miércoles 22 de diciembre de 2010

Hablando en TVE sobre la Iniciativa Ciudadana Europea

Encontraréis en el enlace la edición del viernes 17 de diciembre de Europa 2010 de TVE, que incluye un reportaje (a partir del minuto 5 con 40 segundos) con mis declaraciones con la Iniciativa Ciudadana Europea tras el acuerdo entre el Consejo y el Parlamento Europeo ratificado por el pleno de este. Una buena noticia para la ciudadanía europea.

Contra la piratería: artículo de Rafael Simancas en El País.com

Excelente. Os recomiendo el artículo de Rafael Simancas en El País.com, que comparto plenamente.

martes 21 de diciembre de 2010

Ley Sinde: con los creadores, contra la piratería

Sí, lo digo bien claro y alto. Como lo han hecho Álex de la Iglesia, Alejandro Sanz o Miguel Bosé. Lo digo frente a tanta demagogia y populismo. Lo digo frente a tanta irresponsabilidad. Lo digo frente a quienes, con tal de no perder un voto, son capaces de hacer una cosa y su contraria. Lo digo porque, afortunadamente, tenemos un Gobierno que gobierna para la mayoría y con la razón. Sí, lo digo y lo repito.

lunes 20 de diciembre de 2010

Jaime Lissavetzy constituye su Oficina Electoral 2011

Una Oficina Electoral de la que me enorgullece formar parte y desde el que daré todo mi saber y entender para la victoria de Lissavetzy en las elecciones municipales 2011. Aquí tenéis el teletipo de Europa Press sobre este tema:

MADRID.-AMPL.- Lissavetzky incluye a Lucas, Carlos Carnero,
Miguel Angel Sacaluga y Ruth Porta en su Oficina Electoral
Dice que es un grupo "amplio y plural" que da una visión
"panormica" de la realidad y que tiene "muchísimas cosas que aportar"

MADRID, 20 (EUROPA PRESS)

El secretario de Estado para el Deporte y candidato socialista
a la Alcaldía de Madrid, Jaime Lissavetzky, ha presentado este
lunes su Oficina Electoral, en la que ha incluido a personas como
el actual portavoz municipal, David Lucas, y también a socialistas
cercanos al ex secretario general del PSM Rafael Simancas como
Miguel Angel Sacaluga o Ruth Porta.

Lissavetzky ha presentado este lunes su Oficina Electoral en
la sede de la candidatura en la calle Ferraz. Así, ha apuntado
que las 27 personas que integran este comité --15 hombres y 12
mujeres-- forman un grupo "amplio y plural" y que podrá "aportar
muchísimas cosas".

Además, ha destacado que el Grupo Municipal Socialista tiene
"una gran presencia" en la Oficina Electoral, lo mismo que las
agrupaciones de Madrid y sus secretarios generales. "Están presentes
todos los que tienen cosas que decir", ha resumido el secretario
de Estado.

En concreto, el coordinador de la Comisión Electoral será el
ex diputado regional Marcos Sanz, una persona "muy ligada" a
Lissavtzky, ya que lo ha acompañado en sus diferentes responsabilidades.

"Es una persona de mi absoluta confianza", ha señalado el propio
candidato a la Alcaldía.

Además, la Coordinación con el PSM correrá a cargo de Diego
Cruz, una persona de la confianza del secretario general, Tomás
Gómez, que lo ha situado como secretario del área de la Ciudad
de Madrid en el partido y en la Comisión Electoral Regional de
los socialistas madrileños.

Por su parte, el secretario general de Juventudes Socialistas
de Madrid (JSM), Daniel Méndez, y su compañera Noelia Seibane
coordinarán la campaña de Lissavetzky con los jóvenes del partido,
y David Lucas hará lo propio con el Grupo Municipal Socialista.
Además, el actual portavoz en el Consistorio también se encargará
del Programa.

RESTO DE LA OFICINA ELECTORAL

Por su parte, los adjuntos al coordinador serán la química
Pilar Tigeras, el concejal Manuel García Hierro y la diputada
regional Mª Angeles Martínez, mientras que el área de Comunicación
lo llevará el ex parlamentario autonómico Miguel Angel Sacaluga.

Además, la Estrategia la llevará la secretaria general del Grupo
Socialista en el Senado, Ruth Porta.

El eurodiputado Carlos Carnero, la concejala de la capital
Isabel Vilallonga y la ex edil Concepción Aguillaume se encargarán
del Análisis y Seguimiento, mientras que los concejales en Madrid
Ramón Silva y Angeles Alvarez llevarán la Logística y Actos Públicos.

Para movilizar a vecinos, voluntarios y vocales estarán los
ediles Oscar Iglesias y Almudena Fernández, y de la movilización
en la red se encargará el secretario de Educación, Ciencia e Innovación
del PSM, Félix García Lausín.

Finalmente, Marlis González se ocupará de la Movilización Sectorial,
mientras que los concejales Noelia Martínez, Pedro Santín, Ana
de Sande, Pablo García Rojo, Daniel Viondi y Gabriel Calles, así
como el diputado regional Francisco Hernández, se encargarán de
la Movilización Orgánica.

Habiendo incluido a estas personas como responsables de su
Oficina Electoral, Lissavetzky integra en el grupo que trabajará
de forma más cercana en la campaña tanto a socialistas cercanos
a Simancas como a los que apoyaron a Trinidad Jiménez en las primarias
del pasado mes de octubre, así como a cargos de confianza del
secretario general del PSM.

LISTAS SOCIALISTAS

Preguntado sobre las posibilidades de que estas personas conformen
el núcleo principal de su futura lista electoral, Lissavetzky
ha indicado que son personas que "dan una visión amplia, panorámica"
de la realidad, y que "algunos irán de concejales y otros no",
aunque ha recordado que "aún queda un tiempo para definir las
listas".

