martes 29 de marzo de 2011

Índice de Presencia Global de Elcano: España, en 9º lugar

El Instituto Elcano acaba de presentar su ÍNDICE DE PRESENCIA GLOBAL, que ha medido el peso de 52 países (incluidos todos los miembros de la UE) en el mundo. España sale bien parada: ocupa el noveno lugar. Para que luego el tópico o la manipulación interna –tan común y tan lamentable- duden de lo que cuenta nuestro países en los asuntos internacionales. La realidad pone a cada uno en su sitio, empezando por España.

domingo 27 de marzo de 2011

Mi entrevista en Europa 2011 de TVE


El excelente programa de TVE "Europa 2011", que dirige Clara Rivero y presenta Carmen Romero, me entrevistó el viernes 25 de marzo. El Pacto del Euro, el hipotético rescate de Portugal, el gobierno económico de la UE o Libia fueron temas abordados en la entrevista, que podéis ver en este enlace.

sábado 26 de marzo de 2011

Sócrates: "Me pregunto cómo fue posible que hicieran esto al país"


Se lo pregunta José Sócrates con toda la razón: "Cómo fue posible que hicieran esto al país". Estoy seguro de que con él se lo preguntan muchos portugueses, probablemente la mayoría que va a volver a dar a los socialistas el gobierno en Lisboa.

jueves 24 de marzo de 2011

¿Y España? Bien, gracias

¡Cuánto han cambiado las cosas! Si la caída del Gobierno portugués se hubiera producido hace un año, especuladores políticos, mediáticos y financieros de todo tipo y condición se hubieran abalanzado sobre España para hacer fortuna. Pero hoy los datos cantan alto: el día después de abrirse la crisis política en Portugal, el Ibex35 ha subido y la prima de riesgo de la deuda española ha bajado. Muchos no lo reconocerán, pero algo tan positivo y significativo tiene una explicación sencilla: la política económica aplicada por el Gobierno socialista que encabeza José Luis Rodríguez Zapatero está dando resultados.

Sócrates y una oposición irresponsable

La irresponsabilidad de la oposición (derecha e izquierda incluidas), carente de alternativas, ha llevado al Primer Ministro portugués a presentar su dimisión, forzándose así la convocatoria de elecciones anticipadas. Portugal está luchando con firmeza desde hace tiempo por combatir la crisis económica y hacer frente a los ataques especulativos de los mercados financieros. La propuesta de Plan de Ajuste que formulaba el Ejecutivo y ha sido rechazada por la oposición era correcta y beneficiosa para el país. Estoy seguro de que José Sócrates será el candidato socialista a la reelección y ganará las elecciones anticipadas. Eso será bueno para Portugal y para Europa.

Pacifismo es decir a los genocidas que no pasarán: mi artículo en Nueva Tribuna

Argumento a favor de la intervención de la Comunidad Internacional contra Gadafi decidida por la ONU en un artículo que publico en Nueva Tribuna, que tenéis a continuación:

Pacifismo es decir a los genocidas que "no pasarán"

Carlos Carnero
Como veo que ya han pasado varios días desde que las Naciones Unidas decidieran la intervención armada en Libia para proteger a la población civil de los ataques del régimen de Gadafi y todavía nadie ha escrito en Nueva Tribuna sobre el tema, me decido a enviar unas líneas para dar mi opinión.

Una opinión favorable a la decisión adoptada por el Gobierno y respaldada por el 99 % de los miembros del Congreso de los Diputados de que España participe en la aplicación de la resolución del Consejo de Seguridad.

La decisión de la ONU y su forma de aplicación confieren a esta intervención internacional toda la legitimidad: haber sido decidida por una autoridad legítima (Naciones Unidas), perseguir una causa justa (proteger a la población civil) y contar con objetivos correctos (impedir al régimen de Gadafi usar los medios militares para atacar a su propio pueblo).

Estamos haciendo ahora lo que se debió hacer (y muchos pedimos que se hiciera) con motivo del genocidio cometido en Ruanda en 1994 o en Bosnia cuando comenzó el cerco de Sarajevo: aplicar el derecho de injerencia humanitaria y la responsabilidad de proteger. Y espero que ello siente un precedente que disuada a los dictadores y los genocidas y aliente a la Comunidad Internacional a actuar cuando se planteen situaciones similares en todos los casos.

