellano o también en inglés poco antes. Ni falsas evidencias, ni intereses ocultos, ni muertos, ni vivos, ni destrucción, ni responsabilidad política o moral. Nada de nada, pelillos a la mar. La mar salada. Aquí tenéis un excelente editorial de The Guardian sobre la citada comparecencia. Lo dicho. No se arrepienten de nada. "No regrets". Nosostros tampoco.

Buceando en la historia de Europa: "La noche de los tiempos", de Muñoz Molina

No todo iba a ser hablar de la Presidencia Española de la UE, que no solo de pan vive el hombre...

Así que hoy me gustaría seguir escribiendo sobre Europa a través de la literatura, elogiando un libro que acabo de terminar: "La noche de los tiempos", de Antonio Muñoz Molina.

Difícil, sin duda, describir tiempos como los que abarca el libro: los prolegómenos y el estallido de la Guerra Civil española a partir del golpe de los militares insurrectos del 18 de julio de 1936. Pero a través de la páginas (casi 1.000) de la novela de Muñoz Molina he podido reconocer los pensamientos y, sobre todo, las sensaciones (la luz, el color, los olores, el ambiente, la geografía física y humana)que yo mismo había imaginado viviendo aquellos días.

Descripciones extraordinarias (aunque fugaces)de personajes históricos, como las del que fue Presidente del Consejo Don Juan Negrín -al que siempre he admirado por su firmeza, su coraje y su lucidez- o la del Presidente de la República Don Manuel Azaña -por el que siento un profundo respeto, anclado sobre todo a partir de la lectura de sus Diarios-.

Y un final tan moral que, aunque es difícil de esperar, uno podía/debía haber imaginado desde el primer momento.

Bravo por Muñoz Molina. Porque bucear en aquellos tiempos es hacerlo en la historia de Europa. Y él lo hace a fondo.

martes, 26 de enero de 2010

Intervención en el Parlamento de Cataluña

Bueno, amigas y amigos. En este peregrinar explicando a la ciudadanía la Presidencia Española de la UE, ayer intervine en las XIX Jornadas sobre la UE organizadas por el Movimiento Europeo de Cataluña en el Parlamento de esa Comunidad.

Mejor que intentar contaros yo mismo mis palabras, reproduzco a continuación la entrada de en su blog de Eva Peña, que también tenéis en el enlace:


"Lunes 25 de enero de 2010
El movimiento europeo en plena forma

Esta mañana, con un tiempo típicamente bruselense en Barcelona, me he dirigido al Parlament de Catalunya, paraguas en ristre, para asistir a una prometedora jornada europeísta, concretamente la XIX Jornada del Consell Català del Moviment Europeu. Ante una sala abarrotada de eurodiputados, periodistas, politólogos y también algunos profesores, empresarios y estudiantes, se han vivido intensos momentos de debate sobre los retos que afronta Europa para ser creíble, las trampas que esconde el Tratado de Lisboa, el papel que debería cumplir la Presidencia española y por fin la fórmula para ayudar a las empresas europeas a triunfar en el mundo globalizado.

En vista de la vastedad del programa esperaba encontrar una buena dosis de la típica retórica vacía, aderezada con algunas palabrejas de la jerga comunitaria. Nada más lejos de la realidad. Tras presentaciones, abre fuego el Embajador en misión especial para proyectos de la UE, Carlos Carnero, quien tiene por costumbre no defraudar como ponente, por su pasión y convencimiento característicos, que hoy ha vuelto a manifestar constatando que Lisboa da vida al movimiento europeo y dota de contenido federal a las instituciones.

Certeramente puntualiza que cuando emplea el término federal lo hace en su acepción más positiva, es decir no centralizado y no burocratizado, sino basado en la gestión compartida. Por ello admite Carnero que Lisboa jamás habría sido el resultado de una CIG (conferencia intergubernamental), y que sin la Convención Constitucional este Tratado jamás se habría pergeñado, de ahí que bautice a Lisboa como el hijo de la Constitución, con una similitud genética del 95% entre ambos, lo cual es mucho decir, y destaca el nuevo y poderosísimo Parlamento Europeo, al que textualmente cataloga como mucho más poderoso que el más poderoso de los parlamentos nacionales de la Unión. Lisboa justifica por tanto, a juicio del orador, el uso de ese instrumento por parte de la Presidencia española para innovar, de ahí que valore la agenda española tan amplia y ambiciosa aún a riesgo, no ya de que resulte anodina como dicen, sino que no se alcancen los objetivos. Por ello desgrana algunos de los retos ineludibles, a saber:

- Lograr que el Servicio Europeo de Acción Exterior esté funcionando en abril de 2010 (nutriéndose de funcionarios ya en plantilla del Consejo y la Comisión, y aprovechando las oficinas de las delegaciones de la Comisión en el mundo, que por primera vez representarán a la UE como entidad jurídica).
- Aprobar y desplegar la cláusula de solidaridad en el semestre.
- Trabajar por el mercado energético común.
- Desarrollar la digitalización del comercio electrónico.
- Concretar el espacio europeo de educación superior (más allá de Bolonia).