Y es que, según el calendario aprobado por la Comisión Ejecutiva
Regional, no será hasta mediados de enero cuando las agrupaciones
planteen sus propuestas que después deberán traducirse en unas
listas que deberán ser aprobadas tanto por el Comité Regional
(mediados de febrero) como por el Federal (finales de febrero).

"El PSOE suele adelantar los tiempos. Curiosamente, el PP todavía
no ha elegido cabezas de lista. Podemos dar por hecho lo que a
la Comunidad y el Ayuntamiento se refieren --entiendo que podemos
dar por hecho quiénes van a ser--, pero bueno, ellos tienen también
sus tiempos, queda poco pero aún queda un cierto tiempo, aunque
la fecha depende de la reflexión que hagamos conjunta", ha apuntado.

Pero antes de eso, Lissavetzky deberá dejar la Secretaría de
Estado. Cuando faltan justo cinco meses para la celebración del
acto de cierre de campaña electoral, el candidato ha reconocido
que aún no sabe cuándo dejará sus responsabilidades actuales.

"Quería acabar en diciembre, pero será una decisión, por una
parte, del presidente José Luis Rodríguez Zapatero, pero también
del propio Comité Electoral. Hay dos o tres personas que somos
parte del Gobierno o que tienen responsabilidades importantes
y me imagino que se fijará una fecha razonable para afrontar la
campaña exclusivamente como candidato", ha considerado.

"UNIDAD ABSOLUTA"

Además, el candidato ha asegurado que de cara a las elecciones
de mayo todos los socialistas de Madrid trabajarán "con unidad
absoluta" y "coordinación" con el partido. "Trabajamos absolutamente
unidos, con un apoyo sin fisuras, como dijo el propio Tomás Gómez
ayer", ha insistido.

Una vez terminada una "primera etapa muy ligada al aspecto
orgánico", con reuniones con los secretarios generales de todas
las agrupaciones socialistas de la región, los militantes y los
vocales vecinos, ahora Lissavetzky comienza una segunda fase en
la que empezarán a "salir propuestas electorales", fundamentalmente
"a partir de enero".

Así, ha señalado que los socialistas están ya trabajando en
la "movilización tanto a nivel de partido como de sociedad, entre
las personas que simpatizan" con su programa, prestando "especial
atención" a las convocatorias a través de las redes sociales.

"Y a partir de ahí vamos a trabajar en la construcción de
platafrmas de apoyo a la candidatura, tanto a nivel territorial como
sectorial. De hecho, estamos ya creando grupos sectoriales de
personas que no pertenecen al PSOE pero que simpatizan con nosotros
y, a partir de enero, se irá viendo mucho más el trabajo que vamos
desarrollando", ha añadido Lissavetzky. CALENDARIO

Así, hasta después de las Navidades no está previsto ningún
acto de los socialistas de la capital. A partir de enero comenzarán
a plantear propuestas, si bien su presentación se realizará con
un evento de gran simbolismo: el 25 aniversario de la muerte del
ex alcalde Enrique Tierno Galván.

"En enero habrá una conmemoración organizada por el PSM, y
se ha considerado que sea Juan Barranco la persona encargada de
organizarlo, pero yo también participaré de modo notable", ha
concluido Lissavetzky.

20/10/14-20/12

Mi artículo en El País, en la web de CIVES

La Fundación CIVES, una de las entidades sociales más activas de España, reproduce en su web mi último artículo en El País. Gracias.

domingo 19 de diciembre de 2010

En el mantenimiento de la zona euro nos jugamos buena parte de nuestro bienestar: mi entrevista en Nueva Tribuna


Me entrevista Nueva Tribuna, el periódico digital progresista que se ha convertido ya en referencia imprecindible para el debate y la información en el ámbito de la izquierda política y social. Espero que os interese la entrevista (que tenéis en este enlace y reproduzco íntegra a continuación) y os animos a seguir Nueva Tribuna todos los días:

“En el mantenimiento de la zona euro nos jugamos buena parte de nuestro bienestar económico y social”Última actualización 18/12/2010@22:09:46 GMT+1

Carlos Carnero González [Madrid, 1961] es un profundo europeista y defiende con ardor la idea de que “un progresista tiene hoy más que nunca que ser europeísta, federalista incluso. Necesitamos más Unión Europa, no menos”.

nuevatribuna.es | 19.12.2010
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Fue miembro activo de la Convención Europea que redactó el texto de Constitución y ha sido diputado ante el Parlamento Europeo en el periodo 1994-2009. Primero, por Izquierda Unida, y desde 2001 a 2009 por el Partido Socialista Obrero Español. Por medio, Secretario de Política Europea de Nueva Izquierda (1998-2000) y, siempre, como se encarga de recordar en sus presencias públicas, afiliado a Comisiones Obreras. Durante tres años ha sido Vicepresidente del Partido Socialista Europeo y, en la actualidad, es Embajador para Proyectos en el Marco de la Integración Europea del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación de España.

Estamos ante un segundo rapto de Europa, está vez menos mitológico… por cierto, los mercados ¿quiénes son? ¿dónde están?