Es decir, estamos haciendo ahora exactamente lo contrario de lo que se hizo con motivo de la ilegal, inmoral e injusta Guerra de Irak de 2003, cuando, pisoteando la legalidad internacional, la coalición Bush-Blair-Aznar provocó –por intereses espurios y al margen de las Naciones Unidas- una de las mayores catástrofes internacionales de las últimas décadas.

Si la “foto de las Azores” había dejado fuera de encuadre el derecho internacional, la “foto de Nueva York” lo ha situado en primer plano. Si la Guerra de Irak iba contra el deseo de la mayor parte de la Comunidad Internacional, la intervención contra Gadafi cuenta con el respaldo de su inmensa mayoría (incluyendo a los Estados Unidos de Barack Obama).

Nada que ver, pues, una cosa con otra. Así lo han entendido la mayor parte de las fuerzas políticas y sociales de la izquierda europea y también española: PSOE, Iniciativa per Cataluña, ERC y Comisiones Obreras y UGT apoyan la intervención decidida por la ONU y su aplicación, incluyendo la participación de España en la misma.

No hay soberanía nacional que valga cuando se trata de defender los derechos humanos, que son universales. Y menos cuando estamos hablando de un régimen encabezado por un dictador que va a ser juzgado por crímenes contra la humanidad por el Tribunal Penal Internacional.

Ya digo que ojalá lo que ahora se está haciendo se hubiera hecho muchas veces. Estos días, con razón, viene a la memoria la política de no intervención aplicada por las democracias occidentales cuando en España el fascismo se levantó contra la República. Hubo entonces quien hizo del pacifismo a cualquier precio su bandera y votó por la no intervención. Las consecuencias quedaron rápidamente a la vista.

Quizás Gadafi haya leído algo de esto cuando se ha comparado a sí mismo con Franco al afirmar que entrará en Bengasi como aquel lo hizo en Madrid.

Pacifismo es defender la libertad y los derechos humanos con la legalidad internacional que representan las Naciones Unidas en la mano. Pacifismo fue oponerse a la Guerra de Irak. Pacifismo es apoyar hoy al pueblo libio frente a Gadafi.

Pacifismo, en fin, fue en 1936 empuñar las armas para defender la libertad.

Porque pacifismo fue entonces, como ahora, decirle a los genocidas que “NO PASARÁN”.

miércoles 23 de marzo de 2011

CC.OO. y UGT, con el Gobierno frente a Gadafi


Comisiones Obreras y UGT han manifestado su apoyo a la intervención internacional decidida por las Naciones Unidas y a la participación española en la misma. Así lo han puesto inequívocamente de manifiesto en un comunicado que reproduzco a continuación y tenéis en el enlace:

CCOO y UGT apoyan la adopción de las acciones militares necesarias para proteger a la población civil de Libia

CCOO y UGT han hecho pública hoy una declaración conjunta en la que manifiestan su acuerdo con la resolución 1973 del Consejo de Seguridad de la ONU que establece una zona de exclusión aérea en Libia y autoriza la adopción de las acciones militares necesarias para proteger a la población civil de dicho país. La posición del Gobierno de España es coherente con la citada resolución y sus fines y debe realizarse dentro de un respeto escrupuloso a las normas del derecho internacional.

En opinión de ambas centrales, esta medida extrema, que debe aplicarse con las máximas precauciones para evitar víctimas civiles, era la única posible para impedir que las fuerzas militares y los mercenarios de la dictadura, sanguinaria y corrupta, del coronel Gadafi terminaran de aplastar la revuelta democrática de la población libia. No se puede olvidar que en el comienzo de las movilizaciones de protesta contra la dictadura de Gadafi se utilizó armamento militar, incluidas armas pesadas, para atacar a manifestaciones pacíficas; tampoco las palabras con las que el propio dictador anunció el inminente asalto a Bengasi: "No vamos a tener piedad. Vamos a entrar como Franco entró en Madrid"UGT y CC OO consideran que la rebelión popular de buena parte de la población libia contra el régimen dictatorial que ha padecido durante décadas se inserta en los procesos democráticos que se están produciendo en la gran mayoría de los países árabes. Estos procesos tienen unos objetivos claros -libertad, democracia, respeto de los derechos humanos y justicia social- que merecen todo el apoyo de las fuerzas sociales y políticas democráticas y progresistas, de los gobiernos democráticos y de las instituciones multilaterales internacionales.

