sábado, 26 de febrero de 2011

Hablando de las transiciones a la democracia en Túnez, Egipto y (esperemos que pronto) Libia

Buen artículo de la Alta Representante para Asuntos Exteriores de la UE, Ashton, en el International Herald Tribune de hoy. Refieréndose a las transiciones a la democracia en Túnez y Egipto tras la caída de los dictadores, termina con un párrafo que me ha gustado especialmente: "Para mí, nada es más excitante que ver emerger una nueva democracia. I no tendé queja si todo marcha tan suavemente (o sin novedad)que los medios de comunicación del mundo, sin drama de conflicto o catástrofe, se aburren y vuelven a casa". Genial.

miércoles, 23 de febrero de 2011

Demagogia sobre la UE: el culpable de lo que ocurre en Libia es Gadafi, nadie más

La Unión Europea está hoy, como siempre, a la cabeza de la defensa de los derechos humanos y de la democracia. Conviene recordarlo en vísperas del Golpe de Estado del 23-F, porque los españoles sabemos bien que la Europa unida apoyó con decisión la transición que nos llevó a la libertad y defendió con firmeza nuestro estado de derecho en los momentos convulsos en que los ultras trataron de derrotarlo.

Sí, hoy la Unión Europa sigue en la misma posición, con la autoridad moral que le otorga ser el espacio político y económico más avanzado del Planeta, haciendo todo lo que está en su mano para evitar que los tiranos se perpetúen en el poder y lleven a cabo para conseguirlo todo tipo de atrocidades. Es el caso de Libia, sobre el que la UE se ha pronunciado con firmeza y claridad clamando contra la brutal represión que Gadafi ha desatado contra los ciudadanos que se manifiestan en las calles de todo el país.

Lamentablemente, la moda es criticar a la UE, olvidando todo lo que hace por la libertad o, peor aún, pidiéndole que haga cosas imposibles o contraproducentes. La demagogia contra la UE se ha hecho dueña de comentaristas de todo tipo, que pugnan entre sí por ver quién descalifica con mayor volumen e intensidad a la UE, eso sí, sin avanzar una sola propuesta coherente sobre lo que debería hacer. Ayer mismo leía algún artículo que exigía a la UE "represalias", con un lenguaje que recuerda demasiado al de las cañoneras, como si, a estas alturas de la historia, fuéramos potencias coloniales.

Por eso discrepo abiertamente del editorial que hoy publica El País, que culmina una escalada de despropósitos sobre la Unión Europea escritos en los últimos días. Señores, no se equivoquen: el culpable de lo que está pasando en Libia es Gadafi, no la Unión Europea.

jueves, 17 de febrero de 2011

Un buen y ágil chat en Hablamos de Europa


Ayer realicé un chat en la web de Hablamos de Europa con los internautas.

Fué ágil y tuve la oportunidad de responder a unas 30 preguntas, todas ellas interesantes.

Aquí tenéis el enlace si queréis leerlo.

miércoles, 16 de febrero de 2011

Chateando hoy en Hablamos de Europa


Hoy a las 12 h. chatearé con los internautas en la web Hablamos de Europa del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación. ¡Espero vuestras preguntas!

Berlusconi, ante la justicia

Silvio Berlusconi será juzgado el próximo 6 de abril acusado de prostitución de menores y cohecho. A estas alturas, está meridianamente claro que Italia necesita reorientar su mayoría política a través de las urnas, entre otras razones porque el país –un gran país al que muchos admiramos tanto- no se merece el bochorno que le está haciendo pasar el Presidente del Consejo. Lo importante ahora son tres cosas: una, que la justicia haga eso, justicia; dos, que la ciudadanía italiana decida el futuro político como se hace en democracia: votando: tercera, que los progresistas sean capaces de presentar una alternativa de gobierno coherente y atractiva que se gane el respaldo de la mayoría.