Destaca Carnero, no sin cierto ánimo provocador, que tras el fracaso de Copenhague sería inimaginable un mundo gobernado por un G2 sin Europa como actor internacional, de ahí el interés en que el SEAE sea una realidad, y se dote de un reglamento adecuado para empezar a rodar y con el tiempo propiciar una política de seguridad común y una única voz de la UE en el mundo. El optimismo de Carnero no se ve enturbiado por las preguntas más escépticas (o las que directamente atacan a la credibilidad dudosa de Zapatero para liderar "algo") en la ronda de debate, e insiste en que el trabajo en la Unión es un tour de force de visiones enfrentadas, pero que España es un país ahora mismo totalmente al servicio de la causa, y por ello la ambiciosa agenda europeísta presentada por el Gobierno de España se pretende tenga continuidad en las posteriores presidencias belga y húngara. Cosecha aplausos Carnero, a pesar de que no ha respondido a las alusiones a la poca autoridad de España para dar recetas económicas o cuestionar la eficacia de la estrategia Lisboa 2010, dado que ahora mismo incumplimos el propio Pacto de Estabilidad y Crecimiento. Perdonado está porque representa al gobierno español, y esperar autocrítica de un político profesional sería pedir demasiado. Con todo, me llevo una imagen positiva del Embajador y ha demostrado saber qué teclas hay que tocar para seguir por la senda de la integración."

viernes, 22 de enero de 2010

Unión económica europea: plus ultra - Mi artículo en Nueva Tribuna

Pues yo también me lanzo a opinar sobre la propuesta española de unión económica europea. Lo hago a través de un artículo que acabo de publicar en Nueva Tribuna, que tenéis en el enlace y reproduzco a continuación:

Unión económica europea: plus ultra
* Carlos Carnero

NUEVATRIBUNA.ES - 22.1.2010

El archireproducido –en la prensa conservadora española, sobre todo- comentario editorial del Financial Times que criticaba con particular dureza el programa de la Presidencia Española de la UE nada más comenzar su semestre está teniendo, paradójicamente, tantas consecuencias positivas que, a fin de cuentas, deberíamos agradecer al rotativo británico haberlo publicado porque ha servido para subrayar dónde está lo realmente importante de lo que nuestro país pretende al frente del Consejo de la Unión. Me explico.

El quid de la cuestión, en esta Europa de 2010, estriba en si estamos decididos a ir más allá de lo que tenemos, traspasando fronteras virtuales que se habían convertido en tabús intocables o en dogmas irrebatibles, empezando por ese que, repetido hasta la saciedad, la crisis económica y financiera se ha encargado de poner directamente en cuestión: la unión económica estaba prácticamente culminada con la entrada en vigor del euro y solo podía entenderse como tal al conjunto formado por la moneda, el Pacto de Estabilidad y Crecimiento, el mercado único y la coordinación abierta en lo social que hemos conocido como Estrategia de Lisboa, aderezado todo ello con un presupuesto comunitario que alcanza a duras penas el 1 % del PIB de la UE.

Pero la crisis, la emergencia en la globalización de nuevas potencias, el retraso europeo en I+D+i, la caída de del crecimiento (incluso en Alemania: un 5 %) o el aumento del paro (empezando por nuestro país), han puesto de manifiesto que contando únicamente con aquellos mimbres (útiles, necesarios, desde luego) la UE seguirá siendo como tal Unión un enano económico incapaz de garantizar, y al alza, lo que de verdad importa: el empleo, la calidad de vida y el estado del bienestar.

Por eso, España, al frente de la UE, se ha decidido a afirmar algo tan clásico como “plus ultra”, planteando lo absolutamente necesario y, claro está, levantando algunos gritos de “anatema” y, por el contrario, muchas exclamaciones de “ya era hora”, como se ha demostrado en el pleno del Parlamento Europeo con motivo de la comparecencia de Rodríguez Zapatero.

Y no nos engañemos: cuando se habla de unión económica se habla de unión política, pues una y otra son indisolubles, a los ojos de la ciudadanía y, por descontado, de los socios terceros, desde los Estados Unidos a China.

La propuesta española, compartida por la Comisión Europea, de sustituir la Estrategia de Lisboa por una Estrategia de Crecimiento y Empleo 2020 basada en un conjunto de decisiones comunes, indicadores objetivos y estímulos –que podríamos denominar condicionalidad positiva- presupuestarios es la que la UE de hoy y del futuro necesita, pues solo actuando como un gigante económico en tanto que Unión, Europa será capaz de ocuparse del día a día de la gente.