Mercado ha existido siempre. Por eso conviene adjetivar el mercado al que nos estamos enfrentando en estos momentos: un mercado financiero gobernado por importantes agentes especulativos que buscan obtener el máximo beneficio a costa del bienestar de la mayoría ciudadana y de la estabilidad de las economías nacionales. Sabemos bien que en el capitalismo el mercado no solo es injusto, sino ineficaz. Pero los especuladores financieros han dado varios pasos más allá: primero, generar la crisis a través de productos irresponsables; segundo, aprovecharse de ella para continuar enriqueciéndose. Aún así, siendo execrable, el problema no es solo que quienes alientan todo tipo de inestabilidades ganen dinero fácil y abundante con ello, sino que a lomos de sus actividades está retornando al galope una ideología neoliberal contraria a la economía social de mercado que caracteriza a la Unión Europea. Por eso es imprescindible contestar a los especuladores con una respuesta doble: afirmar que solo una creciente intervención pública en la economía será capaz de devolvernos la estabilidad y que esa intervención debe tener escala europea, porque las fronteras nacionales no son suficientes en la época de la globalización. 2010 demuestra que la UE ha entendido el mensaje: de ahí que se hayan puesto en marcha decisiones que parecían imposibles hace todavía poco tiempo, como el mecanismo de estabilidad financiera, que será permanente gracias a la reforma del Tratado de Lisboa acordada estos días por el Consejo Europeo, o la compra de deuda pública por parte del Banco Central Europeo que acaba de doblar su capital.

El Tratado de Lisboa tiene entre sus objetivos que Europa sea un auténtico actor global. No parece que sea así, en el G-20 se visualiza el protagonismo de Estados miembros como Francia o Alemania, y en otras cumbres como la reciente de Cancún sobre cambio climático tampoco la Unión como tal ha tenido un protagonismo claro.

El Tratado de Lisboa-Constitución Europea, pues recoge el 95 % de la que elaboramos en la Convención de 2002-2003, está llamado a ser el instrumento con el que la UE sea de una vez una unión política que actúe internacionalmente como un verdadero actor global. De hecho, ya lo hace en muchos temas. El último ejemplo ha sido Cancún, donde el acuerdo conseguido, un paso adelante, aunque hubiéramos querido más, sobre todo en comparación con el fracaso de Copenhague, ha sido posible gracias a la determinación y buen hacer , a veces callado, de la Unión. Este mundo globalizado no nos gusta, pero nos gustaría todavía menos si no fuera por la acción de la UE, que está a la cabeza de respetar el derecho internacional, solucionar pacíficamente los conflictos, impulsar la democracia y proteger los derechos humanos, la cooperación al desarrollo o la ayuda humanitaria y de emergencia. Pensemos por un momento en el coste que tendría para el Planeta la no-Europa y seremos conscientes de que la Unión tiene un largo camino por recorrer, pero que ya ha empezado a hacerlo.

La vigente crisis económica está dejando en evidencia los límites de una unión monetaria con una escasa unión económica y una todavía menor unión política.

Sí, sin duda. Por eso es imprescindible que la UE continúe su ejercicio de planificación democrática de la economía, del que son ejemplos de éxito el mercado único y la unión monetaria, convirtiéndose en una unión económica con política económica común, presupuesto suficiente, Tesoro europeo basado en recursos directos y progresivos, armonización fiscal y Europa social. Contar con un auténtico gobierno económico de la UE nos habría permitido responder a la crisis actual, y a sus causantes y beneficiarios, con mucha mayor eficacia, velocidad y solidez. Tal gobierno económico es lo que nos separa hoy de ser una unión política plena. Para conseguirlo debe trabajar con determinación la izquierda europea.

La Estrategia UE 2020 nace con la voluntad de regir el crecimiento económico y la creación de empleo en la próxima década ¿la crisis no la ha dejado obsoleta antes de comenzar su efectiva puesta en práctica?

Al contrario. La Estrategia 2020 es un buen ejemplo de que, a pesar de las contradicciones, la respuesta de la UE a la crisis no ha aceptado el paradigma neoliberal que cabalga a lomos de los especuladores. Los objetivos de crecimiento, empleo, educación, investigación e innovación y sostenibilidad ambiental que incluye la Estrategia 2020 aprobada, por cierto, en y gracias a la Presidencia Española de la Unión, certifican que la economía social de mercado sigue siendo el modelo por el que se decanta la Europa unida.

Si nos atenemos a la visibilidad, el timón de la Unión parece estar en manos del ECOFIN. Una gran parte de las principales decisiones políticas se justifican como instrumentos para tranquilizar a los mercados. ¿No estamos asistiendo a una degradación de la calidad de la democracia?

“Tranquilizar a los mercados…” Sí, esa es la frase recurrente. Vivimos en un modo de producción con un mercado injusto e ineficiente, lo decía antes. Y, parece mentira que nos olvidemos tan fácilmente, en el que el mismo dinero se convierte en una mercancía. En ese marco nos movemos, tratando de introducir cambios que nos permitan controlar cada vez más la situación. Como reformista, estoy convencido de que cada paso hacia adelante puede transformar cuantitativa y cualitativamente la propia base del problema. Por ejemplo, se afirmaba la imposibilidad constitucional [Tratado] de que el BCE adquiriera deuda nacional de los estados miembros, pero ya lo está haciendo y de forma creciente, yendo más allá de la ortodoxia que clamaba por que se quedara anclado en el mero control de precios. También se decía –hasta hace solo algunos meses- que era inconcebible un rescate: pues bien, se ha hecho con Grecia e Irlanda. Ahora vamos a convertir en permanente el mecanismo de gestión de crisis que hoy es transitorio hasta 2013. Estoy seguro de que también alcanzaremos el objetivo de que se emitan eurobonos y se cree una Agencia Europea de Deuda a tal efecto.

Cada vez con mayor frecuencia se propone la emisión de deuda europea por parte del BCE como una forma eficaz de proteger al Euro y a las economías periféricas de los ataques especulativos. Jüncker recientemente se ha decantado por esta opción que sin embargo cuenta, en la actualidad, con la firme oposición de Angela Merkel y Nicolas Sarkozy ¿cuál es su opinión al respecto?