CCOO y UGT reclaman a los gobiernos democráticos y a las instituciones internacionales, en particular a los gobiernos europeos y a las instituciones de la UE, mucha más coherencia en sus relaciones con los países árabes.

Porque durante mucho tiempo han mantenido excelentes relaciones con los peores dictadores, en función de intereses económicos y geopolíticos, y con la errónea excusa de que servían de contención a la expansión del islamismo.

Porque, ahora mismo, las siguen manteniendo con algunos y se callan cuando los ejércitos de Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait invaden Bahrein para sofocar la rebelión democrática de su pueblo.

Porque siguen permitiendo que el Gobierno de Israel siga despreciando todas las resoluciones de la ONU y negando al pueblo palestino sus más elementales derechos, internacionalmente reconocidos, sin que pase nada.

Finalmente, UGT y CC OO piden que, con urgencia, se establezca un plan de ayuda humanitaria para los habitantes de Libia, entre los que se encuentran muchos inmigrantes, tanto en su territorio como en Túnez y Egipto.

Intervención decidida por la ONU contra Gadafi: "¿Irak 2003? ¿Por qué no España 1936?"


La intervención del Presidente del Gobierno ante el Congreso de los Diputados argumentando la participación de España en la intervención internacional decidida por las Naciones Unidas para proteger al pueblo libio del régimen de Gadafi ha sido una expresión clara del compromiso del Ejecutivo socialista con los derechos humanos y la legalidad internacional. El 99 % de la Cámara Baja ha avalado la presencia española en una operación que debe ser un precedente claro para que la Comunidad Internacional aplique tanto el derecho de injerencia humanitaria como la responsabilidad de proteger. Se hace ahora lo que se debió hacer en Ruanda durante el genocidio de 1994 o en Bosnia durante el cerco de Sarajevo. O, en otras palabras, se hace ahora lo contario de lo que se hizo en la ilegal, injusta e inmoral Guerra de Irak de 2003. Por eso es lógico que a favor de lo que ahora ha avalado y demandado el Consejo de Seguridad de la ONU se hayan levantado autorizadas voces de la izquierda y el pacifismo. Os sugiero particularmente la lectura de los artículos de Nicolás Sartorius, Vicenc Fisas y Lluís Bassets. Pero sobre todo os recomiento el de Javier Valenzuela, publicado en El País, que tenéis en el enlace y reproduzco íntegramente a continuación:

¿Irak 2003? ¿Por qué no España 1936?

JAVIER VALENZUELA

EL PAÍS - Internacional - 22-03-2011

En las aguas de este río no nos habíamos bañado. La intervención militar en Libia no es, ni en el fondo ni en la forma, comparable a la invasión de Irak en 2003. Resulta penoso escuchar a progresistas de buena fe efectuar tal equiparación. Si son españoles, cabría incluso sugerirles que, aunque Heráclito tenía razón y uno nunca se baña dos veces en las mismas aguas, si de lo que se trata es de buscar antecedentes para ilustrar el debate, pensaran más bien en la España de 1936. Entonces, la política de no intervención adoptada por Francia y Reino Unido supuso que nuestras fuerzas democráticas combatieran en manifiesta situación de desigualdad militar con los franquistas y, en consecuencia, terminaran siendo vencidas.

Los españoles de izquierda que se oponen a la participación de nuestro país en la operación libia debieran haber encontrado una pista clarísima para forjar su criterio en el hecho de que el propio Gadafi se haya comparado con Franco.

Pero volvamos a Irak. De la forma ya se ha hablado: la invasión de 2003 no fue aprobada por el Consejo de Seguridad; en cambio, la operación libia sí lo ha sido. Más importante, sin embargo, es el fondo. Se intentó justificar lo de Irak con pretextos quiméricos -las inexistentes armas de destrucción masiva-, mientras que lo de Libia se basa en razones evidentes para cualquiera que vea los telediarios -los valientes que se alzaron contra Gadafi estaban siendo aplastados a sangre y fuego-. En 2003 Bush intentaba reafirmar el poderío del imperio estadounidense tras el 11-S; ahora se trata de impedir que un tirano aborte el movimiento democrático en su país y, por extensión, en el mundo árabe. La pasividad frente a Gadafi suponía lanzar este mensaje a los autócratas árabes: el fallo de Ben Ali y Mubarak fue no desencadenar una matanza.