Para eso, la UE necesita un auténtico gobierno económico y social en el que el euro y el Pacto de Estabilidad y Crecimiento sean instrumentos y no fines, junto con otros como un Tesoro suficiente que le permita intervenir de manera eficaz en el ciclo económico mundial e interno. Los trabajadores europeos en primer lugar, pero también los empresarios, saben que eso es lo que hay que hacer cuanto antes, más allá de diferencias puntuales. Por ello, la Estrategia 2020 requiere de un Pacto Social Europeo que renueve el que nos ha permitido estas décadas gloriosas.

Deberán superarse muchas reticencias. Leeremos muchos editoriales en contra. Nos meterán muchos palos en las ruedas. Pero el camino irá haciéndose, entre otras razones porque los desarrollos cuantitativos experimentados en la construcción europea –ya que vamos de clásicos- terminarán generando otros cualitativos.

Ya digo: plus ultra.

Promoviendo la unión económica europea: López Garrido en El País

Buen artículo de Diego López Garrido, Secretario de Estado para la UE, explicando en El País los objetivos que la Presidencia Española del Consejo se marca para responder a la crisis económica y garantizar el modelo social europeo. Os lo recomiendo.

La Presidencia Española aprueba con nota ante el Parlamento Europeo

Termina una semana trepidante para la Presidencia Española de la UE que ha girado en torno a la la presentación de su Programa ante el Pleno del Parlamento Europeo por el Presidennte en funciones del Consejo y del Gobierno de nuestro país, José Luis Rodríguez Zapatero.

He tenido la oportunidad de viajar a Estrasburgo con la delegación española, acompañando al Secretario de Estado para la UE, Diego López Garrido, y, por lo tanto, participando directamente en ese momento.

Mi valoración de la presentación y de la acogida de la Eurocámara -con la experiencia que me da haber oído desde mi escaño treinta hechos similares de otros tantos semestres- no puede ser más positiva: está claro que los propósitos de fondo y forma de la Presidencia Española no solo concitan el apoyo de la izquierda, sino también de los liberales y de buena parte del PPE.

Más aún, aúnan las intenciones de la Comisión Europea -como dejó meridianamente claro su Presidente, José Manuel Durao Barroso- y también de Van Rompuy como cabeza del Consejo Europeo.

Tengo la impresión de que el semestre español va a estar a la altura de la nueva UE que ha nacido con el Tratado de Lisboa y, sobre todo, de las respuestas que la ciudadanía espera a sus problemas, empezando por los derivados de la crisis económica.

viernes, 15 de enero de 2010

Los primeros pasos ciudadanos de la Presidencia Española de la UE

Publico un nuevo artículo en Diario Crítico sobre la Presidencia Española de la UE, en una colaboración que pretende ser semanal y convertirse casi en una bitácora de estos seis meses apasionantes. LO tenéis en el enlace y lo reproduzco a continuación:

"Los primeros pasos ciudadanos de la Presidencia Española de la UE
15-01-2010 - Carlos Carnero

La Presidencia Española de la UE empieza ya a dar sus frutos en cuestiones que interesan directamente a los ciudadanos. Así lo ha puesto de manifiesto la reunión celebrada en La Granja por los Ministros para Europa de los 27, convocada por el Secretario de Estado para la UE, Diego López Garrido.

Si algo caracteriza al Tratado de Lisboa -heredero directo de la Constitución elaborada por la Convención- es su carácter ciudadano, tanto por su empeño en facilitar la toma de decisiones -eficacia- como en hacerlo de forma parlamentaria y transparente -democracia- en cuestiones que afectan la vida cotidiana de la gente.

Es precisamente así como la Unión conseguirá abrir una nueva etapa en la que la distancia que la separa de la opinión pública se acorte sustancial y progresivamente, desde luego. Pero no sólo.

Otra medida imprescindible para conseguirlo es poner en marcha cuantos mecanismos de promoción y ejercicio de derechos y de democracia participativa sea posible. De nuevo la Constitución Europea ha dejado su impronta en el Tratado de Lisboa.

Por ejemplo, en 3 cuestiones esenciales: el carácter vinculante de la Carta de Derechos Fundamentales de la UE, el mandato para que la Unión como tal -contando ya con personalidad jurídica propia y única, tema del que fui en su día ponente del Parlamento de Estrasburgo- suscriba el Convenio Europeo de Derechos Humanos del Consejo de Europa y, finalmente, la Iniciativa Ciudadana Europea (ICE).