En el mantenimiento de la zona euro nos jugamos buena parte de nuestro bienestar económico y social. ¡Hay que ser ciego para no ver que el objetivo de fondo de los especuladores es debilitar o incluso desmembrar la eurozona! La pieza a cazar no es tal o cual país individualmente considerado, sino la moneda única como tal. Porque, si consiguieran, que no lo conseguirán, abatir el euro o debilitarlo en profundidad, el siguiente paso sería la UE como tal. Constituiría el mayor triunfo de los adalides de la desregulación, la mayor victoria de la globalización neoliberal: tumbar los enormes logros de la primera democracia supranacional existente en la historia. Vuelvo a la prueba de la lógica: ¿podemos imaginarnos el desarme político y económico en el que quedarían los países europeos y sus ciudadanos frente a la mundialización con una UE debilitada y fracasada? El Partido Socialista Europeo, Jüncker y otros muchos nos hemos posicionado a favor de los eurobonos y, en todo caso, de la compra masiva por el BCE de la deuda de los estados miembros, lo que desarmaría en buena medida los ataques especulativos. Estoy seguro de que más temprano que tarde los eurobonos serán una realidad, como también una Agencia Europea de Calificación de Deuda que nos libre de las maniobras de quienes, de forma oscurantista y no argumentada, se dedican uno y otro día a desestabilizarnos: el último ejemplo, el de Moody’s contra España.

El papel jugado por la Unión en la crisis está provocando que sectores tradicionalmente europeístas estén basculando hacia actitudes crecientemente críticas ¿no corremos el riesgo de enfrentarnos a un crecimiento del euroescepticismo?

Hoy más que nunca el euroescepticismo no tiene sentido, a no ser para los neoliberales, como acabo de explicar. La UE ha sido útil para convertirnos en la zona más libre y más próspera del Planeta. Obviamente, la UE no escapa a la lógica-ilógica del sistema económico. Pero su existencia y desarrollo son instrumentos básicos para poder gobernarla. Por eso, un progresista tiene hoy más que nunca que ser europeísta, federalista incluso. Necesitamos más UE, no menos. Y en ese camino iremos haciendo mejor UE, no peor. El coste de la no-Europa sería terrible. Cuanta más UE, más intervención política en los procesos económicos globales; e inversamente. Puede que hoy lo que venda, lo que está de moda, es ser escéptico y, así, practicar el pesimismo del Siglo XXI. Y que se considere a quien no comparte esa actitud como un panoli, un ingenuo. Pero lo realmente comprometido y útil para las grandes mayorías, para los trabajadores, es pensar en la izquierda como hacían Gramsci y Berlinguer, del que recuerdo muy bien sus escritos de los años 70 defendiendo introducir elementos de socialismo en cada paso dado.

Portugal, Irlanda, Grecia, Reino Unido, Francia, Italia, numerosos nuevos Estados miembros… España. Nunca desde la conclusión de la II Guerra Mundial se habían producido tantos conflictos sociales de forma simultánea en Europa ¿qué lectura hace de esta situación?

Sería ilógico que tales conflictos no se produjeran. No estoy de acuerdo con que nunca se hayan producido: las últimas décadas lo demuestran. Basta con leer a Hobsbawn o a Judt para comprobarlo. La clase obrera europea tiene que movilizarse para defender sus intereses. Es más, su movilización es imprescindible como elemento de equilibrio, es decir, para que los gobiernos, a la hora de adoptar decisiones, tengan muy en cuenta los límites de su actuación, y para que los especuladores financieros sepan que no es tan sencillo, como pueden llegar a pensar sentados antes su ordenador en la City, derrotar al estado del bienestar y pasar página de la economía social de mercado para volver a la jungla desregulada.

En España se están tomando fuertes iniciativas desreguladoras en materia laboral y social para mandar mensajes de confianza a los mercados. Sin embargo, el país más castigado por los mercados internacionales –Irlanda– es el que tiene un mercado laboral más desregulado ¿no resulta un poco difícil de comprender?

El Gobierno de España ha adoptado un plan de ajuste orientado a garantizar la sostenibilidad de las finanzas públicas. Sostenibilidad para mantener el estado del bienestar, no para acabar con él: conviene no olvidarlo ni confundirse. Los fundamentos de nuestro welfare no han sido puestos nunca en cuestión por las decisiones del Gobierno. No es fácil tener que refinanciar la deuda pública, entre otras cosas, para cumplir con los compromisos del estado del bienestar, todos los meses en las condiciones actuales. Sin embargo, los resultados obtenidos por las decisiones del Gobierno en términos de reducción del déficit y de mejora de muchos indicadores macroeconómicos están siendo positivos. Por ello es lógico que los esfuerzos puestos en marcha hayan recibido elogios del Presidente del Consejo Europeo, del Presidente de la Comisión Europea, de los gobiernos de los otros estados miembros o del Presidente Barack Obama. El Gobierno está tomando las decisiones necesarias casi en solitario. Está convencido de que debe tomarlas: teniendo en cuenta la oposición que han generado y los costes en los sondeos, había que tener coraje para hacerlo. Dicho todo esto, sin embargo, creo que es tiempo de pensar que la financiación de los estados europeos a través de la deuda no puede seguir creciendo exponencialmente. La deuda debe ser sustituida por sistemas impositivos más justos y progresivos: esa es una visión no solo de izquierdas, sino de pura eficacia económica. Podemos imaginar lo que hubiera sido todo lo que estamos viviendo con un Gobierno de la derecha. No todos los planes de ajuste son iguales: no es lo mismo el español que el adoptado por gobiernos europeos conservadores. Aquí la alternativa no es abstracta, sino entre un gobierno socialista y un gobierno del PP. Leer el artículo del Sr. Aznar en el Wall Street Journal de hace unos días, en claro perjuicio de los intereses de España, nos devuelve perfectamente a la elección que tenemos por delante.