Por lo demás, lo de Irak, una invasión descarada, solo podía ser contraproducente, solo podía terminar dando argumentos y reclutas a los yihadistas. Y, amén de sumir a ese país en un caos infernal, es lo que consiguió. Lo de Libia no es fácil, sin duda, pero, bien llevado, podría certificar el compromiso de los demócratas de todo el mundo con los pueblos árabes que se alzan por la libertad.

Hoy se escuchará en el Congreso de los Diputados algún comentario reprochándole a Zapatero el que, tras oponerse a la invasión de Irak, se sume a la operación en Libia. Pues bien, no hay contradicción entre una y otra actitud, sino, al contrario, continuidad. Los mismos principios y valores que sirvieron para oponerse a lo de Irak sirven hoy para apoyar lo de Libia: legalidad, justicia y necesidad. Puede que la confusión proceda del eslogan de 2003: "No a la guerra". Nunca me gustó: muchos estábamos contra aquella guerra, pero sabiendo que hay algunas que deben ser libradas. Por ejemplo, la guerra contra el golpe de Estado franquista o la guerra contra Hitler. Es más, en los noventa, deberíamos haber librado algunas y no lo hicimos: para detener antes el sufrimiento de Sarajevo y para impedir las matanzas en Ruanda. El pacifismo a ultranza no es progresista. Sin unas cuantas revoluciones y/o guerras justas la humanidad seguiría en los tiempos de Espartaco.

lunes 21 de marzo de 2011

Pacto por el Euro: ahora que estamos construyendo un gobierno económico europeo

Y pasa lo mismo con el Pacto del Euro. Tanto pedir un gobierno económico europeo y, cuando llega, algunos se echan para atrás. Excelente el análisis de la Fundación Alternativas sobre el tema.

ONU/Libia: un análisis riguroso frente a la ligereza y el oportunismo

Frente a tanta ligereza y oportunismo sobre la intervención internacional en Libia, resulta interesante leer el fundado análisis de Araceli Mangas sobre la resolución de las Naciones Unidas que la autoriza. Lo publica el Instituto Elcano y os lo recomiendo.

domingo 20 de marzo de 2011

Una intervención justa: la ONU autoriza actuar frente a Gadafi

Las Naciones Unidas han autorizado, a través de una resolución del Consejo de Seguridad, que sus miembros actúen por todos los medios -incluidos los militares- para proteger a la poblacion civil en Libia frente a los ataques de los que está siendo objeto por parte del ejército de Gadafi. Con una causa justa, una autoridad legítima y los medios correctos, una coalición de países -entre ellos, España- han comenzado las operaciones militares en tal sentido. Así se responde adecuadamente a una situación que venía viviéndose desde hace algunas semanas.

Curioso -pero esperable- ver cómo los medios de la derecha española han rspondido, una vez más, con la manipulación histérica a los acontecimientos, con el ocurrente lema "Zapatero, sí a la guerra". Nostálgicos del Trío de las Azores, resentidos por el coste electoral que tuvo para el PP la injusta e ilegal Guerra de Iraq, tratan de asimilar ambos momentos en uno solo. Miren: lo de Irak no tuvo causa justa (¿se acuerdan de las inexistentes armas de destrucción masiva?), autoridad legítima (nunca fue autorizada por la ONU, sino todo lo contrario) y los medios que utilizó fueron tan criminales como inútiles: basta ver los muertos que todavía sigue causando la intervención.

Tan curioso como ver a Cayo Lara seguir la estela de esos medios y criticar que Zapatero no apoyó aquella guerra y sí esta intervención, olvidándose de que el dirigente de IU demandó hace solo unos días el establecimiento de la zona de exclusión aérea que ahora se lleva a la práctica.