Los países árabes y la democracia

Hay quien sigue empeñado, un día sí y otro también, en confundir los términos para conseguir, a base de comentario y artículo periodístico, que Marruecos y Argelia entren en situaciones de inestabilidad que, visto lo visto, la ciudadanía no desea. Ambos países tienen todavía mucho camino que recorrer en cuanto a estado de derecho y progreso social, qué duda cabe. Pero es innegable que los pasos que han dado en los últimos años son precisamente los que les diferencian del Túnez de Ben Alí o del Egipto de Mubarak. Contribuyamos a que sigan recorriendo ese camino sin pausa en vez de empeñarnos en trasplantar experiencias de otros países a su realidad política. No todos los países árabes son iguales, por mucho que compartan historia o lengua. Por cierto, después de tantas críticas a la UE, compruebo sin sorpresa que la visita a Túnez de la Alta Representante Ashton ha merecido en buena parte de la prensa escrita una repercusión cercana a cero: mal por esa prensa, que luego hablará de su invisibilidad sin sonrojarse.

sábado, 12 de febrero de 2011

Egipto inicia su viaje a la democracia. La UE será la primera en colaborar


El pueblo egipcio ha conseguido derribar a Mubarak y empuja con determinación hacia la democracia. Es una gran noticia.

Ahora corresponde a las democracias contribuir a que Egipto comience una transición que le lleve a convertirse en un estado de derecho.

Si se consigue, será en bien del pueblo egipcio y de la paz y la estabilidad en el Mediterráneo y el Próximo Oriente.

La UE estará, como siempre, a la cabeza de colaborar en esa dirección. Y España también, desde luego.

lunes, 7 de febrero de 2011

En el Mediterráneo: puede que la UE no sea la más rápida, pero sí la más duradera


Eso dice el artículo de Catherine Ashton publicado en The Guardian. Coincido plenamente con lo que afirma: podemos no ser los más fastest, pero somo los más longest. Lo saben, sobre todo, quienes se benefician de las políticas estratégicas de la UE, como el Proceso de Barcelona. Pregunta: ¿a donde fue el primer viaje del Ministros de Exteriores del gobierno provisional tunecino? Sí, has acertado: a Bruselas.

"El discurso del Rey": mi artículo en Nueva Tribuna

Que tenéis en este enlace y reproduzco a continuación:

“El discurso del Rey” o las verdades inconfesables

CARLOS CARNERO
Imagino que muchos hemos visto ya “El discurso del Rey”. Supongo también que, una vez la película reciba los previsibles y cinematográficamente merecidos Oscar, sus niveles de audiencia se multiplicarán exponencialmente. Por eso no me resisto a hacer por un día no de crítico de cine, pero sí de ayudante de crítica histórica sobre el trasfondo de la cinta.

En eso no soy original. Basta seguir los pasos del británico Christopher Hitchens para darse cuenta de que el filme modifica los hechos históricos hasta el punto de hacerlos poco reconocibles. Algo preocupante si pensamos que muchos espectadores se irán con una idea equivocada de cómo fueron las cosas hace 70 años.

Hitchens, en un memorable artículo en The Guardian titulado “Unspeakable truths” (que ha provocado tanto interés y debate en el Reino Unido como nula referencia en España), se centra en tres personajes de “El discurso del Rey”: Eduardo VIII, Jorge VI y el inefable Winston Churchill (http://www.guardian.co.uk/film/2011/jan/31/the-kings-speech-gross-falsification).

Eduardo VIII aparece en la película como el frívolo enamorado de la Sra. Wallis -tanto que llegó a abdicar por ello-, con alguna que otra simpatía por Alemania. Pero la cosa no fue tan suave: su admiración por el Tercer Reich y sus simpatías pro-nazis eran tan evidentes que mantuvo continuos contactos abiertos con el régimen de Berlín, hasta el punto pasar su luna de miel en Alemania y ser recibido en varias ocasiones por el propio Hitler o contar entre sus amigos con una mayoría de “camisas negras” (los fascistas británicos). Hitchens le califica de “playboy pronazi”.

Jorge VI, el protagonista del filme, aparece como un hombre serio y riguroso que no dudó en declarar la guerra a Alemania. La verdad es que fue un gran adalid del appeasement o “apaciguamiento”, es decir, de la política basada en llegar a un entendimiento con los nazis aunque fuera a costa de cesiones continuas: la política de no intervención durante la Guerra Civil Española -que supuso un lastre insuperable para la victoria de la República- o el Pacto de Munich -que entregó atada de pies y manos Checoslovaquia a Berlín-. Hasta el punto de rubricar tal Pacto recibiendo a su principal hacedor británico, Neville Chamberlain, en su palacio para respaldarlo antes incluso de que fuera refrendado por el Parlamento –rompiendo una larga tradición no escrita en el Reino Unido-, de maniobrar a fondo para evitar la dimisión de ese primer ministro, tratando sustituirlo en todo caso por alguien de igual pensamiento (Lord Halifax, que se resistió como gato panza arriba a declarar la guerra tras la invasión de Polonia) y evitar así el nombramiento de Churchill.