Y siguiendo con la crisis, desde Alemania se culpa a la periferia europea de derrochadora e ineficiente, poniendo en peligro al Euro y, subsidiariamente, a la propia Unión. Desde diferentes países europeos se acusa a Alemania de imponer políticas diseñadas sólo en su beneficio ¿puede la crisis poner en riesgo la cohesión política existente hasta el momento?

Creo que los gobiernos europeos están tomando decisiones valientes en el marco del Consejo Europeo desde el 11 de febrero, durante la Presidencia Española de la UE y ahora a lo largo de la belga. El último ejemplo de lo que digo han sido los importantes acuerdos del Consejo Europeo de los días 16 y 17 de diciembre. No es justo descalificar a Alemania, como no lo es descalificar a otros estados. Aprovecho para decir algo: en España hace falta más responsabilidad nacional. No por parte del Gobierno, que la tiene que ejercer todos los días y a todas horas. Pero sí por parte de otros actores políticos y sociales. Es increíble cómo a veces somos capaces de ir contra nosotros mismos. Hay ejemplos llamativos. Uno: a veces hay quien llega a utilizar las expresiones insultantes y vejatorias publicadas y popularizadas en medios anglosajones contra países como España, Grecia, Irlanda y Portugal. ¡Es lamentable tal falta de pundonor y confianza en uno mismo, por favor! Otro: olvidar que nuestra economía, hablando de deuda pública y privada, está mucho mejor que los Estados Unidos, el Reino Unido e incluso Holanda, por poner tres casos. Por mi parte, me siento tan orgulloso de la UE como de mi país, que ha conseguido en los 25 años que llevamos siendo miembros de la Unión alcanzar la renta media comunitaria partiendo de un retraso de decenas de puntos y transformarse en uno de los estados más avanzados política, económica y socialmente del mundo.

En estos días se reúne la Cumbre Europea que culmina la presidencia semestral de Bélgica. ¿cómo valora los resultados de este semestre? ¿qué debemos esperar de este Consejo Europeo?

La Presidencia belga ha culminado con éxito su semestre. Lo mismo que lo hizo la Presidencia española. Ambas lo han conseguido, entre otras razones, porque han compartido un programa común (Trío de Presidencias) entre ellas y con Hungría, que recoge el 1 de enero el testigo. Muchas cosas lanzadas o decididas políticamente en el semestre español, como la aplicación del Tratado de Lisboa, mecanismo de gestión de crisis, Servicio Europeo de Acción Exterior, Iniciativa Ciudadana Europea u Orden de Protección de Víctimas de la Violencia de Género, se han culminado jurídicamente en el belga, además de otras iniciativas lanzadas en sus seis meses.

viernes 17 de diciembre de 2010

Aznar, contra los intereses de España

Aznar escribe en el Wall Street Journal (¿dónde si no?) contra los intereses de España. Razones: son buenas las que da Ekaizer en Público.

Eurobonos: muchas voces los ven necesarios

Como las de los socialdemócratas alemanes Steinmaier y Steinbruck en el artículo en Financial Times que tenéis en este enlace. Y como la del Partido Socialista Europeo, que podéis encontrar en su web (a través de este mismo blog).

martes 14 de diciembre de 2010

"Una nueva frontera para Europa": mi artículo hoy en El País

Que tenéis en el enlace e íntegro a continuación. Espero que os interese y empujemos en la misma dirección:

Una nueva frontera para Europa
CARLOS CARNERO
14/12/2010

El último año ha bastado para demostrar dos cosas: que sin la Unión Europea hubiera sido imposible evitar la catástrofe económica que se nos venía encima con la crisis generada en los Estados Unidos del presidente Bush y que la historia de la Europa unida no se acaba con el Tratado de Lisboa.

Por eso es tan llamativo que cueste reconocer explícitamente que, a diferencia de 1929, la crisis ha podido ser gobernada evitando el derrumbe porque Europa es un mercado único y una unión monetaria con la que hemos eludido los grandes errores de hace ochenta años: el proteccionismo, la devaluación competitiva y la carencia de intervención pública en la economía.

No ha sido la ciencia infusa la que nos ha llevado a no tropezar en las mismas piedras, sino la lección duramente aprendida el siglo pasado. Pero ni el mercado único ni el euro se han creado en un año, con la crisis. Existían desde hace décadas y no fueron ideados por capricho, sino para ser garantía del crecimiento en épocas de bonanza y seguro contra la recesión en tiempos de dificultades. Lo primero ya se había verificado a lo largo de décadas de aumento de la calidad de vida de la ciudadanía. Lo segundo acaba de comprobarse.

La UE, por tanto, se muestra hoy como un ejercicio de planificación democrática de la economía a gran escala que cada día rinde más y mejores resultados. Cuando salgamos de la crisis -que saldremos- será gracias a la existencia de la Europa unida y a su reforzamiento, que nadie se engañe.

Reforzamiento materializado con el Tratado de Lisboa, nacido en medio de la tormenta. Esa Constitución innominada -proveniente de la que elaboramos en la Convención de 2002-2003- ha significado un impulso político con el que la Unión ha adoptado decisiones inimaginables hace solo un año, utilizando sus nuevas figuras institucionales para perfilar grandes acuerdos a tiempo y dando -que buena falta hacía- un fuerte empuje a la democracia europea. Pero necesitamos mucho más, en cantidad y en calidad.