En fin, oportunismos como los citados aparte, nuestro país está haciendo lo que debe: con la legalidad internacional siempre por delante.

jueves 17 de marzo de 2011

Vidal-Folch en El País: imposible explicar mejor el avance la UE hacia la unión económica

Semana intensa de reuniones: Bruselas, Málaga. LLego de esta última ciudad -donde he intervenido en unas excelentes jornadas sobre la Estrategia de Crecimiento y Empleo 2020 de la UE organizadas por la Diputación de Málaga y el Ministerio de Política Territorial- y de inmediato entro en mi blog para colgar el magnífico artículo que hoy publica Xavier Vidal-Folch en El País sobre las decisiones que se están adoptando hacia la unión económica europea. Se titula "Del rapto al rescate" y explica todo de maravilla. No os lo perdáis.

domingo 13 de marzo de 2011

Coherencia: sin carnet por conducir ebrio...y todavía critica lo de los 110 km./hora


Ignacio Uriarte, presidente de las juventudes del PP, ha ofrecido en Ceuta una extraordinaria muestra de coherencia. Informa Público que, tras ser multado con 2.400 euros y la retirada durante ocho meses del carnet por conducir ebrio, ha criticado la medida de los 110 km./hora adoptada por el Gobierno. Se creen ya capaces de todo.

viernes 11 de marzo de 2011

López-Garrido y Hoyer en El País: sintonía hispano-alemana y claridad de ideas sobre el Mediterráneo

Excelente artículo de Diego López Garrido y su colega alemán, Werner Hoyer, sobre la situación en el Mediterráneo, desde Túnez a Egipto, pasando por Libia. Un artículo que demuestra claridad de ideas y sintonía entre dos de los principales países de la UE en un momento y un tema claves para el presente y el futuro de la libertad y la estabilidad.

11-M: Día Europeo de solidaridad con las víctimas del terrorismo

11 de Marzo. 11-M. Aniversario del brutal atentado de Madrid y Día Europeo de solidaridad con las víctimas del terrorismo. Un momento de recuerdo, unidad y firmeza frente a los que quieren acabar con la vida y la libertad. Así lo pensamos cunado el Parlamento Europeo votó por instituir ese día y así lo llevamos a la práctica todos los años.

jueves 10 de marzo de 2011

Moody's rebaja la calificación de la deuda española: vuelven los chacales

Mañana se celebra en Bruselas una cumbre de la Eurozona que irá seguida a finales de mes por un Consejo Europeo. Ambas reuniones tienen como objetivo -ambicioso, sin duda- aprobar un Pacto de Competitividad y el aumento y flexibilización de la Facilidad Europea de Estabilidad Financiera. Moraleja: Moody's -o sea, los chacales- vuelven al ataque. Hoy se han despachado bajando la calificación de la deuda española. Da igual que no hay ninguna razón objetiva para hacerlo. Poco importa que las cifras de la macroeconomía española vayan cada vez mejor. No les interesa que los Estados Unidos y el Reino Unido tengan peores cuentas públicas de que España y, sin embargo, les mantengan la mejor calificación. Lo que buscan es desestabilizar la moneda única, crear problemas, ganar dinero, golpear a los países gobernados por la izquierda, para decirlo todo. No han esperado a que el Banco de España dijera que la cifra para recapitalizar bancos y cajas es de 15.000 millones de euros, muy por debajo incluso de la previsión del gobierno. Son unos especuladores, hablando en román paladino -ese que ellos no entienden-. Por eso os recomiendo leer dos artículos: el primero, un análisis de Juan Ignacio Crespo para el Instituto Elcano sobre la construcción de la unión económica europea; el otro, una excelente disección de quienes son de verdad las agencias como Moody's publicado por Claudi Pérez en El País.

miércoles 9 de marzo de 2011

Frente a la moda de atacar a la UE cada vez más fuerte, un análisis crítico en positivo

Ya me habéis leído y oído hablar y escribir contra el hipercritcismo respecto a la UE en cualquier circunstancia, que hace olvidar lo mucho y bueno que la Unión hace. Respecto a Bruselas hay que ser tan exigentes como justos. Lo que no vale es la moda de a ver quién la dice más fuerte contra la Unión. Por eso son tan de agradecer análisis críticos en positivo como el que hace Ignacio Molina para el Instituto Elcano sobre lo que está ocurriendo en el Mediterráneo.