Este último también jugó papeles contradictorios. En una lamentable intervención en los comunes, Churchill defendió la lealtad hacia Eduardo VIII y, en una carta que dirigió al monarca, Churchill afirmó que Eduardo VIII “brilla en la historia como el más valiente y querido de los soberanos que han portado la Corona de la Isla”. Para, finalmente, distanciarse de él y otorgarle el gobierno colonial de las Bahamas a fin de alejarle de Europa.

Conviene que las figuras históricas ocupen su lugar. Una película no tiene por qué ser una lección de historia, por supuesto, y puede permitirse licencias para desarrollar su argumento. Lo malo es cuando esas licencias ocultan verdades y contribuyen a crear o mantener mitos. Los mitos ocultan realidades que otros –como los republicanos españoles cuando tuvieron que enfrentarse casi en solitario a una sublevación fascista apoyada por Hitler y Mussolini ante la pasividad de las democracias occidentales, empezando por Inglaterra- han pagado dura y largamente.

Es bueno recordar estas verdades cuando se entreguen los Oscar.

sábado, 5 de febrero de 2011

Verdades inconfesables: el trasfondo histórico de "El discurso del Rey"


En el enlace encontraréis lo que nunca podréis leer en España. Si os gusta el cine y habéis visto (o pensáis hacerlo) "El dicurso del Rey" tenéis a vuestro alcance conocer el verdadero papel jugado por tres de los personajes que aparecen en la película: Eduardo VIII, Jorge VI y el inefable Winston Churchill. En el caso del primero, en lo relativo a sus tendencias filonazis; en el caso del segundo, en lo que hace a su apoyo a la política de apaciguamiento que primero aisló a la República española y luego tuvo su principal hazaña en el Pacto de Munich con Chamberlain y su papelito; en el caso del tecero, por lo que hace a sus relaciones con ambos monarcas y el desencademiento de la II Guerra Mundial. Todo una delicia poder leer en The Guardian al historiador británico Christopher Hitchens y comprobar que en nuestro país los críticos de cine han sido incapaces de escribir una sola palabra sobre el trasfondo real -en ambos sentidos- de la cinta en cuestión. Ya les vale.

viernes, 4 de febrero de 2011

Túnez y Egipto: apoyar la transición hacia la democracia


Lo he escrito y lo repito: la UE (y España en primer lugar, por su experiencia) debe contribuir a que Túnez y Egipto inicien una transición pacífica hacia la democracia.

Ello implica dejar atrás los regímenes autoritarios y, al mismo tiempo, evitar que el poder termine en manos de quienes implantarían regímenes medievales basados en el fundamentalismo religioso.

Leemos muchos análisis estos días sobre los acontecimientos en Túnez y en El Cairo. Pero lo mejor que podemos hacer es releer en cómic o volver a ver en película Persépolis, que relata lo que ocurrió en Irán.

No hay peor ciego que el que no quiere ver.

Una buena semana; pacto social y Cumbre Hispano-Alemana

Esta ha sido una buena semana para España.

Primero, por la firma del Pacto Social entre el Gobierno, los sindicatos y los empresarios: nos hemos puesto de acuerdo sobre cuestiones claves para el presente y el futuro, como las pensiones. Soy de los que apuesta por recuperar la cultura de los grandes acuerdos, que tantos beneficios han rendido desde 1977.

Segundo, por el éxito de la Cumbre Hispano-Alemana, que ha puesto de manifiesto el buen entendimiento entre Madrid y Berlín y su apuesta común por el avance de la construcción europea. Solo una pequeña sombra: el "paletismo" mostrado por algunos medios de comunicación al presentar las oportunidades laborales que se abren en Alemania para los españoles y el resto de ciudadanos comunitarios. Parece increíble que, a estas alturas, muchos comentaristas no se hayan enterado todavía de que la UE es un espacio de libre circulación de personas, mercancías, capitales y servicios, algo que multiplica por 27 las posibilidades de trabajar.

martes, 1 de febrero de 2011

"Europa somos todos": mi artículo en Diario Crítico

Sigo reflexionando y escribiendo sobre los acontecimientos que están teniendo lugar en Túnez y Egipto. Hoy, sobre la actitud de la UE respecto a los mismos. En un artículo en Diario crítico que tenéis en este enlace.