Lo primero, convertirnos en una auténtica unión económica con un presupuesto suficiente basado en recursos obtenidos de forma directa y de carácter progresivo: contar con un Tesoro público europeo. Lo segundo, ser una zona fiscalmente armonizada. Lo tercero: mecanismos para decidir una verdadera política económica común, hacia dentro y hacia fuera (globalización). Lo cuarto: poner al mismo nivel formal y real las normas del mercado único y las de una Europa social que eleve al ámbito de la Unión el Estado de bienestar que comparten los Estados miembros.

Sobre esa base, reformar el Tratado de Lisboa para institu

-cionalizar un mecanismo europeo de gestión de crisis es correcto, pero no puede quedarse en una medida aislada. El Consejo Europeo tendrá en su momento que ir sustancialmente más allá. Y terminará haciéndolo más tarde o más temprano. ¿Por qué?

Porque el enorme desarrollo de las fuerzas productivas europeas -sin parangón en el mundo más que en Estados Unidos, ya que la acumulación de capital material y humano no emerge en unos pocos años, sino que requiere décadas o incluso siglos- demanda tal avance cualitativo en las estructuras de la Unión. De lo contrario, estas se convertirán en un freno para aquellas, con consecuencias nefastas.

Y es en ese punto en el que la socialdemocracia europea es interpelada por la positiva realidad que ha contribuido a construir en beneficio del conjunto de la ciudadanía: ¿asume el reto de proponer y encabezar una nueva fase en la construcción europea, cuando la crisis económica le da todos los argumentos para hacerlo? Veamos.

Primer argumento. Una vez más, el mercado ha demostrado no solo ser injusto, sino ineficaz para atribuir recursos y reducir la incertidumbre. Son las políticas neoliberales las que han fracasado, no las públicas.

Segundo. De nuevo es imprescindible incrementar la intervención del Estado en la economía para evitar los errores del mercado y maximizar en términos de crecimiento, bienestar e igualdad los avances de la ciencia y la técnica.

Tercero. Salvar esta crisis con dinero del contribuyente debe tener consecuencias permanentes de regulación económica, haciendo imposible que el mercado neoliberal y quienes han creado la crisis y siguen enriqueciéndose con ella a través de la especulación vuelvan a las andadas.

Cuarto. Si la Unión ha sido, en tanto que planificación democrática de la economía, nuestro principal escudo frente al abismo, lo mejor será fortalecerlo al máximo.

Quinto. No todos los planes de ajuste frente a esta crisis son iguales; por ejemplo, el de España no cuestiona los fundamentos del Estado de bienestar, mientras que los de otros países, con Gobiernos de derechas, atacan directamente su núcleo.

Sexto. No todas las fuerzas políticas están en condiciones de apostar por una unión económica europea que eleve a categoría comunitaria la hegemonía de lo público y el propio Estado de bienestar; los socialdemócratas pueden hacerlo, mientras que los conservadores no querrán traspasar por principio el límite de ir más allá para no transfigurar el mercado liberal y perjudicar a quienes sacan el mayor beneficio de su existencia desregulada.

La verdad es que el Partido Socialista Europeo está dando ya pasos en ese sentido. Fue el primero, por ejemplo, en demandar (cuando pocos secundaban tales ideas) una regulación financiera que pusiera coto a los desmanes de los especuladores y en promover la creación de lo que luego ha tomado cuerpo como Mecanismo Europeo de Estabilidad Financiera. Y ahora está a la cabeza de conseguir la creación y emisión de eurobonos como instrumento esencial para acabar con los ataques de los mercados financieros contra los estados de la eurozona, que tienen como propósito de fondo comprometer el futuro de la misma, a pesar de la fortaleza y salud que presenta en comparación con las debilidades estructurales de otras economías desarrolladas, como la norteamericana o la británica.

Sí, urge volver a ilusionar a la ciudadanía con el proyecto de construcción europea, demostrando su utilidad para que podamos seguir viviendo en el espacio más libre y próspero del planeta y haciendo visible su capacidad de futuro. La UE no puede ser vista en exclusiva como quien exige sacrificios sino, ante todo, como quien facilita mantener y aumentar la prosperidad colectiva. Y para ello hay que adoptar decisiones tan sensatas como valientes.

En fin, cuando ya hemos celebrado el primer año de Lisboa, la socialdemocracia debería proponer a la ciudadanía una nueva frontera para el proyecto europeo que, desarrollando lo conseguido, nos llevara a una unión política federal y concitara la ilusión y el voto de los trabajadores de toda clase.

Europa y el mundo lo necesitan. Y es posible y necesario.

Carlos Carnero es embajador en Misión Especial para Proyectos en el Marco de la Integración Europea.

lunes 13 de diciembre de 2010

"De Delors a los sindicatos europeos": mi artículo en Nueva Tribuna

Aquí os copio el enlace y el texto del artículo:

De Delors a los sindicatos europeos
* Carlos Carnero
nuevatribuna.es | 11.10.2010
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Por eso creo que sería bueno rescatar un par de ejemplos de reflexión y de pasos adelante para que no se desvanecieran en el aire y, sobre todo, fuéramos capaces de comprobar que el blanco y el negro no son colores adecuados para describir el proceso de construcción europea –y casi nada, la verdad-.

El primero hace referencia a las entrevistas publicadas en Le Monde el 8 de diciembre con el antiguo canciller socialdemócrata alemán Helmut Shmidt (del que no conviene perderse su libro de autobiografía política “Fuera de servicio”, editado en España con el apoyo del programa Hablamos de Europa del Ministerio de Exteriores) y con el ex Presidente de la Comisión Europea Jacques Delors, grandes figuras ambos de la socialdemocracia y del europeísmo. Los años (cuando se ha abusado de un concepto de la juventud como valor supremo), y ellos tienen muchos, tantos como 92 y 85, respectivamente, demuestran en ellos la gran utilidad que tiene mirar con perspectiva.