Crisis en el Norte de África: todas las opiniones deben ser escuchadas

La crisis en el Norte África está dando lugar a un interesante debate en el que todas las opiniones tienen derecho a ser escuchadas. Es el caso de Peter Mandelson, antiguo miembro del Gobierno británico y de la Comisión Europea, que se pregunta por qué se persigue ahora a quienes, desde los ejecutivos o las empresas, mantuvieron relaciones con Libia. Puede que yo no esté de acuerdo con lo que dice, pero tampoco lo estoy con una suerte de nuevo pensamiento único que no admite discrepancias. Mandelson se explica en un artículo en Finantial Times que tenéis en el enlace.

martes 8 de marzo de 2011

Patente Europea: España gana la primera batalla

Muchas cosas terminan siendo puestas en su sitio por el tiempo… y por los tribunales. Empieza a ser el caso de la “patente europea” (entre comillas) puesta en marcha por algunos estados miembros de la UE con el apoyo del Comisario Barnier, saltándose no solo los Tratados en vigor, sino la lógica más elemental. España ha dicho desde el primer momento que quiere una patente europea (sin comillas) que acabe con los elevados costes actuales, pero que, precisamente por ello, no discrimine a ninguna lengua -empezando por el español, que es el segundo idioma materno del mundo, con 500 millones de hablantes- y no vaya contra el mercado único –en el que es imposible legalmente establecer cooperaciones reforzadas, pues quedaría totalmente distorsionado-. Pues bien, hoy el Tribunal de Justicia de la UE ha declarado ilegal el sistema jurisdiccional –ahí es nada- de la futura “patente europea” (con comillas). Es el momento de que los países que han puesto en marcha la cooperación reforzada y la Comisión Europea recapaciten y atiendan a razones. España, desde luego, va a seguir litigando ante el Tribunal si lo otros actores no se avienen a ellas, algo que la prudencia europea debería impulsarles a hacer.

Egipto: excelente análisis de Andréu Claret para el Instituto Elcano

Excelente análisis sobre los acontecimientos en Egipto el que hace para el Instituto Elcano Andréu Claret y que podéis encontrar en este enlace.

miércoles 2 de marzo de 2011

Enrique Curiel nos ha dejado: mi obituario en El País.com


Enrique Curiel nos ha dejado. Recuerdo su trayectoria en un obituario que publico en El País.com, que tenéis en el enlace y reproduzco a continuación:

El ancho árbol de la izquierda española

CARLOS CARNERO

ELPAIS.com - España - 02-03-2011

Llego a un acto preelectoral de Jaime Lissavetzky en la Casa de Vacas del Retiro y lo primero que me dice Ángela -crónica viva de la izquierda en el Ayuntamiento de Madrid- es que Enrique Curiel ha fallecido. La estupefacción y el pesar me llegan a la mente y al corazón al mismo tiempo que la idea que da título a estas líneas breves y apresuradas: el ancho árbol de la izquierda española. Porque para muchos como yo, que no fuimos sus amigos íntimos, eso representa la trayectoria política y vital de Enrique Curiel.

Con años de diferencia de edad, los adolescentes que cumplimos los 15 o los 16 años ingresando en el PCE casi al mismo tiempo que Santiago Carrillo ofrecía su primera rueda de prensa en Madrid ya le situábamos de oídas entre quienes dirigían el Partido, aún si saber que había formado parte del PS del interior de Enrique Tierno. Para, después, encontrarle entre los que expresaron de la mejor manera posible -con el discurso político y con el talante- lo que representaba el eurocomunismo, un término casi desaparecido de las crónicas de la época y que, sin embargo, tanto representó en y para la izquierda europea de los años 70 y, desde luego, para conformar el consenso que posibilitó el éxito de nuestra transición a la democracia.

PS del Interior, PCE y luego Izquierda Unida, un nuevo intento de renovación -imposible de imaginar hace 25 años sin la apertura de miras del pensamiento eurocomunista-, de cuyo primer núcleo fundador formó parte Enrque Curiel y por la que fue elegido diputado al Congreso. Fue en esos momentos cuando tuve la oportunidad de hablar más veces con él, justo antes de que dejara aquel proyecto para ingresar en el PSOE, en cuyas filas desarrolló una ingente labor y por el que fue concejal de Madrid y Secretario General del Grupo Socialista en el Senado.

Resistencia antifranquista, eurocomunismo, renovación de la izquierda, socialismo: etapas y ramas de un ancho tronco progresista que, en las peores y en las mejores condiciones, han servido para que nuestro país sea hoy la democracia avanzada y progresista que ocupa el lugar que le corresponde en Europa y en el Mundo.