Toca a la Presidencia Española impulsar la regulación del ejercicio de la ICE, una vez que la Comisión Europea ha lanzado un libro verde a tal efecto, habida cuenta de que el Ejecutivo comunitario deberá en su día efectuar una propuesta de reglamento que será decidido por el Consejo y el Parlamento Europeo por procedimiento legislativo ordinario -es decir, a medias, para entendernos-.

El objetivo es garantizar que la ICE -un complemento, que no un sustituto del acto fundamental de la democracia europea que es, como en toda democracia, el voto (sea para elegir el Parlamento Europeo o los parlamentos nacionales de los que saldrán los gobiernos que formarán el Consejo)- sea accesible para los ciudadanos y, a la vez, sólida en su ejercicio.

Para ello, hay bastante consenso entre los estados miembros de la UE –como se ha puesto de manifiesto en La Granja- en que el número de países del que debería proceder el millón de firmas necesarios para activar la ICV proceda de al menos 1/3 de los socios comunitarios (hoy, 9), que de cada país con personas que la suscriban se consigan al menos firmas de un 0,2 % de sus ciudadanos y que la edad mínima para participar sea la que en cada lugar se fije para votar en las elecciones a la Eurocámara. Todo ello acompañado de dos cuestiones muy claras: contar con mecanismos eficaces de verificación de la autenticidad de las firmas y, desde luego, que, como dice el Tratado en su artículo 11.4, las ICV versen sobre competencias de la UE y poderes de la Comisión, quedando excluidas -quizás a través de un control con anterioridad- todas aquellas que vayan contra los valores fundamentales de la Unión.

En esas condiciones, la ICV podría ser un instrumento útil que haría a la construcción europea más ciudadana, que buena falta hace. España puede lograrlo durante su Presidencia."

Presentación a la sociedad civil de la Presidencia Española de la UE

Hoy hemos presentado en la Casa de Ámérica de Madrid las prioridades de la Presidencia Española de la UE a la sociedad civil.

Ha sido un acto importante, al que han asistido 200 personas representativas de la sociedad española europea y europeísta, desde sindicatos (UGT y CC.OO.) hasta empresarios (CEOE), pasando por movimientos de la mujer, entidades de la juventud, universidades, fundaciones, asociaciones, plataformas, etc.

Han estado todos aquellos que han sido parte activa en la preparación del Programa de la Presidencia, que se han empeñado en su divulgación y difusión, que están comprometidos con su éxito, que creen y trabajan por Europa, desde su independencia.

Ha tomado primero la palabra la Directora de la Casa de América, luego he intervenido yo -mostrando mi emocíón y reconocimiento a todos los presentes-, luego lo ha hecho el Secretario de Estado para la UE, Diego López Garrido (como intervención central) y hemos finalizado con la interpretación del Himno a la Alegría por el Coro de la ONCE.

También hemos aprovechado para presentar la renovada web de Hablamos de Europa.

Un éxito, sin duda.

jueves, 14 de enero de 2010

Europaensuma: una nueva entidad europeísta que va a dar mucho juego

Volviendo ayer de La Granja (donde tuvo lugar la reunión informal de Ministros para Europa de los 27 estados miembros de la UE, con un excelente resultado, por cierto) participé en Madrid, junto a la Embajadora de Hungría en España, en una tertulia sobre la Presidencia Española de la UE organizada por "Europaensuma", una entidad animada y animosa de europeístas que va a dar mucho juego, estoy seguro, en la reflexión y propuesta sobre el presente y el futuro de la Unión. En este enlace tenéis la nota de prensa de Europa en suma sobre esa actividad.

Nace un nuevo portal de noticias sobre la UE: www.euroxpress.es

Nace un nuevo e interesante portal de noticias sobre la Unión Europea: www.euroxpress.es Y salen con una entrevista mía, que puedes encontrar en el enlace y reproduzco a continuación:

"Carlos Carnero ha sido eurodiputado socialista durante 15 años y miembro de la Convención europea que redactó el proyecto de Constitución. Desde junio de 2009 es Embajador especial para proyectos de integración europea y, desde la Secretaría de Estado para la UE, ha trabajado en primera línea para preparar la presidencia española de la Unión.

euroXpress- La presidencia española de la UE tiene como gran prioridad el desarrollo del Tratado de Lisboa, ¿pero en qué aspectos concretos se va a centrar?

Carlos Carnero- Hay que tener en cuenta que el salto cualitativo que proporciona Lisboa es tal que nos vamos a encontrar con una nueva UE, más democrática y más eficaz. Vamos a tener más competencias, más procedimientos de toma de decisiones con mayoría cualificada, más codecisión entre el parlamento y el consejo, más elementos ciudadanos, más derechos… en suma, más Europa. Por tanto, las prioridades son muchas, pero hay tres fundamentales: que se regule la iniciativa ciudadana, que se inicie el trabajo para que la UE suscriba el Convenio europeo de Derechos Humanos y que se lance el Servicio europeo de Acción Exterior.

eXp- La política exterior, precisamente, es una de las grandes bazas del Tratado de Lisboa, pero existe ya una nueva «superministra de Exteriores», ¿qué papel le queda a la presidencia española?