Y la perspectiva en su caso nos lleva a afirmaciones de gran sentido común, como las formuladas por Delors, por citar solo algunas: el origen de la crisis en Europa tiene mucho que ver con el desequilibrio existente entre unión monetaria y unión económica; algo que, sin embargo, no ha impedido que países como España y Portugal, que entraron en las entonces Comunidades Europeas con decenas de puntos de diferencia con la renta media de los 12, la hayan alcanzado hoy prácticamente (nuestro país) o se encuentre en el 80 % (nuestro vecino); la Eurozona debería en su momento haberse dotado de un fondo coyuntural de euroobligaciones (apreciación muy importante ahora que se abre en el Consejo Europeo, aunque sea con dificultades, dudas y diferencias, el debate sobre la emisión de eurobonos, tal y como ha propuesto el Partido Socialista Europeo); es preciso reforzar el Pacto de Estabilidad y Crecimiento (incluidas sus sanciones, excluyendo tocas el derecho de voto) y, al tiempo, establecer un suelo necesario de armonización fiscal y social.

La Unión Europea, pues, no es el problema, sino parte de la solución de la crisis, siempre y cuando sea capaz de completarse en términos económicos y sociales, convirtiéndose en una auténtica unión política, a la que nos ha acercado mucho el Tratado de Lisboa-Constitución Europea que acaba de cumplir su primer año en vigor.

Un Tratado que ha permitido afrontar con impulso político la crisis financiera y que, al mismo tiempo, abre nuevas perspectivas a la democracia europea. En ese sentido, se está a punto de completar el proceso de aprobación de la Iniciativa Ciudadana Europea (ICE), que permitirá a 1 millón de ciudadanos de la Unión instar a la Comisión –en el marco de las competencias comunitarias y respetando sus valores fundamentales- a presentar un proyecto legislativo.

Me pregunto si no sería buena idea que los sindicatos europeos aprovecharan la Iniciativa Ciudadana Europea para movilizar de forma propositiva a millones de trabajadores pidiendo a la Comisión mojarse con diversas propuestas legislativas de calado que definan la Europa social de la que todavía carecemos. Y mi respuesta es que sí, porque tal camino de democracia participativa –que muchos, incluida la Confederación Europea de Sindicatos, empujamos en la Convención que incluyó la ICE en la Constitución Europea, gracias a lo que hoy está en el Tratado de Lisboa– presenta enormes ventajas si se decide recorrerlo: fomentar la coalición transnacional y concretar para no perderse por las nubes, entre otros muchos.

La UE, en fin, sigue pensando y actuando. Lo digo para que los árboles de la crisis y del día a día no nos impidan ver el bosque europeo del que formamos parte… para bien.

sábado 11 de diciembre de 2010

Apoyo pleno de Van Rompuy a Zapatero en su gestión de la crisis


Pleno apoyo del Presidente del Consejo Europeo, Van Rompuy, a la gestión de la crisis que está llevando a cabo el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Así lo dijo, con claridad meridiana, en el discurso que pronunció ayer en Madrid con motivo de la entrega del Premio Nueva Economía Fórum en un acto al que tuve la oportunidad de asistir.

Wikileaks: dos puntos de vista

Dos visiones sobre Wikileaks. El artículo del Director de El País en Guardian y el del embajador de los Estados Unidos en Londres en el mismo periódico.

viernes 10 de diciembre de 2010

Un Nobel merecido a Liu Xiaobo entregado en su ausencia y en presencia de Europa


Entrega en ausencia forzada del Premio Nobel de la Paz al disidente chino Liu Xiaobo.

Un Nobel merecido, justo, reivindicativo de unos derechos humanos que son universales.

¡Bravo por Liu!

Bien la Unión Europea y sus países miembros, que, como era menester, han acudido a la ceremonia de entrega.

Mal por los medios de comunicación que se han pasado semanas especulando, casi afirmando, que los países europeos cederían a las presiones de Pekín y también dejarían su silla vacía, en su caso voluntariamente. Se equivocaron, pero no lo reconocerán aunque sea evidente.

miércoles 8 de diciembre de 2010

Europa y el Reino Unido: de nuevo, malas noticias

De nuevo no muy buenas noticias desde el Reino Unido sobre Europa. Ahora es el turno de una ley que el Gobierno conservador-liberal de Cameron ha propuesto para someter a referéndum cualquier transferencia de poderes o competencias de Londres a Bruselas. Difícil de interpretar un concepto tan amplio. Me temo que, de ser aprobada, terminará siendo usada con criterios de oportunidad. Y eso podemos terminar pagándolo todos en la profundización del proceso de construcción europea. ¿Están los liberales de Clegg seguros de lo que están apoyando?, ¿se corresponde con su europeísmo? Preguntas que se hace el editorial de The Guardian que tenéis en el enlace y que os recomiendo.

martes 7 de diciembre de 2010

El Eurogrupo elogia el plan de ajuste español

Y el Eurogrupo (reunión de los ministros de economía y finanzas de los países del euro) elogia el plan de ajuste español. Al tiempo, rechazó ampliar el volumen del Mecanismo Europeo de Estabilidad Financiera porque no hay ningún nuevo país al que rescatar de la crisis financiera tras lo decidido respecto a Irlanda: algunos se han quedado con las ganas de que hubiera ampliación para poder interpretar "sabiamente" que ello anunciaba problemas para Madrid. ¡Lo siento por ellos -los "patriotas de siempre"- y me alegro por nosotros -la enorme y simple mayoría-! Por cierto, sí comenzó el debate sobre la posible emisión de eurobonos, que ya es algo: ese camino se andará, al tiempo.

lunes 6 de diciembre de 2010

La Unión Europea reconoce la buena gestión española de la deuda

Lo informa Andréu Missé hoy en El País: España controla mejor la deuda que la eurozona. Lo dice la Comisión Europea, que ahora se acerca a las previsiones del Gobierno para el futuro inmediato. Buena noticias que merecerían estar en portada, esa que siempre ocupan las malas.