Por eso, los que siempre nos sentimos atraídos por el fondo y por la forma de hacer política de Enrique Curiel, empezando por los que, de una manera u otra, hemos compartido su trayectoria, sabemos que hemos perdido con su último viaje a un testigo y un actor excepcional de la izquierda española, de su ancho y fuerte árbol.

martes 1 de marzo de 2011

Con la democracia, a calzón quitado: mi artículo hoy en El País

Hoy publico en El País un artículo titulado "Con la democracia, a calzón quitado" en el que doy mi opinión sobre el papel que la UE debería desempeñar en la lucha por la libertad en el mundo, que hoy escribe su penúltimo capítulo en el Mediterráneo, recuperando el debate sobre la injerencia humanitaria, entre otras grandes cuestiones. Lo tenéis en el enlace y también lo reproduzco a continuación:

Con la democracia, a calzón quitado

CARLOS CARNERO

EL PAÍS - Opinión - 01-03-2011

Vivimos buenos tiempos para la libertad. La movilización popular ha derrocado en pocas semanas a varios dictadores en el Mediterráneo. Podemos felicitarnos de que 2011 haya traído de la mano -como dijo Machado respecto a la primavera y la República- un aire fresco que reivindica los ideales que generaciones enteras no han dejado de defender durante varios siglos desde las revoluciones norteamericana y francesa. En medio de la crisis, muchos pueblos han decidido retomar en sus manos el futuro.

Y sin embargo, el mundo democrático no ha sido capaz de participar en los acontecimientos en tiempo real desde el primer momento. Anonadado por la velocidad de los mismos o temeroso de no poder predecir plenamente su desarrollo, pocas medidas concretas tomó respecto a Túnez y Egipto para que los autócratas sintieran en el momento oportuno el empuje no solo de sus pueblos, sino de la comunidad internacional. Seguro que ahora se ponen en marcha estrategias para contribuir al éxito de las transiciones, y eso estará bien.

Pero lo más positivo de estas semanas es que, aprendida la lección con inusitada rapidez y en correspondencia con las demandas ciudadanas, la Unión Europea y Estados Unidos han sido capaces de estar a la altura de sus responsabilidades al conseguir que el Consejo de Seguridad de la ONU se haya pronunciado con contundencia sobre Libia, adoptando por unanimidad acuerdos importantísimos e iniciando una dinámica que, más allá del caso particular, debería marcar un antes y un después en la respuesta de las democracias a las violaciones de la libertad y los derechos humanos.

Para que eso sea así, tenemos que debatir sobre qué hacer para contribuir a acabar con las dictaduras, conformando un nuevo consenso internacional (del que la UE debería ser promotora principal) que impida a quienes las encabezan pensar que todo lo que sucede hoy es un sarampión que pasará mientras ellos permanecen.

Debatir mientras actuamos, por supuesto, y sobre temas que se nos plantearán muchas veces a lo largo de los próximos años, de manera que cuando llegue el momento hayamos podido conformar una hoja de ruta que aplicar a la especificidad de cada caso y que, por su propia existencia, surta efectos preventivos y disuasorios sobre criminales y tiranos.

Empezando por el derecho de injerencia humanitaria, que la realidad ha situado de nuevo en escena. Ante actuaciones armadas como la de Gadafi contra su propio pueblo, ¿debería la UE plantear una intervención militar internacional que protegiera a las potenciales víctimas civiles? ¿Tendría que elevar esa propuesta al Consejo de Seguridad de la ONU y, aunque no la amparara, llevarla a cabo, con o sin aliados? ¿Sería eso compatible con el derecho internacional y la soberanía nacional y, aunque no lo fuera, prevalecería un imperativo moral que obligase por encima de otra consideración? Mi respuesta es que ya lo hicimos en Kosovo y deberíamoshaberlo hecho en Ruanda. El derecho (o, si se quiere, la obligación) de injerencia humanitaria, ejercido con tanta prudencia como compromiso, debe estar siempre presente entre los instrumentos para impedir crímenes contra la humanidad.