C.C.- Vamos a tener nuevos instrumentos para desarrollar una política exterior y de defensa, pero para aplicarlos hay que tener antes una política. Queremos hacer un esfuerzo de definición de la posición europea en el mundo pero como el movimiento se demuestra andando, no vamos sólo a reflexionar sin actúar. Vamos a tener muchas cumbres internacionales en este semestre y en todas queremos decisiones concretas y verificables, que sean útiles para tomar decisiones.

eXp- Aunque se ha pretendido dar una sensación de que no hay rivalidad, no cabe duda de que la existencia de un presidente estable de la Unión quita peso al presidente de turno, sobre todo, en el ámbito internacional.

C.C.- Se equivoca quien piense que esto es una cuestión de protagonismos. A la presidencia española le viene muy bien que haya un presidente estable y una ministra de Exteriores. Será un equipo detrabajo que va a funcionar como un reloj. Hay un entendimiento muy bueno con Van Rompuy y Ashton.

eXp- Van Rompuy ya ha convocado un Consejo para febrero y la crisis y el empleo son los primeros temas a abordar. ¿Qué propone la presidencia española?

C.C.- Vamos a ser muy radicales. La estrategia de Lisboa no cumplió sus objetivos y no queremos renovarla ahora, sino poner en marcha otra por el crecimiento y el empleo, la UE2020. Queremos que se tome nota de que existe una situación distinta a la del año 2000, que se integren todos los sectores que crean empleo y que pueda haber medidores para saber cómo avanzamos. El alto índice de paro en España hace que seamos los más interesados en que esto salga adelante.

eXp.- La estrategia UE2020 plantea un nuevo modelo laboral y los sindicatos temen que implique recortes en los derechos de los trabajadores.

C.C.- Nada más lejos de la intención de la presidencia española, que será espejo de lo que pasa en el país. El gobierno ha sido muy claro. El cambio debe hacerse reforzando el modelo social europeo. Estamos atendiendo con mucho interés las propuestas sindicales para impedir que las normas del mercado único terminen primando sobre las relaciones laborales.

eXp- A medida que pasa la recesión, se habla menos de la supervisión de los mercados financieros.

C.C.- A España le toca poner en marcha esos mecanismos. Nada más y nada menos que la regulación para que funcionen las dos autoridades que se ha decidido crear, macro y micro. Lo tenemos como prioridad en nuestro programa y esperamos sacarlo en estos meses. La decisión está tomada con el apoyo de todos, así que tienen que constituirse y cuanto antes, mejor.

eXp- También en este semestre habrá que retomar un camino sobre el cambio climático después del fracaso de la Cumbre de Copenhague, en la que Europa quedó al margen de las decisiones.

C.C.- No estoy de acuerdo en que Europa haya quedado al margen en Copenhague, es más, lo que se ha conseguido ha sido gracias a Europa. Hay otros países que no querían llegar a un mínimo común denominador y están muy lejos de lo que nosotros hemos puesto en marcha. La presidencia española se va a ocupar de eso, del Año de la Biodiversidad, del nuevo plan energético y de la reducción de emisiones. Lo que ha pasado en Copenhague demuestra cuál sería el nivel de decisiones internacionales si realmente el sistema multilateral estuviera basado en una estructura G-2 Estados Unidos y China nunca llegarían tan lejos como la UE.

eXp- Ha citado usted el Plan energético que nunca acaba por concretarse.

C.C.- Será un plan centrado en la eficiencia energética, la promoción de las renovables, los acuerdos con países terceros y las redes de energía. Queremos garantizar sostenibilidad, eficacia y ausencia de sustos. Estamos por la diversificación energética.

eXp- Entre las prioridades de la presidencia española se ha citado mucho el asunto de la igualdad y la violencia de género. ¿ Hay capacidad para hacer algo efectivo?

C.C. –España es abanderada en estos temas y queremos sacar adelante dos cosas: la creación del Observatorio europeo contra la violencia de género y la ley de protección de las víctimas. Es fundamental avanzar en el Espacio europeo de la Justicia sobre mujeres, niños, ascendientes, que son víctimas de la violencia de género en toda Europa.

eXp- Las políticas de inmigración irregular son un gran fracaso en Europa. ¿Existe algún proyecto para mejorarlas?