"La América de una planta", de Ilf y Petrov


Acabo de terminar de leer una joya literaria desconocida hasta la fecha en España: "La América de una planta", de los escritores satíricos rusos Ilf y Petrov, publicada por El Acantilado. Enviados por el Pravda, recorrieron en 1935 los Estados Unidos de la depresión y del primer mandato de Roosvelt. Con ojos críticos, mente abierta y atenta, sentimientos a flor de piel y buen humor, los corresponsables soviéticos nos ofrecen una visión inteligente y profunda de la realidad norteamericana, desde Nueva York a Los Ángeles, desde la gente conocida (como Ford) hasta los vagabundos, desde la política a la economía, desde los rascacielos a la planta baja. Una road movie indispensable para conocer la historia y la formación del sentido común colectivo estadounidense. No os la perdáis

domingo 5 de diciembre de 2010

Y El Mundo y el ABC se ponen nerviosos

Tanto que hoy, cuando los cientos de miles de pasajeros atrapados en los aeropuertos despegan o aterrizan gracias a la firmeza e inteligencia del Gobierno, los citados diarios empiezan más bien a colocarse al lado de los controladores y/o a insultar al Presidente Zapatero. Enternecedor leer en la portada de El Mundo la entrevista con uno de los saboteadores, que se queja de haber sido obligado a trabajar "a punta de pistola", el pobre. O en la del ABC las tres acusaciones contra el Ejecutivo que ha solucionado (grave delito haberlo hecho)la crisis. Lo que les hubiera gustado a muchos que durara y durara y durara el bloqueo al tráfico aéreo para sacar réditos políticos a costa del sufrimiento de la gente. Lo siento, chicos, pero los socialistas lo han hecho muy bien en beneficio de la ciudadanía. A vosotros os indigna, a nosotros nos alegra por el bien de todos.

Una increíble encuesta en El País

Dice El País en una encuesta que pubica hoy que el PSOE habría caído a su peor resultado: un 24 % de voto, perdiendo 9 puntos en un solo mes.

No discuto el carácter científico de la encuesta, pero sí que no se tenga en cuenta a la hora de analizarla -encargo hecho a Fernando Garea- el contexto en el que se realizó: justo después de las elecciones catalanas y de las nuevas medidas de ajuste anunciadas por el Presidente del Gobierno.

Incluso se incluye en la encuesta una pregunta sobre un tema que el Gobierno no ha planteado ni por asomo: el copago en la sanidad pública. Una pregunta así distorsiona las respuestas de cualquiera.

Sería como hacer un sondeo justo hoy, cuando el Gobierno ha estado mejor que nunca doblegando el chantaje de unos saboteadores: los controladores aéreos.

¡Seguro que el PSOE subría 20 puntos y ganaba con mayoría absoluta!

¿Por qué no hacen la encuesta, ya puestos?

sábado 4 de diciembre de 2010

Controladores: la sombra de la sospecha señala al PP

Le echábamos en falta, pero ya apareció: González Pons.

Tras sus palabras, cobra todavía más fuerza la pregunta planteada por Gaspar Zarrías en nombre del PSOE: ¿qué acordó el PP con los controladores en sus reuniones de las últimas semanas?
Fue el Gobierno de Aznar el que les atribuyó privilegios sin fin y sueldos de cientos de miles de euros. Así que uno ahora puede temerse lo peor.

España, como están demostrando estas horas, tiene un Gobierno firme dispuesto a defender a la ciudadanía con los instrumentos del estado de derecho. Pero, lamentablemente, contamos con una oposición dispuesta a sabotearlo.

Consejo del Partido Socialista Europeo en Varsovia


He participado en el Consejo del Partido Socialista Europeo que ha tenido lugar estos días en Varsovia, como miembro de la Delegación del PSOE en el mismo.

Creo que ha sido un buen Consejo que ha adoptado decisiones políticas importantes, particularmente respecto a la propuesta socialista para salir de la crisis y a cómo fortalecer la democracia europea proponiendo un candidato del PSE a presidir la Comisión Europea.

Os recomiendo sus resoluciones.

Rajoy, con los controladores de la huelga salvaje y contra el Gobierno y los ciudadanos


Huelga salvaje de los controladores contra la ciudadanía y las leyes. El Gobierno asume con responsabilidad y firmeza sus responsabilidades para defender a ambos: a la gente y a la legalidad. Mientras, el Sr. Rajoy se apunta a favor de los controladores contra el Gobierno y los pasajeros. Cada uno se define a sí mismo en momentos como este. Y esa definición queda para siempre.

viernes 3 de diciembre de 2010

Debatiendo sobre libertad, seguridad y justicia en la Fundación Ideas


Debatiendo sobre el espacio de libertad, seguridad y justicia en la Unión Europea y de la colaboración de esta con los Estados Unidos: un buen seminario organizado con oportunidad por la Fundación Ideas.

Lisboa cumple un año: mi opinión en Foreign Policy-Edición Española

El Tratado de Lisboa y algunos damos nuestra opinión de su primer año de vida en la Foreign Policy-Edición Española. Espero que coincidáis conmigo.