Siguiendo por los acuerdos con terceros. ¿Tiene la UE que establecer nítidamente unos estándares de democracia y derechos humanos por debajo de los cuales no suscribiría ningún acuerdo o rompería los existentes? ¿Ha de limitarse a incluir una cláusula democrática que, a diferencia de la actual, se activaría unilateralmente a partir de una mayoría absoluta del Parlamento Europeo o de una cualificada del Consejo, compuesto por los Gobiernos? ¿Tales estándares han de ser efectivos en todo tipo de acuerdos, incluyendo los comerciales? Mi opinión: aplicar el principio de solo hay acuerdo con libertades y activación de la cláusula democrática a través de las citadas decisiones por mayoría. Con un corolario: hacer más exigente y efectivo el Código de Exportación de Armas en vigor.

Continuando por las sanciones contra los dirigentes de los regímenes autoritarios. ¿Ha de apoyar la UE de forma mucho más activa la persecución penal de los criminales contra la humanidad? ¿Tiene que elaborar la UE una lista de los que considera que pueden ser acusados de serlo y de otros dictadores, con o sin decisión de la ONU, de forma que no les conceda visados y les confisque sus bienes, acordando con otros Estados hacer lo propio (incluyendo Estados Unidos o Suiza) o enfrentándose políticamente con quienes no sigan esa línea? Mi parecer: sí.

Terminando por las relaciones diplomáticas de la UE (y sus miembros). ¿Se pueden mantener con regímenes autoritarios, aplicando la doctrina de que se tienen relaciones con Estados, no con Gobiernos? ¿Debe reconocerse a la oposición democrática un estatus público y notorio que favorezca su credibilidad y su visibilidad? Mi criterio: sí a aquella doctrina para poder influir y consideración de la oposición como interlocutor oficial.

En la práctica, lo que está pasando en el Mediterráneo nos permite y, al tiempo, nos obliga a retomar una discusión viva sobre la prevención de conflictos en la década de los noventa, a partir del genocidio en Ruanda y de la guerra en Bosnia, que la invasión de Irak promovida por George Bush en 2003 contribuyó a hacer desaparecer. Pues una cosa, por ejemplo, es la intervención armada para evitar una limpieza étnica con miles de muertos y desplazados -injerencia humanitaria- y otra radicalmente distinta poner al mundo al borde del precipicio para garantizar intereses estratégicos revestidos de defensa de la democracia violando el derecho internacional -unilateralismo, Irak.

Afortunadamente, las visiones de la democracia, los derechos humanos y el derecho internacional del Estados Unidos de Obama y de la UE del Tratado de Lisboa-Constitución Europea son tan similares que les permiten obtener éxitos como la resolución del Consejo de Seguridad sobre Gadafi y ganar así la confianza de millones de ciudadanos en el mundo.

Para todo ello partimos de lo mucho avanzado por la tantas veces injustamente criticada (hacerlo es casi una moda estos días) Unión Europea, que ha creado instrumentos -siempre con el apoyo de España- tan propios y avanzados como la cláusula democrática en sus acuerdos con terceros, se implica con permanencia en la construcción de la democracia, respeta el derecho internacional, adopta sanciones contra los dictadores, sostiene perseguir los crímenes contra la humanidad, participa en misiones de construcción o mantenimiento de la paz en todo el planeta, aplica ya un código de venta de armas, escucha a las oposiciones democráticas, es el primer donante en ayuda oficial al desarrollo y creó el Proceso Euromediterráneo de Barcelona.

Una UE que, eso sí, no quiere emular al almirante estadounidense Decatur cuando, tras su actuación en Trípoli a principios del siglo XIX, dijo aquello de "Mi país, con razón o sin ella".

Escenas de la lucha de clases en Estados Unidos

Recuerdo haber disfrutado mucho con una película norteamericana que fue distribuida en España con el título de “Escenas de la lucha de sexos en Beverly Hills”, pero que en realidad tenía como título original (traduzco yo del inglés) “Escenas de lucha de clases en Beverly Hills”.

Me he acordado del tema al constatar por lo que está pasando estos días en Wisconsin que, frente a lo que muchos creen, en los Estados Unidos sigue habiendo clases, y de qué manera. Los trabajadores afectados por los duros recortes del gobierno republicano del Estado se están movilizando con fuerza y decisión.

Aquí tenéis dos artículos para saber lo que está ocurriendo.