C.C. – La presidencia española tiene que evaluar cómo está funcionando el Pacto europeo por la inmigración, reforzar Frontex, garantizar políticas para la integración de la inmigración legal y combatir la ilegal. Hay que aplicar decisiones que ahora se tomarán por mayoría cualificada. Serán importantes las cumbres que se van a celebrar con América Latina y la Unión por el Mediterráneo. Durante la presidencia belga tendrá lugar la cumbre con África, en la que España participará como presidencia compartida.

eXp- Este semestre debería haber novedades en la ampliación europea. ¿Esto supone algún problema para la presidencia?

C.C.- No, nos gustaría dejar cerrada la negociación con Croacia y abrir nuevos capítulos con Turquía. Además estamos a favor de que se abran con Islandia y Macedonia. España está por incluir y no por excluir. Es el caso de Turquía, que es país candidato. Europa tiene que cumplir sus compromisos políticos por razón de principios y de eficacia.

eXp- Un programa ambicioso para la presidencia del que los ciudadanos pueden quedar al margen, como tantas otras veces…

C.C. Queremos que ésta sea la presidencia de los ciudadanos, en la que tomemos decisiones que afecten a la vida cotidiana de la gente. Una presidencia de derechos, de potenciar la igualdad social, de género y de territorios. Una presidencia social, con la estrategia de crecimiento y empleo… Lo que queremos demostrar es que Europa ha vuelto para quedarse. Ahora hay que actuar para que se note y que la gente se sienta orgullosa de esta Unión que hemos construido."

domingo, 10 de enero de 2010

Ni respeto ni silencio: de acuerdo con Cebrián en El País

Mi pleno acuerdo con el artículo que publica hoy Juan Luis Cebrián en El País sobre la condena a dos periodistas de la SER hecha publica recientemente por un juez de Madrid. La libertad de expresión e información no puede ser menoscabada en ningún caso.

Mi entrevista sobre la Presidencia Española en la web de la Comisión Europea

Os invito a leer mi entrevista en la web de la Representación en España de la Comisión Europea sobre los objetivos de la Presidencia Española de la UE, que reproduzco a continuación:

Entrevista con Carlos Carnero, Embajador especial para proyectos de integración de la UE

07/01/2010

“Europa ha vuelto para quedarse”
Con la entrada en vigor del Tratado de Lisboa, “Europa ha vuelto, para quedarse” y la presidencia española de la UE, durante el primer semestre de 2010, va a ser la primera oportunidad para que el ciudadano lo note. Lo dice Carlos Carnero, embajador especial para proyectos de integración de la UE.

Desde la Secretaría de Estado para la Unión Europea, Carlos Carnero, que ha sido eurodiputado durante 15 años y miembro de la Convención que redactó el proyecto de Constitución europea, ha trabajado en primera línea en los preparativos de la presidencia española. Con él, hemos repasado los objetivos y prioridades del proyecto español para impulsar esta nueva etapa de la Unión Europea.

El Tratado de Lisboa, un salto cualitativo
“Lo primero que se plantea la presidencia española es el desarrollo del Tratado de Lisboa, porque consideramos que pone en marcha una nueva Unión, como hizo el Tratado de Maastricht en su momento. El salto cualitativo es tal que nos vamos a encontrar con una UE más democrática, más eficaz, con más competencias, más procedimientos de toma de decisiones por mayoría cualificada, más codecisión entre el Parlamento y el Consejo, más atención al ciudadano, más derechos…”

Participación, derechos y diplomacia
“El desarrollo del Tratado de Lisboa abre muchos campos y muy diversos, pero las prioridades fundamentales para la presidencia española son tres: que se regule la iniciativa ciudadana europea, que se inicien los trabajos para que la UE suscriba el Convenio Europeo de Derechos Humanos del Consejo de Europa y que se lance el Servicio Europeo de Acción Exterior.”

Europa como actor global
“Vamos a tener nuevos instrumentos con el Tratado de Lisboa para desarrollar una política exterior y de seguridad común. Pero para aplicarlos, hay que tener esa política. Queremos hacer un esfuerzo de definición de la posición europea en el mundo. No se trata de reflexionar sin actuar. Durante la presidencia española vamos a celebrar cumbres con Estados Unidos, América Latina y el Caribe, la Unión por el Mediterráneo, Rusia, Japón, Canadá, Marruecos… y en todas queremos tomar decisiones concretas y verificables en su aplicación, que sean útiles para tomar decisiones.”

Nuevos cargos institucionales, un equipo único
“Se equivoca quien piense que con los nuevos cargos del Tratado va a haber una lucha de protagonismos. A la presidencia española le viene muy bien que haya un presidente estable de la UE y una “ministra de Exteriores”. Será un equipo de trabajo que va a funcionar como un reloj. Hay un entendimiento muy bueno del gobierno español con Van Rompuy y Catherine Ashton. También va a haber una nueva Comisión europea y estamos muy satisfechos con la propuesta de colegio de Comisarios que ha hecho el presidente Barroso. La responsabilidad que ha adjudicado al comisario español, Joaquín Almunia, es clave, por la cartera de Competencia y por la vicepresidencia de la Comisión.”

