Topolanek, la Convención y "those old good days"
Ayer, el Presidente del Consejo Europeo, el Primer Ministro checo en funciones, Sr. Topolanek, dejó muy claro ante la Eurocámara que ha decidido tomar como rehén político al Tratado de Lisboa con un argumento tremendo: como ha triunfado una moción de confianza contra mi gobierno, mi partido no apoyará en el Senado su ratificación.
Se trata, sin duda alguna, de una nueva y definitiva irresponsabilidad de un Ejecutivo cuya política europea no es de recibo. Y lo digo al tiempo que me planteo a qué juega una oposición que presenta un voto de censura contra el Gobierno en medio de una presidencia semestral de la Unión: lo nunca visto.
La Unión, como toda construcción política, ha pasado y pasará por altos y bajos.
Sin embargo, para quien, como yo, lleva bastantes años dedicado a Europa, no pasa desapercibido que la UE se encuentra hoy en uno de sus peores momentos, asediada por la crisis económica e incapaz de dotarse por fin de los instrumentos para necesarios para estar a la altura de las circunstancias.
Precisamente, esta mañana temprano, leyendo el libro de Tom Bower "Gordon Brown Prime Minister" (publicado por Harper Perennial en el Reino Unido) me he topado unas páginas dedicadas a la Convención que elaboró la Constitución Europea, de la que fui miembro. Y me han dado ganas de decir aquello de "oh, those old good days".
Pero he preferido pensar en los buenos tiempos por venir. No se puede adelantar la Presidencia española de la Unión, prevista para el 1 de enero de 2010, pero haría falta, porque esta Europa nuestra necesita el impulso de un país convencido de que este barco tiene que seguir a flote y aumentar su velocidad por el bien no solo de sus pasajeros, sino de toda la flota.


1 comentario:
Senor Carnero, la oposición checa es si no me equivoco socialista. Son parte del PSE? Porqué este tipo de cuestiones no se discuten en un marco europeo?
Otra pregunta, qué hacer si naufraga Lisboa con un segundo no en Irlanda o un rechazo checo? Creo que sólo se podría salir con una nueva convención, pero con el acuerdo previo de que el tratado queda ratificado con 4/5 de los Estados y un referendum europeo. Sino, siempre habrá Topolaneks, Klauses y otros para frenar el barco, o más bien sabotearlo.
Publicar un comentario