Clima y energía compatibles
“Lo que se ha conseguido en la Cumbre del Clima de Copenhague ha sido gracias a la UE, pero hay países que no querían llegar a un mínimo común denominador y están muy lejos de lo que nosotros hemos puesto en marcha para reducir las emisiones un 20% en 2020. La presidencia española va a trabajar sobre esa agenda, pero también con el plan energético 2010-2012 para garantizar el suministro y la eficiencia. Lo que ha pasado en Copenhague demuestra cuál sería el nivel de decisiones internacionales si realmente el sistema estuviera basado en una estructura G-2. Estados Unidos y China nunca llegarían tan lejos como la UE.”

Reforzar el modelo social europeo creando empleo
“Para salir de la crisis y crear empleo vamos a ser muy radicales. Hay una nueva estrategia de crecimiento y empleo que responde a una situación distinta a la del año 2000. Hay que tomar nota de eso e integrar a todos los sectores que crean trabajo: cambio climático, energía, investigación, desarrollo, espacio europeo de educación superior, formación profesional, etc. El alto índice de paro en España hace que seamos los más interesados en que esto salga adelante y debe hacerse sin recortes, reforzando el modelo social europeo.”

Igualdad de género y protección a las víctimas
“Queremos sacar adelante dos cuestiones durante la presidencia. La primera, crear el Observatorio contra la violencia de género, un centro que sea capaz de establecer estándares, mediciones y análisis para tomar decisiones. Y en segundo lugar, la ley europea de protección a las víctimas de violencia de género. Es fundamental avanzar en el espacio europeo de la justicia sobre mujeres, niños, ascendientes, que son víctimas en toda Europa. España es un país abanderado en estos temas.”

Una presidencia de y para los ciudadanos
“Tenemos que tomar decisiones que afecten a la vida cotidiana de la gente. La presidencia española va a ser una presidencia de derechos, de potenciar la igual social, entre hombres y mujeres y entre territorios. Queremos sacar adelante la directiva contra la discriminación. Pero también será una presidencia social, con la estrategia de crecimiento y empleo. Lo que queremos demostrar en estos meses es que Europa ha vuelto para quedarse y ahora hay que actuar para que se note. Durante mucho tiempo, la gente ha tenido la sensación de que Europa no estaba o estaba ahí, pero como parte del paisaje, discutiendo sobre su ombligo. Eso se ha acabado. Ahora hay que aplicar lo que tenemos para que la gente se sienta orgullosa de esta Unión que hemos construido.”

sábado, 9 de enero de 2010

Tres buenas noticias para la ciudadanía con motivo de la Presidencia Española de la UE

La ciudadanía va a estar en el corazón de la Presidencia Española, tanto en el Programa político como en el esfuerzo por fomentar la participación.

Por eso, a resaltar tres buenas noticias en ese sentido: una, la puesta en marcha de una renovada a fondo web Hablamos de Europa, que va a promover la información, la actuación y el debate, y dos, la presentación el próximo día 15 de la Presidencia a la sociedad civil, en un acto que tendrá lugar en la Casa de América y en el que intervendrá el Secretario de Estado para la UE, Diego López Garrido.

Será este último un acto de reconocimiento y compromiso: reconocimiento porque el Programa de la Presidencia debe mucho a la sociedad civil española que ha acompañado de forma proactiva la preparación del semestre; de compromiso porque con esa sociedad civil se cuenta para el éxito de la Presidencia y su comprensión crítica por parte de la ciudadanía.

Además -y esta es la tercera- en los próximo días se abrirá también el plazo de presentación de proyectos a la convocatoria Hablamos de Europa de la Secretaría de Estado. Se espera un número elevado de los mismos, en correspondencia con los seis meses de Presidencia Española y la alta capacidad de la sociedad civil interesada en los asuntos europeos.

Puesta de largo de la Presidencia Española: Gala impresionante, inteligente gesto de Zapatero

Ayer tuvo lugar en el Teatro Real la Gala con la que se presentó oficialmente la Presidencia Española de la UE. Un maravilloso espectáculo cultural en el que la tradición y la modernidad de nuestro país se fundieron en el número final de María Pagés y Tamara Rojo bailando al ritmo del Himno de Europa, interpretado por el Coro Nacional. Fue francamente emocionante: esa música representa la unidad de los europeos en torno a valores y las dos artistas encarnaron a la perfección la capacidad de España para enlazar con la historia y el corazón de los mismos. Así lo vi y, sobre todo, lo sentí yo mismo.

Como prólogo a la Gala, en el marco del acto político, gesto inteligente el del Presidente Zapatero al, tras recibir el testigo de la Presidencia del Ministro de Exteriores sueco Bildt y enseñárselo al Rey, compartirlo con Van Rompuy y Barroso, en tanto que cabezas del Consejo Europeo y de la Comisión Europea, respectivamente. La unión hace la fuerza, sin duda.

lunes, 4 de enero de 2010

La visibilidad bien entendida de la Presidencia Española: mi artículo hoy en diariocritico.com

Acabo de publicar un artículo titulado "La visibilidad bien entendida de la Presidencia Española" de la UE en ww.diariocritico.com. Lo tenéis en este enlace y también lo reproduzco a continuación:

La visibilidad bien entendida de la presidencia española

04-01-2010 - Carlos Carnero

Despega sin retrasos ni turbulencias la Presidencia Española del Consejo de la Unión Europea.

Lo hace con una tripulación experimentada por haber cruzado el charco semestral en tres viajes anteriores (1989, 1995 y 2002), que cuenta con un avión renovado (el Tratado de Lisboa), un plan de vuelo adecuado (el Programa político, disponible en http://www.eu2010.es) y consensuado (la Proposición No de Ley aprobada por el Congreso a propuesta de PSOE, PP, CiU y PNV) y con un pasaje decididamente europeísta (la ciudadanía española), como no dejan de señalar todos los sondeos.

Había ganas de empezar este semestre, al menos por dos razones: porque el trabajo por delante es mucho y porque va a estrenarse una nueva maquinaria con la que esa labor podrá llevarse a cabo de forma más eficaz y democrática.
En realidad, la Presidencia Española de la UE deberá conseguir transmitir con hechos y con palabras que Europa ha vuelto –tras varios años de debatir sobre su forma y su futuro, que han provocado un notable despiste de la opinión- para quedarse. Si al final de estos 180 días se ha conseguido demostrar de forma suficiente que eso es así, el balance podrá considerarse netamente positivo.

En medio año es imposible resolver problemas que necesitan años, pero sí se pueden empezar a tomar medidas de fondo que encarrilen las soluciones en una dirección determinada.

Ahí está, por ejemplo, la crisis económica, de la que solo se saldrá con un modelo de desarrollo sostenible capaz, como un todo, de crear empleos de calidad, combatir el cambio climático, promover la investigación y el conocimiento y establecer el principio ineludible de la responsabilidad en la gestión de los asuntos públicos y privados. Es decir, en términos que le son propios, consustanciales a una UE que se define como una economía social de mercado. El acierto de la Presidencia Española es fijarse como objetivo la definición de una Estrategia de Crecimiento y Empleo basada en una mayor y mejor coordinación de las políticas económicas que, abandonando la ausencia de compromisos medibles que caracterizó a la Estrategia de Lisboa, juegue con indicadores claros y recompensables.

Así también la necesidad de colaborar con los socios internacionales de la Unión, empezando por los Estados Unidos presididos por Barack Obama, para definir como meta compartida que el Mundo deje de ser multipolar para convertirse en multilateral, enfrentando los cuatro grandes desafíos que están encima de la mesa: la solución de los conflictos regionales, la lucha contra la pobreza, el freno del calentamiento global y, en fin y en general, la democratización de la globalización.

Y, por descontado, la posibilidad de llenar de contenido el concepto de ciudadanía europea establecido en el Tratado de Maastricht, ahora a través de una Carta de Derechos jurídicamente vinculante, de una iniciativa ciudadana a través de la que instar a la Comisión a presentar un proyecto de “ley” o de medidas de igualdad, no discriminación y lucha contra la violencia de género.
Para todo ello, la constitución europea –por origen y por contenidos- que llamamos Tratado de Lisboa contiene nuevas herramientas que España se propone utilizar al máximo, de forma ambiciosa: más decisiones por mayoría, más legislación adoptada mano a mano por el Parlamento Europeo y el Consejo formado por los gobiernos, más competencias para la UE, y nuevas figuras institucionales con las que Madrid trabajará codo a codo: el Presidente del Consejo Europeo y la “Ministra de asuntos exteriores” de la Unión.
La visibilidad de la Presidencia Española se traducirá en que la UE avance netamente en este semestre, y no a través de otros parámetros de quinto orden. Por eso se entiende poco que algunos se empeñen en hablar de la “no Presidencia” porque Van Rompuy y Ashton entren en funciones precisamente ahora, como si eso fuera a hacer luz de gas al esfuerzo de nuestro país al frente del Consejo, cuando en realidad va a potenciarlo gracias a algo que España siempre ha entendido muy bien y con buenos resultados: que el interés nacional es tan europeo que siempre ha salido adelante cuando este lo ha hecho.